Cuando los peores “Kevins” se juntan: una historia de acoso y karma en la universidad cristiana
Si crees que ya has escuchado historias insólitas de la vida universitaria, espera a conocer la saga de los “Kevins” en una universidad cristiana de Estados Unidos. Porque una cosa es lidiar con compañeros peculiares, y otra muy distinta es encontrarte con dos personajes tan tóxicos y descarados que parecen salidos de una mala telenovela: “Nazi Kevin” y “Sex Kevin”. Pero, como dice el dicho, “Dios los cría y ellos se juntan”… y el resultado fue un verdadero show de horror, absurdo y un poco de justicia poética.
¿Listos para sumergirse en el lado oscuro (y francamente ridículo) de la vida universitaria gringa? Porque esta historia tiene de todo: fiestas latinas, acoso descarado, órdenes judiciales, golpes dignos de lucha libre y hasta un escape al estilo Narcos. ¡Pónganse cómodos!
El dúo tóxico y un plan tan tonto como peligroso
En muchas universidades de Latinoamérica, todos conocemos al típico “Kevin”: ese compañero que siempre mete la pata, hace cosas absurdas y parece tener la brújula moral dañada. Pero lo de estos dos está en otro nivel. “Nazi Kevin” era, literalmente, un neonazi, y “Sex Kevin” tenía fama de acosador sexual serial. Sí, suena fuerte, pero así los conocía toda la universidad. Según cuenta el autor original del hilo en Reddit, ambos eran famosos por pasarse de la raya una y otra vez, tanto con mujeres como con hombres.
Ambos estaban bajo la mira de la universidad y la policía: a uno lo investigaban por agresión sexual, y el otro tenía denuncias por acoso y hasta por compartir imágenes de menores—un delito gravísimo. Sin embargo, en un acto de “genialidad” (más bien, de estupidez total), decidieron unir fuerzas para “maximizar el rendimiento” y lanzarse juntos a una fiesta latina en el campus. ¿Su objetivo? Simplemente, acosar y toquetear a las chicas, pensando que no les iba a pasar nada. Como dirían en México, “no tienen madre”.
Una fiesta latina, muchos testigos… y un giro inesperado
El evento al que fueron no era cualquier fiesta. Era una celebración para la comunidad latina, donde varias estudiantes ya estaban alertas por el historial de acoso de estos “Kevins”. Incluso había chicos listos para intervenir si algo se salía de control. Y así fue: apenas llegaron, empezaron a manosear sin vergüenza.
La situación se desbordó cuando “Nazi Kevin”, en un arranque de cinismo, se acercó a su propia víctima—quien lo había denunciado antes y tenía una orden de alejamiento judicial—y lo agredió físicamente. Lo que siguió fue digno de una escena de “La Rosa de Guadalupe”: la víctima le soltó un puñetazo, y un amigo militarizado terminó de dejarlo nocaut. Mientras tanto, “Sex Kevin” huyó como si lo persiguiera la migra, dejando a su compinche tirado.
Como dijo uno de los comentaristas en Reddit (adaptándolo a nuestro contexto): “Esto escaló más rápido que pleito en grupo de WhatsApp familiar. ¿En serio pensaban que no les iba a pasar nada?” El sentido común, como el tequila barato, brilla por su ausencia en esta historia.
Consecuencias, justicia y el gran escape
A pesar de la gravedad de sus acciones, los castigos no estuvieron a la altura en un principio—algo que tristemente no suena tan ajeno en algunas instituciones donde “el honor” y los deportistas parecen intocables. “Nazi Kevin” tuvo el descaro de demandar por “agresión”, pero el juez (el mismo que ya lo había advertido antes) no se tragó el cuento y le dio un mes de servicio comunitario… bajo la supervisión del papá de su víctima. ¡Eso sí que es justicia poética! Por poco y termina en la cárcel por negarse a cumplir.
“Sex Kevin”, por su parte, desapareció del mapa al final del semestre. Según el autor del post y la comunidad, huyó a Latinoamérica intentando escapar de cargos por pornografía infantil y acoso a menores. Como bien dijeron otros usuarios: “Ese tipo se va a pudrir en el infierno por lo que hizo”.
Reflexiones, indignación y un poco de humor negro
La comunidad de Reddit no se guardó nada. Algunos decían que estos “Kevins” no eran simplemente torpes, sino verdaderos depredadores. Otros, con ironía, bautizaron a la universidad como “Kevinlandia”, donde la estupidez y la maldad iban de la mano. Y no faltó quien apuntó que, lamentablemente, en muchos lugares todavía se sigue encubriendo a este tipo de personajes, sobre todo si tienen “buenas conexiones”.
Pero también hubo mensajes de esperanza y justicia: “Hay que ponerle un alto a estas cosas, ya basta de normalizar el acoso en la universidad. El respeto es primero”, decía un usuario. Y tiene razón: ninguna fiesta, ningún ambiente universitario, debería ser un lugar donde el miedo y la impunidad ganen.
Al final, la historia de estos “Kevins” es una advertencia y, por suerte, un recordatorio de que a veces el karma sí pasa la factura. Como dirían en Latinoamérica: “El que la hace, la paga”.
¿Tú qué opinas?
¿Has visto casos de “Kevins” en tu universidad o trabajo? ¿Qué crees que deberían hacer las instituciones para evitar que personajes así sigan dañando a otros? ¿Conoces alguna historia donde al final sí se hizo justicia? ¡Cuéntanos en los comentarios y comparte este post para que más personas abran los ojos ante estas realidades!
Porque, aunque la historia parezca increíble, lo más importante es hablar de estos temas y no quedarnos callados. Y recuerda: si ves a un “Kevin” haciendo de las suyas, que no se te vaya el chisme… ni la denuncia.
Publicación Original en Reddit: NAZI Kevin teams up with SEX Kevin