Cuando los huéspedes quieren cancelar... ¡pero siguen de vacaciones en el hotel!
Si alguna vez trabajaste en atención al cliente en un hotel, sabes que algunos huéspedes pueden ser todo un caso. Pero hay historias que superan cualquier telenovela: como la de los huéspedes que querían cancelar su reserva y pedir reembolso… ¡mientras seguían hospedados, comiendo gratis y durmiendo a pierna suelta!
¿Quién no ha escuchado el clásico “esto está muy mal, quiero que me devuelvan mi dinero”, pero al mismo tiempo ves al cliente tomando el desayuno continental como si nada? Bueno, esta historia va más allá y nos hace preguntarnos: ¿realmente hay gente que cree que los hoteles son como la casa de la abuela, donde puedes llegar, quejarte y salir sin pagar?
El huésped que se queja… pero no se va
Todo comenzó una semana cualquiera. Una pareja llegó al hotel, recibió sus llaves y, como buenos profesionales del reclamo, regresaron a la recepción varias veces: que si la habitación estaba fría, que si la vista no era la que esperaban, que si la almohada parecía empanada vieja… En fin, que cambiaron de habitación ¡cuatro veces! Después de tantas vueltas, por fin se quedaron en la cuarta habitación.
Pero ahí no terminó la cosa. Al día siguiente, el gerente revisa el correo y se topa con una solicitud de cancelación gratuita para las noches restantes… ¡de los mismos huéspedes que estaban durmiendo ahí, disfrutando de la cena y el desayuno incluidos! El hotel, con la paciencia de un santo, les ofreció cancelar solo si salían antes del mediodía. ¿Adivinen qué? No salieron ni ese día, ni el siguiente… ¡ni el otro! Se quedaron cuatro noches completas y el último día, después de quejarse de nuevo, por fin se fueron.
El arte del “viaje gratis”: una tendencia internacional
¿Creías que esto solo pasa aquí? Pues no, es un fenómeno global. En la comunidad de Reddit, otros empleados hoteleros compartieron anécdotas similares. Uno contó que una pareja hacía exactamente lo mismo: se la pasaban quejándose por absolutamente todo, pedían cancelación, pero nunca se iban. Cuando llegó la hora de la verdad y el equipo de limpieza fue a la habitación, seguían ahí, echados como si nada. Al final, tuvieron que llamar a la policía para que los sacaran… ¡con todo y maletas!
Como bien dijo un comentarista, “hay personas que solo buscan sacar ventaja; encuentran cualquier pretexto para pedir descuentos o noches gratis”. En México, diríamos que son unos “vivales” o “gandallas”, siempre listos para ver qué sacan gratis, aunque eso signifique inventar problemas donde no los hay.
Otro usuario lo resumió con humor: “Me encanta cuando dicen que es el peor hotel del mundo, que el desayuno es asqueroso, que el personal es el más grosero… pero no se van, ni cambian de cuarto, ni aceptan ayuda, solo piden reembolso y siguen disfrutando de todo”. Tal cual, como el típico amigo que dice que la fiesta está aburridísima, pero nunca se va.
De quejarse a buscar reembolso: el manual del “chancer”
En Latinoamérica conocemos bien a los famosos “chancers”, esos que ven la oportunidad de obtener algo gratis y se avientan. Como contó uno de los comentaristas, algunos huéspedes hacen todo un show: exigen cambio de habitación, inventan historias de terror, pero lo que realmente buscan es que les den alguna noche gratis o un descuento jugoso. Y si no lo logran, hasta inventan historias semanas después para reclamar al intermediario de reservas.
En realidad, muchos empleados ya están curados de espanto. Hay quienes hasta ponen fotos de los “huéspedes problemáticos” en la oficina, como si fuera el “muro de los famosos” pero versión “no rentarles nunca más”. Y otros ya tienen respuestas listas: “¿Quiere el descuento porque tiene problemas, o busca problemas para que le demos un descuento?”. ¡Directo y al grano!
¿Por qué la gente hace esto? Un misterio sin resolver
Al final, todos los empleados coinciden: jamás trates de entender lo que pasa por la cabeza de estos huéspedes. Puede que hayan tenido un motivo real, o simplemente querían ahorrarse un dinerito. Algunos hasta creen que “cancelación gratuita” significa “me devuelves todo y yo me quedo las vacaciones”.
En nuestro país, decimos que “el que no habla, Dios no lo oye”, pero algunos llevan el dicho al extremo y piensan que quejarse es sinónimo de viaje gratis. Si el desayuno está “incomible” pero repiten plato, si la habitación es “pésima” pero no se van… algo no cuadra.
Conclusión: El cliente no siempre tiene la razón, pero sí buenas historias
Esta historia nos deja una gran lección: trabajar en hotelería es como estar en un reality show, nunca sabes qué personaje te va a tocar. Si eres recepcionista, gerente o simplemente has sido testigo de alguna de estas historias, seguro entiendes la frustración y el humor que hay detrás de cada reclamo absurdo.
¿A ti te ha pasado algo similar? ¿Qué harías si tuvieras huéspedes así de “creativos”? Cuéntanos tu anécdota, porque en el fondo, todos necesitamos reírnos de estas aventuras que solo pasan en los hoteles… y en Latinoamérica.
¿Te gustó la historia? ¡Compártela con ese amigo que siempre quiere “el pilón” y no le digas que la próxima vez, en el hotel, no todo es “barra libre”!
Publicación Original en Reddit: „We want a free cancellation!“ while still staying at our hotel