Cuando la impresora te hace sudar más que el tráfico un viernes en la tarde
¿Alguna vez sentiste que una tarea sencilla iba a ser cosa de cinco minutos, pero al final terminaste deseando un café extra y, de paso, unas vacaciones? Bueno, a mí me pasó esta semana, y no sabes lo cerca que estuve de arrancarme los cabellos… Todo por una impresora que decidió darme la bienvenida al viernes con el pie izquierdo.
Y es que, en el mundo del soporte técnico, uno nunca sabe si va a terminar el día con una sonrisa o con cara de “¿qué acabo de vivir?”. Así que, querido lector, si eres de los que piensa que arreglar impresoras es pan comido, ven y acompáñame en esta montaña rusa de emociones tecnológicas.
El comienzo: “Solo es la impresora, ¿qué podría salir mal?”
Todo empezó cuando el técnico regional me avisa que una impresora en una escuela se está asignando una dirección APIPA, que para los que no son tan fans de la jerga, es como cuando tu carro no encuentra estacionamiento y termina parándose en la banqueta. Yo, muy seguro, pensé: “Esto es rápido, seguro el cable está flojo o el puerto desactivado”. Llego al sitio, reviso el punto de red, todo bien y el cable parchado está como nuevo. Hasta logré conectarme a internet desde ahí, así que el problema no era la red.
Reviso la lista de reservas DHCP y veo que la impresora no está registrada. “Ah, aquí está el detalle”, pensé, como buen detective. La agrego, reinicio la impresora… y nada. ¡Sigue con esa dirección APIPA como si nada! Para ese momento ya estaba sudando más que repartidor de tamales en día de quincena.
El misterio crece: “Esto ya parece el Triángulo de las Bermudas”
Empiezo a repasar todo otra vez como cuando buscas las llaves y resulta que las traes en la bolsa. Cambio cables, reviso el armario de comunicaciones, me aseguro que todo esté conectado a la VLAN de datos. Nada tiene sentido. Ya llevo 40 minutos y la impresora, necia, no agarra una dirección IP válida.
Aquí es donde uno empieza a pensar que la tecnología tiene vida propia y se burla de nosotros. Pero como buen técnico latino, no me iba a rendir. Sigo investigando y, de repente, ¡zas! La impresora por fin agarra una IP asignada. Un milagro digno de compartir en la sobremesa con la familia.
Pero, ¿qué fue lo que realmente pasó? Resulta que toda la escuela está en pleno cambio de switches, de Avaya a Extreme, y aunque el equipo es nuevo, los cables que conectan todo son de la época en que el internet sonaba como fax: puro cable Cat 5, nada de Cat 6 ni de última generación.
La moraleja: “No todo lo nuevo brilla, y lo viejo a veces truena”
Aquí es donde viene el madrazo de realidad: puedes tener la mejor tecnología del mundo, pero si la base es antigua, los problemas no tardan en salir. Los switches nuevos tratan de negociar velocidades más altas, pero el pobre cable Cat 5 ya no da para tanto, y ahí empieza el relajo. En mi caso, la impresora quedó “pensando” más de media hora hasta que por fin logró comunicarse con el DHCP.
Este tipo de situaciones son más comunes de lo que uno cree en Latinoamérica. Muchas veces las empresas y escuelas invierten en lo último en hardware, pero dejan los cables viejitos que ya vieron pasar tres generaciones de ingenieros. Es como querer ponerle motor de Ferrari a un Vocho que ya ni llantas tiene.
Reflexión final: ¡A reír para no llorar!
Después de todo el estrés, solo me queda reírme y compartir la anécdota, porque en soporte técnico, cada día es una aventura. Y ahora, cuando alguien me diga “solo es una impresora”, le voy a contar este cuento para que vea que, a veces, los problemas más simples terminan siendo los más complicados.
Así que dime, ¿te ha pasado algo similar en tu trabajo? ¿Algún equipo viejo haciéndote la vida imposible mientras el jefe te pregunta si ya casi terminas? Cuéntame tu historia abajo en los comentarios, que aquí todos somos sobrevivientes de la tecnología y expertos en resolver misterios dignos de Sherlock Holmes… pero versión latinos.
¡Buen viernes y que la red siempre esté de tu lado!
Publicación Original en Reddit: So glad it’s Friday.. what a freaking week this was