Cuando la tacañería empresarial se topa con la venganza pasiva: la historia del laptop lento
¿Alguna vez sentiste que en tu trabajo te dan herramientas más viejas que el carrito del camote, pero esperan milagros de tu parte? Pues prepárate para reírte (y quizá identificarte) con la historia de unos consultores que, armados con laptops dignos de un museo y mucha paciencia, lograron darle la vuelta a la avaricia corporativa… una taza de café a la vez.
En el mundo laboral latino, muchos hemos visto cómo el “hueso gordo” se lleva lo mejor, mientras los que realmente sacan la chamba tienen que arreglárselas con lo que hay. Pero a veces, la mejor venganza es la que se cocina lento… como el arranque de un Windows XP en una computadora viejita.
Laptops de quinta para los que sí chambean
La anécdota viene de un consultor que trabajaba para una gran farmacéutica internacional. Todo era risas y buena onda, excelente ambiente, política de home office (¡antes de que fuera cool!), pero había un pequeño detalle: los empleados de planta recibían computadoras veloces y modernas, pero a los consultores… ¡pues les daban las baratijas!
Como diría tu tía, “el que paga, manda”, y en este caso, la empresa decidió ahorrar unos cuantos dólares dándole a los consultores laptops más lentos que la fila del banco un lunes. El problema era que TODOS, empleados y consultores, tenían que correr programas pesadísimos para desarrollar y depurar código. Pero si el hardware no da, pues no da.
Imagínate: mientras los empleados compilaban en 3 minutos, los consultores se podían echar hasta 10 minutos esperando. Ahora multiplícalo por cada pequeño cambio de código y por cada día. ¡Horas y horas perdidas! Los consultores advirtieron a los jefes: “Si nos dan mejores máquinas, trabajamos más rápido y hasta les sale más barato.” Pero los de finanzas dijeron: “¡Ni lo sueñen!”
Cuando la “productividad” se convierte en siesta
Después de tantas negativas, los consultores cambiaron de estrategia. Si la vida te da limones, haz limonada… o en este caso: si te dan laptops lentos, haz largas pausas para el café. Y así fue: cada vez que compilaban código, aprovechaban para hacerse un café, lavar los trastes o hasta tender la ropa. Si los jefes reclamaban, los consultores compartían pantalla y les mostraban en tiempo real cómo la máquina seguía “pensando” y ellos, pues, esperando.
Aquí es cuando entra el humor latino: uno de los comentaristas en Reddit sugería que, para convencer a los directivos, podrían pegarle a los laptops calcomanías de “llamas” y carreras como si fueran bochos tuneados. A lo mejor así los jefes se peleaban por las laptops “más rápidas”, aunque sólo fueran pura finta. ¿A poco no te ha tocado ver a alguien que sólo usa Word y PowerPoint, pero presume la compu más cara de la oficina?
Otro usuario recordaba la clásica de “el jefe con la mejor compu, pero sólo para mandar mails y ver memes”, mientras los de sistemas y los ingenieros tienen que hacer magia con máquinas recicladas de la prehistoria digital. ¿A poco no es común en nuestras oficinas ver que el jefe tiene la computadora nuevecita y tú, que haces el trabajo pesado, sigues usando la que dejó el pasante hace tres años?
Venganza pasiva y café: el dúo dinámico
Durante seis meses, los proyectos se atrasaron y la empresa terminó pagando muchas más horas de trabajo. Al final, la realidad se impuso y, con la productividad por los suelos, los de arriba recapacitaron: por fin autorizaron laptops modernas para los consultores. Pero, como suele pasar, el consultor protagonista ya tenía otro trabajo mejor y se fue, eso sí, extrañando aquellas largas pausas para el café.
Un detalle que no pasó desapercibido para la comunidad fue el comentario de un técnico: “Llevo 10 años aquí y nunca entenderé por qué los directores y vicepresidentes necesitan las máquinas más potentes, si sólo usan Word, Excel y PowerPoint. Mientras, los que de verdad necesitan poder de cómputo reciben puras reliquias”. ¿Te suena familiar?
Y para rematar con el toque latino, hubo quien compartió la técnica infalible del “cambiazo de carcasa”: si la secretaria de un jefe importante quería una compu nueva, le ponían la carcasa vieja al hardware nuevo y todos contentos. ¡La apariencia lo es todo!
¿Moraleja? Al que trabaja, hay que invertirle
Esta historia es el claro ejemplo de “lo barato sale caro”. En nuestra cultura, donde muchas veces el ingenio suple la falta de recursos, sabemos que si no te dan buenas herramientas, al menos te das tus mañas. Pero hay que decirlo claro: cuando se trata de trabajar, invertir en las personas y sus herramientas siempre da mejores resultados.
Así que la próxima vez que tu jefe quiera ahorrar en computadoras, cuéntale esta historia. O mejor aún, sugiérele que ponga calcomanías de carreras a las laptops… ¡a ver si así por fin entienden!
¿Te ha pasado algo similar en tu trabajo? ¿Has tenido que improvisar con tecnología obsoleta? Cuéntanos tu historia en los comentarios, que aquí sí valoramos el ingenio latino y las pausas para el café.
Publicación Original en Reddit: Give me a slow laptop coz I am a consultant - expect slower throughput