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Cuando la tecnología y los peces se cruzan: una odisea digital en el lago

Ilustración de anime de una persona en un bote en un lago, descargando datos sobre el movimiento de peces con antenas cercanas.
Esta vibrante escena de anime captura la esencia de nuestro proyecto único, donde monitoreamos el movimiento de peces en un tranquilo lago sueco, utilizando tecnología avanzada para recolectar datos mientras disfrutamos de la serena naturaleza.

En el mundo de la tecnología, todos hemos vivido esos momentos en los que, por más que uno lo intente, la solución está justo frente a la nariz... pero no la vemos ni con binoculares. Ahora, imagina combinar la tecnología con la naturaleza, un lago sueco, antenas, y un colega que ve todo al doble de tamaño en su navegador. Así empieza una historia que, si no la hubiera leído yo mismo, diría que es puro cuento de pescadores.

La pesca de datos: más literal de lo que crees

Todo comienza en una pequeña institución educativa rural en Suecia, donde el encargado "de facto" de tecnología —el protagonista de esta anécdota— se enfrenta a uno de esos proyectos que solo se ven en las películas: rastreo de peces. Sí, leíste bien. Los peces llevan transmisores y las antenas desplegadas alrededor del lago recogen datos sobre sus movimientos, para luego publicarlos y entender mejor las especies locales. Dicen que en Latinoamérica nos faltan recursos para la ciencia, pero al menos no terminamos metidos en lagos fríos cambiando baterías a antenas... ¿o sí?

Aquí entra el colega estrella, un señor de más de 60 años, que con la paciencia típica de quienes han visto pasar todo tipo de sistemas operativos, se embarca —literalmente— en la misión de cambiar baterías y descargar datos. El proceso es digno de un reality show: subir la lancha al tráiler, manejar hasta el embarcadero, poner la lancha en el agua, navegar hasta la antena, sacar la antena, cambiar la batería y, por supuesto, descargar los ansiados datos. Y luego, el mismo show pero en reversa.

Entre lagos, VPNs y confusiones digitales

Después de una jornada que parece más una expedición de pesca que un trabajo técnico, nuestro colega vuelve agotado y, con voz resignada, suelta la bomba: "Me tomó casi una hora descargar los datos de una sola antena... este año voy a necesitar más días para esto". Aquí es donde todos los que trabajamos en tecnología activamos el detector de "esto huele raro".

El protagonista, con esa mezcla de pericia y desconfianza que caracteriza a los informáticos, empieza a hacer preguntas. ¿Cuánto pesa el archivo? ¿Cómo descargas los datos? La respuesta lo deja helado: el colega conecta su laptop, activa el hotspot del celular (porque, claro, no hay WiFi en medio del lago), abre el software, y "descarga" los datos. Pero solo si hay Internet. ¿Por qué? "No sé, si no no funciona, tal vez la antena necesita conectarse a Internet para hablar con mi laptop...". En ese momento, cualquier técnico latinoamericano se hubiera sentido identificado, recordando a ese tío que llama porque el microondas "no agarra señal".

El misterio resuelto: ¿era más difícil pescar datos que pescar peces?

Finalmente, nuestro héroe decide investigar él mismo. Le pide el laptop y una antena al colega, se desconecta de Internet, conecta el Bluetooth y ¡listo! Todo funciona sin problemas. El archivo tiene apenas 1.5 MB, pero al intentar guardarlo aparece un error: "No está conectado al servidor donde desea almacenar los datos". ¿El problema? El software tenía la carpeta de destino configurada en el servidor de la red, no en el disco local.

Después de un buen "facepalm" (gesto universal, más allá de idiomas y latitudes), cambia la carpeta al escritorio, repite el proceso y... ¡dos segundos después ya tiene los datos! Todo ese tiempo perdido se debía a que, en lugar de descargar, el sistema trataba de subir los datos al servidor a través de una VPN inestable y el hotspot del celular, en pleno lago. Como dicen por acá: "Estaba buscando la vaca donde no estaba amarrada".

Reflexión y risas: lo que aprendimos del lago

La historia, publicada por el usuario u/yes_oui_si_ja en Reddit, desató una ola de comentarios divertidos y reflexivos. Uno de los más aplaudidos bromea diciendo que tal vez el colega solo quería pasar el día pescando, y otro sugiere: “¿No sería mejor primero ver dónde están los peces antes de lanzar la caña? Aunque, claro, algún purista diría que eso es trampa...”.

Otros usuarios, con la sabiduría que da la experiencia, se reconocen en el colega del lago: "Me temo que tarde o temprano todos terminamos como él, aunque hayamos sido los más cracks de TI en nuestros tiempos". Y no falta quien recuerde historias similares: “Conocí un proyecto donde cámaras carísimas grababan animales, pero para descargar los archivos había que caminar kilómetros y presionar botones uno por uno. Al final, la solución la dio una psicóloga en un bar: usar antenas y subir todo de golpe. A veces, la inspiración viene de donde menos la esperas”.

Pero la mejor reflexión quizás la da el propio autor original, que reconoce su miedo a, algún día, quedarse igual de desactualizado: “A veces temo llegar a ese punto en que la tecnología me pase por encima”.

¿Qué nos deja esta historia?

Más allá de los chistes y las anécdotas, esta historia nos recuerda la importancia de la paciencia, el trabajo en equipo y, sobre todo, de no tener miedo a preguntar o revisar lo obvio. En Latinoamérica —donde a veces el internet falla más que el metro en hora pico—, esta historia resuena: cuántas veces no hemos culpado a la tecnología cuando el problema era algo tan simple como la configuración de una carpeta.

Así que la próxima vez que estés en medio de la nada, luchando con la tecnología y sintiendo que todo el universo conspira para que no funcione, recuerda: puede que el problema esté a un clic (o un “guardar en el escritorio”) de distancia.

¿Y tú? ¿Has tenido una historia de "pesca de datos" o una anécdota de tecnología igual de surrealista? ¡Cuéntanos en los comentarios y comparte este blog con ese colega que siempre culpa a la computadora!


Publicación Original en Reddit: In the middle of a lake, downloading data