Cuando la soberbia intelectual se topó con una manzana (y perdió)
Todos tenemos ese amigo que, si pudiera, te corregiría hasta la forma en que masticas. Sí, el típico sabelotodo que no puede resistirse a sacarte en cara que sabe más que tú, aunque a veces ni siquiera lo hayas invitado al tema. Pues hoy te traigo una historia jugosa (y no solo por la fruta) sobre cómo una manzana puso en su lugar a uno de esos personajes. ¿Listo para morder la anécdota?
El sabelotodo del grupo: el que siempre tiene el comentario listo
En cada grupo de amigos hay uno que se las da de genio. Ese que, si pudiera, te haría un examen oral antes de dejarte entrar a la reunión. En este caso, hablamos de un amigo con un historial impresionante: políglota, amante de la poesía y la filosofía, y con una infancia entre distintas culturas. Hasta ahí, todo bien. El problema no es lo que sabe, sino cómo lo usa: corrige a los demás no para ayudar, sino para hacerlos sentir menos.
Como dijo un usuario en los comentarios: “La arrogancia intelectual es solo torpeza social que hace que todos los demás se sientan más inteligentes que el arrogante”. Y no le falta razón. A veces, el que presume más es el que menos confianza tiene en sí mismo. En Latinoamérica solemos decir: “El que mucho presume, poco demuestra”.
El desayuno, la manzana… y la trampa intelectual
El escenario: un desayuno relajado entre amigos en una ciudad nueva. Todo iba bien hasta que, como buen latino, alguien decidió disfrutar una manzana. Pero aquí es donde entra el sabelotodo: al ver que nuestro protagonista no se comió el corazón de la manzana, lanzó esa pregunta con tono de “¿y tú por qué eres raro?”. La típica indirecta pasivo-agresiva que busca dejarte en ridículo desde temprano.
Pero esta vez, nuestro protagonista decidió no dejarse. Sabía que el amigo estaba a punto de sacar toda su artillería de datos inútiles, así que le respondió: “Eh, es por el cianuro en las semillas”. Una respuesta tan simple como efectiva. El sabelotodo, emocionado por corregir, preparó su discurso… pero fue interrumpido con un “bro, sabes que estoy bromeando, ¿no?”. El silencio y la cara de confusión no tienen precio.
Como diríamos aquí, “le ganó con la misma moneda”. A veces, el mejor remedio contra los que te quieren hacer sentir tonto es devolverles la pelota con humor y picardía.
Los comentarios: humor, sabiduría colectiva y un poco de karma
La comunidad de Reddit no decepcionó. Un comentario que se llevó muchos aplausos fue: “Tu amigo parece empleado de Reddit” (adaptado: “Ese compa seguro sería moderador de algún grupo de Facebook en Latinoamérica”). Y es que todos conocemos a ese tipo de persona, la que necesita corregir hasta el horóscopo.
Otro usuario, ingeniero químico, remató: “Ni que fuera para tanto, yo tampoco me como el corazón de la manzana y no me creo mejor que nadie”. En Latinoamérica, siempre hay alguien que, aunque tenga tres títulos, se mantiene humilde, y eso es lo que realmente se valora.
También hubo quien sugirió respuestas aún más directas: “La próxima vez, solo míralo con cara de ‘¿de verdad preguntaste eso?’ y dile que hay preguntas tan tontas que merecen su propio premio”. Aquí aplicaría el famoso “¿A ti qué te importa, compadre?”.
Y, por supuesto, no faltó el que aportó el dato curioso: “El cianuro está en las semillas, pero tendrías que comer muchísimas para que pase algo”. Un dato que, en realidad, a casi nadie le interesa a la hora del desayuno, pero que sirve para alimentar la conversación.
Reflexión final: el verdadero poder está en saber reírse
En Latinoamérica tenemos un dicho: “Al mal tiempo, buena cara”. Y vaya que aplicó en este desayuno. Porque, aunque el sabelotodo siguió buscando momentos para lucirse durante el viaje, ese pequeño triunfo fue suficiente para levantarle el ánimo a nuestro protagonista y, de paso, recordarle que nadie puede hacerte sentir menos sin tu permiso.
Como bien comentó otro usuario: “¿De qué te sirve tener la razón si nadie te soporta?”. Ser inteligente no es malo, pero ser arrogante… eso sí que no tiene salvación.
Así que la próxima vez que te cruces con un sabelotodo, no dudes en aplicar una dosis de humor y, ¿por qué no?, una pequeña venganza elegante. A veces, lo más simple —como una manzana— puede ser la mejor herramienta para poner en su lugar a quien más lo necesita.
¿Tienes alguna anécdota con un sabelotodo? ¿Cuál ha sido tu mejor respuesta para desarmarlos? Cuéntanos en los comentarios y sigamos riéndonos juntos de esas pequeñas (y deliciosas) victorias cotidianas.
Publicación Original en Reddit: Facing intellectual arrogance with an apple