Cuando las instrucciones absurdas traen consecuencias: la entrega de Amazon que nadie recibió
¿Alguna vez te has topado en el trabajo con reglas tan contradictorias que no sabes si reír o llorar? Pues prepárate, porque la historia de hoy es digna de contarse en la sobremesa mientras te sirves un café y compartes anécdotas con tus colegas. Imagínate ser repartidor de Amazon, llegar de madrugada a entregar un paquete a una empresa, y encontrarte con instrucciones que ni el mejor abogado sabría descifrar. Lo que sucedió después es el ejemplo perfecto de cómo, cuando las reglas no tienen sentido, los resultados tampoco.
El dilema del repartidor: ¿Entrego o no entrego?
Todo comenzó con una entrega aparentemente sencilla. El repartidor, quien trabaja para Amazon Flex, tenía que dejar un paquete en una empresa. Hasta ahí, nada fuera de lo común. Pero al leer las instrucciones, el asunto se puso interesante: por un lado, Amazon marcaba la entrega como “no se requiere destinatario”, lo que significa que podía dejar el paquete sin firma, ni saludos ni nada. Pero por otro lado, la empresa había anotado muy claro en las instrucciones: “No dejar el paquete sin supervisión”. Es decir, no lo abandones ahí como si fuera un pan en la mesa; alguien debe recibirlo, pero tampoco necesitas que te firmen.
¿El problema? Eran las 7:00 de la mañana, y la empresa no abría hasta las 11:00. ¡Cuatro horas de diferencia! Y para cuando abrieran, nuestro repartidor ya estaría en su casa o, con suerte, desayunando unos chilaquiles y no haciendo rondines por la ciudad.
Reglas absurdas, resultados absurdos
Ante el dilema, el repartidor hizo lo único que tenía sentido: regresó el paquete a la estación de Amazon al final de su jornada. Sí, tuvo que dar la vuelta extra y perder tiempo, pero como dice el dicho: “haz reglas tontas, recibe resultados tontos”. No dejó el paquete sin supervisión, pero tampoco pudo entregarlo. Al final, la empresa no recibió su pedido ese día. Un pequeño acto de “venganza” involuntaria, como cuando tu jefe te pide un reporte urgente y luego ni lo lee.
Varios usuarios en la comunidad de Reddit no tardaron en opinar. Uno comentó: “Seguramente la empresa no quería que sus paquetes se quedaran solos en la entrada, pero alguien que no pudo cambiar esa regla pidió algo y seleccionó que no era necesario un destinatario”. Otro añadió: “No los culpo por no querer que se quede solo el paquete. A mí me han robado cosas cuando las dejan fuera del horario de trabajo”.
Pero también hubo quien se preguntó, con mucha razón: “¿Por qué entonces pusieron que no se requiere destinatario?” Es como decirle al repartidor: “No hace falta que esperes a nadie, pero tampoco dejes el paquete solo”. ¡El clásico “ni contigo ni sin ti”!
Las entregas en Latinoamérica: ¿Quién no ha vivido algo parecido?
Aunque esta historia sucedió en Estados Unidos, seguro más de uno en Latinoamérica ha experimentado algo similar. ¿Cuántas veces el mensajero del banco o del SAT llega justo cuando sales a comprar el pan? O el de Mercado Libre toca timbre a las 8 de la mañana un sábado, cuando todos en casa están dormidos. Y si dejas instrucciones, muchas veces ni las leen. Pero aquí, al menos, el repartidor sí intentó seguir las reglas, aunque estas fueran más enredadas que telenovela de las ocho.
Algunos incluso sugirieron en los comentarios que Amazon debería agregar filtros para evitar entregas fuera del horario de atención de los negocios. Y otros recordaron que, a veces, los clientes piensan que sus instrucciones aplican solo para un paquete, cuando en realidad afectan todas las futuras entregas. ¡Así cualquiera se confunde!
El arte de cumplir al pie de la letra (y no morir en el intento)
Lo curioso es que, aunque el repartidor cumplió exactamente con las instrucciones, no faltó quien lo acusara de querer “vengarse” de la empresa. Pero, como bien dijo un usuario: “Ellos dijeron ‘no hagas X’ y tú no lo hiciste”. Es como cuando en la oficina alguien te dice “hazlo como quieras, pero así no”. ¿Quién no ha vivido algo así?
También surgió la pregunta: “¿No sería más sencillo que Amazon permitiera elegir horarios de entrega exactos?” Algunos negocios ya lo hacen, pero muchas veces, como suele pasar aquí, la tecnología avanza más rápido que la lógica administrativa. Y mientras no exista esa opción, los repartidores tendrán que seguir navegando entre instrucciones contradictorias, clientes despistados y horarios imposibles.
Reflexión final: ¿Tú qué hubieras hecho?
Esta historia nos recuerda que, en el trabajo y en la vida, siempre habrá reglas poco claras, instrucciones cruzadas y situaciones absurdas. Lo importante es mantener el sentido del humor y, sobre todo, no perder la calma. Porque si algo nos une en Latinoamérica es la creatividad para resolver problemas… y para reírnos de ellos después.
Y tú, ¿alguna vez te tocó seguir instrucciones tan extrañas que el resultado fue peor que el problema original? ¡Cuéntanos tu experiencia! ¿Eres repartidor, cliente o simplemente espectador de este tipo de enredos? Nos encantaría leerte en los comentarios.
Porque, al final del día, todos somos un poco repartidores de la vida, entregando lo que podemos… aunque a veces nadie esté para recibirlo.
Publicación Original en Reddit: Delivery: The Customer Got Exactly What They Asked!