Cuando la menstruación se convierte en superpoder: La historia de cómo una chica puso en su lugar a un acosador escolar
¿Quién dijo que las chicas en secundaria no pueden ser heroínas de su propia historia? En un mundo donde los acosadores abundan y la incomodidad reina, a veces el arma más poderosa no es la fuerza, ni el grito, ni el castigo… sino la astucia y, sí, la menstruación. Hoy te traigo una anécdota viral que está arrasando en internet y que nos demuestra cómo, con ingenio y un poco de humor negro, se puede poner fin al acoso escolar de la manera más inesperada.
Si alguna vez te has sentido observado o incómoda por algún compañero en la escuela —ese típico “Gabe” que no falta en ninguna secundaria de Latinoamérica—, esta historia te va a encantar. Ponte cómodo, porque lo que viene es digno de contarse en cada reunión de amigas… o en cada clase de educación sexual.
Un “Gabe” en cada colegio: el típico acosador que todos conocemos
La historia comienza en una secundaria cualquiera, con ese personaje infaltable: el chico que se cree el galán, pero en realidad es el fastidio de todas. Gabe, como lo llamó la autora de la anécdota, era el típico que iba de niña en niña, molestando, acosando y haciéndolas sentir incómodas. Y claro, como sucede mucho en nuestros colegios, apenas lo reportaban, bajaba la guardia… pero sólo hasta encontrar su próxima “víctima”.
¿Te suena familiar? Seguro sí. En Latinoamérica, los “Gabes” abundan y las autoridades escolares muchas veces miran hacia otro lado, o peor aún, le dicen a la víctima que “lo ignoren” o que “seguro le gustas”. Pero en esta ocasión, la historia tomó un giro inesperado que nos hace recobrar la fe en la creatividad adolescente.
El día que la menstruación fue el mejor escudo (¡y arma!)
Todo cambió cuando Gabe, después de varias molestias, interrumpió a la protagonista y su amiga con uno de esos comentarios machistas que tanto escuchamos: “¡Ew, no hablen de esas cosas de mujeres, los hombres no queremos oír eso!”. Un clásico que casi parece sacado de un episodio de “La Rosa de Guadalupe” o de cualquier meme sobre machismo escolar.
Pero lo que Gabe no sabía era que, en ese preciso momento, estaba dándole a la protagonista la clave para dejarlo fuera de combate. Y es que, como dice el dicho, “el que busca, encuentra”.
A la semana siguiente, cuando Gabe intentó una de sus frases más incómodas (“No guardes secretos de mí, quiero escuchar todos tus pecados”), la protagonista, inspirada por el dolor de sus cólicos y harta del acoso, le soltó un relato tan gráfico sobre su periodo que cualquier hombre promedio hubiera salido corriendo: “¡Perfecto, justo buscaba a alguien con quien hablar! Me está bajando sangre de la vagina, ¡y es horrible! No había toallas, sólo tampones, y me manché las manos, ¿quieres oler? ¡Creo que el jabón ni quitó el olor!”
La reacción de Gabe fue digna de telenovela: cara de horror, balbuceos, y huida. Según cuenta la autora, después de ese día nunca volvió a molestar a ninguna chica. Y es que, como comentaron muchos usuarios en Reddit, hay hombres que se creen muy valientes hasta que la biología femenina los saca de su zona de confort.
“Menstruación armada”: el superpoder que nadie vio venir
Lo mejor de la historia es cómo la comunidad reaccionó. Un usuario lo resumió perfecto: “Menstruación armada. Excelente”. Otros bromeaban sobre que sería un gran nombre para una banda de rock, y algunos decían que deberían enseñarnos desde pequeños a usar el “teoría de las piedras radiactivas”: si alguien te acosa o se pone pesado, cuenta la versión más gráfica y desagradable de tu vida, ¡y asunto resuelto!
En países como México o Argentina, donde hablar de la menstruación sigue siendo tabú en muchos hogares, esta historia es un recordatorio de que no hay nada más natural… y que incomodar a quien molesta con información real y honesta puede ser la mejor defensa. Como señaló otra usuaria: “Entre más cómodos estén los hombres con el tema de los periodos, mejor para todos. Es mi filtro para saber si un hombre vale la pena”.
Y por supuesto, no faltó la amiga latina que lanzó su bendición: “Eres una leyenda. Ojalá siempre encuentres luz verde en los semáforos, tengas el mejor día de cabello y tus zapatos nunca te lastimen”. Porque sí, cuando una chica enfrenta a un acosador con este nivel de ingenio, merece todos los aplausos y buena vibra.
Reflexión final: el poder de hablar de lo que incomoda
Lo que más me encanta de esta historia es que nos invita a romper el silencio y los tabúes. Al final, la menstruación es parte de la vida de millones de mujeres y no debería ser motivo de vergüenza, mucho menos de burla o incomodidad. Si los chicos quieren jugar a incomodar, ¡pues que aprendan lo que es realmente sentirse incómodos!
Y para todas las chicas que han pasado por situaciones similares: nunca subestimen el poder de la sinceridad brutal. A veces, una buena dosis de realidad es la mejor arma contra los que buscan hacernos sentir menos.
¿Te ha pasado algo parecido en la escuela o el trabajo? ¿Cómo has enfrentado a los “Gabes” de tu vida? ¡Cuéntanos tu historia en los comentarios y comparte esta anécdota con tus amigas! Tal vez la próxima vez que alguien te quiera incomodar, recuerdes que tienes un superpoder… y se llama menstruación.
Publicación Original en Reddit: You’re going to be a creep to me? I’d like to see you try.