Cuando la 'Karen' de la oficina cayó por su propio chisme: la venganza perfecta del IT
¿Quién no ha tenido una "Karen" en la oficina? Esa persona que se cree la policía del trabajo, que anda vigilando hasta si respiras de más, y que parece tener un radar especial para detectar si imprimes algo personal o visitas una página que no sea de Excel. Pues hoy les traigo una historia que podría pasar en cualquier oficina de Latinoamérica, pero que sucedió en Estados Unidos y se volvió viral en Reddit: la historia de cómo una "Karen" terminó despidiéndose, escoltada por seguridad, gracias a la venganza más chiquita, pero más sabrosa, de un colega del departamento de sistemas.
La "Karen" que quería ser jefa de todos (y terminó perdiendo el empleo)
En la oficina donde trabajaba el autor de la historia, había una compañera llamada Karen (sí, de verdad se llamaba así), famosa por andar encima de todos: que si imprime a una cara y no a doble, que si usas la impresora para tu hoja de vida, que si abres el navegador y no es para algo de trabajo… En redes le decían la “nazi de la impresora”, y no era en broma.
La empresa tenía dos edificios: uno de oficinas administrativas y otro de producción. El departamento de IT, encargado de tecnología, normalmente estaba en el corporativo, pero ese día se mudaron temporalmente al edificio de producción para hacer unas actualizaciones. Los de sistemas se sentaron en cubículos ajenos, y Karen, que no conocía a nadie de ese grupo, decidió que era su deber espiar y corregir lo que hicieran.
Así fue como encontró a un señor, que resulta ser el jefe máximo de IT, revisando el clima en su computadora. “¡Eso no es trabajo!”, le dijo Karen, regañándolo por usar internet para cosas personales. Lo que no sabía era quién era el regañado.
La venganza que se sirve fría… ¡y digital!
Aquí viene la parte jugosa. El jefe de IT, lejos de montar un escándalo, simplemente le contó a su amigo (el autor de la historia) lo que había pasado. Y como dice el dicho: "El que busca, encuentra". Decidió tomar cartas en el asunto, pero no como Karen pensaba.
El jefe de IT revisó el historial de navegación de Karen. ¡Y vaya sorpresa! Resulta que la señora pasaba horas y horas comprando ropa en línea desde su oficina privada. Ese mismo día, después de regañar al de sistemas, fue a su oficina a comprarse una blusa. ¡La hipocresía en su máximo esplendor!
El jefe de IT no dudó en reportarla por mal uso del internet de la empresa. Una semana después, la escoltaron fuera del edificio. Si tan solo hubiera dejado de meterse en la vida ajena…
Lecciones de la comunidad: “No muerdas la mano que controla tu red”
El relato explotó en popularidad y los comentarios no se hicieron esperar. Muchos usuarios compartieron anécdotas propias (y advertencias) sobre la importancia de nunca enemistarse con los de sistemas. Como bien decía un comentario: “Las personas a las que nunca debes enojar: quienes preparan tu comida, tu recolector de basura… y el equipo de IT”. En Latinoamérica, podríamos añadir: la señora del aseo y la de recursos humanos.
Otro usuario resumió el aprendizaje con humor: “Karen aprendió por las malas, no tires piedras cuando vives en una oficina de vidrio”. Y es que, como bien sabemos en nuestras oficinas latinas, el chisme va rápido, pero la venganza digital va aún más lejos.
Alguien más recordó que los de IT normalmente no andan de metiches, “pero si haces algo que les llama la atención, como descargar programas raros o poner lenta la red, ahí sí te ponen bajo la lupa”. En otras palabras: “Si no molestas a sistemas, ellos tampoco te molestan”.
Y no faltó el comentario irónico de un latino: “¡Por eso yo para cosas personales uso solo mi celular y ni loco me conecto al WiFi de la empresa!”
¿Y qué podemos aprender los latinos de todo esto?
En nuestras oficinas, donde el “¡échate un cafecito y cuéntame el chisme!” es sagrado, este tipo de historias nos recuerdan que la confianza y el respeto van por delante. Es tentador andar de vigilante, pero como dice el refrán: “El que mucho abarca, poco aprieta”. Y si encima eres hipócrita, peor te va.
Además, la cultura de la doble moral no es exclusiva de Estados Unidos. Todos conocemos al típico supervisor que predica el reglamento, pero a la hora de la comida está viendo el partido o comprando en Mercado Libre. La moraleja es clara: si vas a señalar, más vale que tu escritorio esté limpio, porque el karma digital no perdona.
Como remató otro usuario: “Las reglas son para ti, no para mí”, frase que perfectamente podríamos escuchar en cualquier oficina mexicana, argentina o colombiana.
¿Te ha pasado algo parecido? ¡Cuéntanos tu chisme!
¿Tienes tu propia historia de venganza laboral o una “Karen” que se pasó de la raya? ¿Te ha salvado algún amigo de sistemas? Comparte tu anécdota en los comentarios y, como en todo buen café de oficina, ¡no olvides invitar el pan!
Porque al final, en la oficina o fuera de ella, siempre hay alguien vigilando... y el karma, tarde o temprano, llega.
¿Y tú, de qué lado estarías: el de la Karen justiciera o el de los de IT con memoria de elefante?
Publicación Original en Reddit: Karen at work