Cuando la recepción hace “investigación de mercado” (y nadie llega al hotel)
¿Alguna vez has trabajado en un lugar donde literalmente no hay nada que hacer? Imagina esto: llegas a tu turno, te sientas en la recepción de un hotel que podría ser “de ensueño”, pero parece más bien escenario de película de terror… y no hay ni un solo huésped. Ni uno. Así empezó el día para nuestro protagonista, quien, como muchos en Latinoamérica, se pregunta cómo es posible que el jefe siempre crea que la culpa es de los empleados, aunque el lugar se esté cayendo a pedazos.
Y es que, cuando el hotel está vacío y tu jefe es de esos que creen que “el que no está ocupado, está robando”, la creatividad para sobrevivir cada jornada se convierte en arte. Pero, ¿qué se supone que debe hacer uno cuando no hay huéspedes ni tareas urgentes? Aquí te cuento esta historia real, que podría ser la tuya, la mía o la de cualquier latino que ha trabajado con jefes “de los de antes”.
El jefe “boomer” y la eterna búsqueda del culpable
Nuestro héroe cuenta que el hotel donde trabaja no es el peor en el que ha estado… pero tampoco le apuesta al título de “mejor lugar para trabajar”. El verdadero problema, según relata, es el dueño: un señor mayor, terco como mula, que decidió despedir al gerente general y ahora juega a ser jefe de todo, aunque no tenga ni idea de cómo se maneja un hotel. Seguro conoces a alguien así: el típico patrón que cree que con abrir la puerta, los clientes llegarán solitos, como si fuera panadería en día de quincena.
¿Y qué pasa cuando no hay huéspedes? Pues nada, ni check-ins, ni llamadas, ni siquiera para preguntar por promociones. Así, el protagonista pasa horas en la recepción, viendo pasar el tiempo… hasta que aparece el dueño, con cara de pocos amigos, y le suelta la joyita: “¿Vas a hacer algo o solo vas a estar sentado ahí?”. Como diríamos en México, ¡no manches! ¿Qué se supone que debe inventar uno, limpiar las ventanas de nuevo o salir a la calle a repartir volantes?
Unas horas después, el jefe regresa y pregunta, muy serio: “La recepción hace investigación de mercado cuando no hay nadie, ¿verdad?”. Aquí sí que tocó fondo la creatividad del jefe. No era broma. De verdad pensaba que el recepcionista debía ponerse a investigar por qué el hotel estaba vacío… ¡como si fuera cuestión de buscarlo en Google y listo!
“El que tiene plata, es dueño. El que sabe, es gerente”: Sabiduría de la comunidad
En la publicación original, varios usuarios comentaron con esa mezcla de resignación y picardía tan nuestra. Uno lo resumió perfecto: “Algunos solo son dueños porque tienen el dinero, no porque sepan de negocios”. ¿Cuántas veces hemos visto eso en Latinoamérica? El negocio familiar que sobrevive por herencia, no por gestión.
El propio protagonista bromea: “¡Yo haría algo… si tuviéramos huéspedes!”. Otro usuario agrega, “Ese tipo de gente nunca se ve a sí misma como el problema. Tienen la mentalidad de ‘si lo construyes, vendrán’… pero sin plan, eso es receta para el fracaso”. ¿Te suena conocido? Es como cuando el dueño del restaurante no quiere invertir en publicidad porque “el boca a boca funciona solo”, pero al final ni la abuelita recomienda el lugar.
Una de las respuestas más divertidas fue la de quien sugiere imprimir crucigramas para que, desde lejos, parezca que estás haciendo papeleo. Y claro, todos aplaudieron el ingenio: “Genialidad total, esto lo voy a compartir con todos mis conocidos”, decían entre risas.
La dura realidad: cuando el problema no eres tú… es el jefe
Tal vez lo más triste (o gracioso, según cómo lo veas) es que el dueño ni siquiera entiende por qué el hotel está vacío. La respuesta es simple: malas reseñas, habitaciones viejas, desayuno de baja calidad y cero promoción. Como comentó uno: “El mercado dice que las habitaciones están sucias, viejas y los precios no corresponden a lo que ofrecen. Por esa consultoría te cobro 50 mil dólares, porque gratis no trabajo”.
Y mientras tanto, el dueño sigue creyendo que la culpa es del recepcionista porque está “demasiado tranquilo” o porque, según él, “todos en recepción ven YouTube y descargan virus”, por lo que el internet se cae. A estas alturas, hasta ganas dan de invitarle una chela al protagonista para que aguante el turno.
¿Qué harías tú si fueras el recepcionista?
Entre risas y quejas, queda claro que los empleados suelen tener más sentido común que muchos dueños. Como alguien dijo: “Mi jefe también me ha visto jugando en el celular, pero mientras esté pendiente del teléfono y la cámara, no le importa. Debería venir a cubrir un turno solo para que entienda”.
En Latinoamérica, la mayoría aprendería a sobrevivir: unos harían crucigramas, otros limpiarían hasta que brille el piso, y los más aventados se inventarían tareas para no perder la cabeza. Pero, como diría tu tía: “El pez muere por la boca… y el negocio, por el dueño”.
¿Y tú? ¿Has trabajado en un lugar donde el jefe vive en otro mundo y la culpa siempre es del empleado? ¿Qué truco usas para que parezca que trabajas, aunque no haya nada que hacer? Cuéntanos tu historia en los comentarios. ¡No estás solo en esta batalla!
Publicación Original en Reddit: 'Front Desk does market research when noone is around don't they?'