Cuando pedir videos más largos en el trabajo termina en una fiesta psicodélica (¡con Iron Butterfly de fondo!)
¿Alguna vez has sentido que la burocracia en el trabajo es como ese amigo que pide “nomás tantito” y se termina quedando toda la tarde? Bueno, pues hoy les traigo una historia de esas que solo podrían nacer en la mente de alguien cansado de los correos de “mejor hazlo más completo”, y que terminó dándole la vuelta a todo… ¡con un toque de rock clásico y mucha picardía!
Esta es la historia de un empleado modelo, de esos que nunca faltan, siempre cumplen y que nadie imaginaría que un día se iba a rebelar, aunque fuera de una forma muy creativa. Todo empezó con una petición inocente de los jefes: “háganme videos más detallados sobre el estado de sus camiones”. Y vaya que lo detalló… ¡pero a ritmo de Iron Butterfly y su legendaria “In-A-Gadda-Da-Vida”!
Cuando el jefe pide “más detalles”… y no sabe lo que pide
Imagina que cada semana en tu chamba te toca grabar un video mostrando que tu camioneta de trabajo está limpia y bien surtida. Nada fuera de lo común, ¿no? Un minuto, dos como mucho, y listo. Pero un día llega el clásico correo de Recursos Humanos (o del supervisor que siempre tiene prisa, pero igual quiere todo perfecto): “Queremos que los videos sean más minuciosos. No hay tiempo mínimo, pero sí sean más detallados”.
La mayoría se hubiera quejado en corto con los colegas, mandado el mismo video de siempre pero con un par de segundos extra y a seguirle. Pero nuestro protagonista, fiel a su buen humor y su amor por la música, decidió llevar la petición al extremo: grabó un video de 17 minutos, sin cortes, paseando cámara lenta por cada rincón del camión, mientras sonaba de fondo la inolvidable “In-A-Gadda-Da-Vida” en su versión completita. Sí, la de 17 minutos, puro rock psicodélico de los setenta.
El arte de cumplir al pie de la letra (y gozar cada segundo)
No hay nada más latinoamericano que esa mezcla de picardía y profesionalismo: “¿Quieres que lo haga? ¡Lo hago! Pero a mi modo”. En los comentarios de la publicación original, varios usuarios bromeaban con referencias muy de nuestra idiosincrasia: “Eso es como cuando te piden limpiar la casa y trapeas hasta el techo”, decía uno. Otro comentaba: “Si los jefes quieren pruebas de que el video es nuevo cada semana, que salga el periódico del día como en las películas de detectives”.
Y no faltó quien sugirió que, si los jefes se ponían exigentes, la siguiente semana tocaba hacer el video con “Echoes” de Pink Floyd (¡23 minutos!), o que por qué no, con alguna cumbia larguísima para ponerle sabor local. Incluso hubo quien recomendó canciones como “El Baile del Perrito” pero versión extendida, solo para ver la reacción de los supervisores.
Pero la joya fue la respuesta oficial de los jefes: “Nos encantó la música, qué buena vibra”. Por dentro, contaba el protagonista, no les hizo mucha gracia, pero ¿qué podían decir? Cumplió todo al pie de la letra, y además, puso a todos a escuchar un clásico.
La comunidad opina: humor, nostalgia y un poco de venganza light
Lo que más llamó la atención en los comentarios fue la mezcla entre nostalgia musical y solidaridad entre empleados de todo tipo de trabajos. Muchos recordaron cómo en sus oficinas, fábricas o almacenes, siempre hay un jefe que pide más y más detalle sin decir exactamente qué espera. A veces, cumplir con lo que piden al pie de la letra es la mejor forma de demostrar lo absurdo de algunas reglas.
Un comentarista, adaptando la situación a nuestro contexto, decía: “Esto en mi chamba sería como grabar toda la limpieza de la bodega con una canción de Los Ángeles Azules de fondo y narrando cada escoba y cada rincón”. Otro, más filosófico, opinaba: “A veces, para que te dejen en paz, hay que darles justo lo que piden, pero sin perder el humor”.
Y claro, no faltaron las ideas para la secuela: “La próxima semana, pon la versión de 45 minutos de ‘La Cumbia del Garrote’ y a ver si vuelven a pedir videos largos”. O el clásico consejo: “Si llegan a reclamar, solo di que seguiste instrucciones. El que obedece no se equivoca”.
¿Y tú, cómo te rebelarías con creatividad en el trabajo?
Historias como esta nos recuerdan que, aunque a veces el trabajo se vuelve rutinario o los jefes parecen pedir cosas sin sentido, siempre hay espacio para el ingenio y el buen humor. Cumplir con las reglas pero dejando tu huella personal puede ser una forma divertida de sobrevivir a la burocracia y, de paso, regalarle a tus compañeros una buena anécdota para la hora del café.
¿Te ha tocado alguna vez cumplir una regla al pie de la letra y que el resultado fuera algo completamente inesperado (o divertido)? ¿Qué canción pondrías tú de fondo si tuvieras que grabar el video más largo y detallado de la historia? Cuéntanos en los comentarios, ¡y que nunca falte la buena vibra en el trabajo!
Publicación Original en Reddit: Want a longer video? OK, well then I think this calls for a little Iron Butterfly