Cuando las computadoras te mienten más que tu ex: Crónica de un examen escolar en caos
¿Alguna vez sentiste que tu computadora te ve la cara y se burla de ti? Pues acompáñame a revivir una de esas historias que solo quienes trabajamos en tecnología educativa podemos contar: la vez que una laptop decidió mentirme en pleno examen de recuperación… y casi me deja sin chamba.
Porque entre el estrés de los exámenes, las prisas de los profes, las necesidades de los estudiantes y la tecnología “todopoderosa”, uno creería que nada puede salir mal. Pero hermano, en el mundo real, las computadoras no solo fallan: ¡también te mienten!
Temporada de exámenes: más tensa que final de novela
Todos los que hemos pisado una escuela en Latinoamérica sabemos que la época de exámenes es como el clásico América vs. Chivas: nervios a tope, todos corren, nadie duerme y cualquier error puede ser fatal. Ahora, súmale el uso de tecnología para estudiantes con necesidades especiales: computadoras, software, cuentas restringidas y, claro, la promesa de que “todo está bien probado”.
Ese día arrancó normal: tocaban exámenes de recuperación (sí, esos segundas vueltas donde hasta los profes sudan frío). Un estudiante necesitaba su propio salón y, por ende, una laptop especial. Fácil, pensé yo, si el software está instalado y el archivo se guarda en la red, no hay falla… ¡JA!
Cuando la laptop juega a ser Houdini
La idea era sencilla: el estudiante hace el examen en la laptop, guarda su archivo en la carpeta de usuario de la red (“\\miinstitucion.red\usuarios$\examenes\cuentadeexamen”), y luego yo lo imprimo desde un equipo fijo. Así nadie copia y todos felices.
Pero ese día, el archivo estaba “guardado” según el explorador de Windows, pero en el servidor… ¡nada! Revisé permisos (todo bien), probé guardar en otras partes (nada), y hasta busqué en el disco duro local (“C:\usuarios\cuentadeexamen\Documentos”) por si acaso. Nada. Como diría mi abuelita: “¡Aquí hay gato encerrado!”
Y como buen latino, cuando la tecnología me falla, improviso. Por pura suerte la laptop era la de mi oficina, así que tenía una impresora mapeada de la sala de arte. ¡Corrí a imprimir y salí disparado cual maratonista a buscar el papel! No importó que salió en papel fotográfico, por lo menos tenía evidencia.
La mentira tiene patas cortas… pero Windows las hace largas
Ya más tranquilo, intenté sacar la copia digital. Cambié a la cuenta de admin, busqué por todos lados y… nada de nada. Regresé a la cuenta de examen, y desde ahí el archivo aparecía “guardado” en la red. Pero en el servidor, ni sus luces. ¿Será problema de red? Nah, el icono decía que estaba conectado, sin errores. Pero como aquí la intuición sí cuenta, conecté el cable de red y… ¡MAGIA! El archivo apareció en la carpeta compartida al instante.
Aquí es donde uno de los comentaristas en Reddit, con toda la sabiduría de alguien que ya vio mil batallas, dijo: “¿Ya revisaste la configuración de archivos sin conexión? Capaz se quedó en la cola esperando a que la red regresara.” Y sí, esa fue la bronca: Windows había “guardado” el archivo solo localmente y cuando la red volvió a estar estable, recién lo subió al servidor. En otras palabras, el explorador me vendió espejitos.
Otro usuario, con humor muy de nuestra tierra, comentó: “Las computadoras son la mejor prueba de que el universo es determinista… y a la vez, lo contrario.” ¡A poco no! A veces uno siente que la compu decide por sí sola cuándo ayudarte y cuándo hacerte sudar la gota gorda.
Y por si fuera poco, se armó debate sobre si esto pasa más por usar conexión inalámbrica versus cableada. Al final, el propio autor del relato reconoció que probablemente fue el cambio de estado de la red lo que desbloqueó la situación. Como quien dice, a veces solo necesitas apagar y volver a encender… pero con estilo.
Reflexiones finales: Cuando la tecnología te quiere vacilar
Moraleja de la historia: la tecnología puede ser tu mejor aliado… o tu peor enemigo en el peor momento. Y en el mundo escolar latinoamericano, donde muchas veces tenemos que hacer magia con lo que hay, lo importante es nunca perder el ingenio (ni el sentido del humor).
Eso sí, la próxima vez que el explorador de Windows me diga que un archivo “ya está guardado”, lo voy a mirar como miras al que te dice “ya casi llego” y sabes que ni ha salido de su casa.
¿Te ha pasado algo similar? ¿Tu compu también te ha mentido descaradamente? Cuéntamelo en los comentarios y hagamos catarsis juntos, porque en esta jungla digital, nadie se salva de una buena troleada tecnológica.
¡Hasta la próxima historia de terror informática, mi gente!
Publicación Original en Reddit: They lie to you