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Cuando la honestidad en terapia te mete en más problemas que tus traumas

Ilustración 3D en caricatura de una persona hablando abiertamente en terapia, simbolizando la honestidad y la autoexpresión.
Esta vibrante ilustración 3D en caricatura captura la esencia de la honestidad sin filtros en la terapia. Refleja el profundo viaje de autodescubrimiento y el poder de ser fiel a uno mismo, como me ha enfatizado mi psicólogo. ¡Sumérgete en mi experiencia y descubre cómo abrazar la vulnerabilidad puede conducir al crecimiento personal!

¿Te imaginas ir a terapia, seguir al pie de la letra las recomendaciones del psicólogo y, en vez de sentirte liberado, salir más confundido que nunca? Eso le pasó a un usuario de Reddit que decidió tomarse en serio —pero en serio, en serio— el consejo de su terapeuta: ser 100% honesto y sin filtro. Lo que parecía una simple sesión terminó volviéndose una experiencia digna de meme, y la comunidad no tardó en reaccionar.

¿Será que la honestidad, en vez de sanar, puede dejarte con culpa, dudas y ganas de buscar un nuevo terapeuta? Acompáñame a descubrir esta historia que muchos en Latinoamérica seguro sentirán más cercana de lo que creen.

El consejo del psicólogo: “Sé completamente honesto… o eso creía”

Nuestro protagonista llevaba varias sesiones con su psicólogo, nada raro, lo de siempre: hablar de sentimientos, rutinas, esas cosas. Pero había una frase que el terapeuta repetía más que mamá diciendo “ponte suéter”: “La terapia solo funciona si eres completamente honesto, sin filtro. Di lo que pienses, aunque suene raro o incómodo, aquí es un espacio seguro”.

Así que, en una de esas sesiones donde el silencio pesa más que el calor en el transporte público, el psicólogo le preguntó cómo se sentía últimamente con la terapia. Y nuestro héroe, fiel al consejo, soltó lo que traía guardado: que a veces la terapia se sentía repetitiva, que algunas preguntas parecían sacadas de un manual y, de vez en cuando, sentía que estaba hablando con un robot, no una persona real. Incluso mencionó que algunas reacciones del psicólogo se notaban forzadas.

Nada de gritos, ni mala onda, ni sarcasmo. Solo pura sinceridad, como cuando tu tía te pregunta si te gustó su pastel seco y le dices la verdad.

Cuando la “zona segura” se volvió terreno minado

Aquí es donde se puso buena la cosa. El ambiente en el consultorio cambió más rápido que los precios en el súper. El terapeuta, que tanto predicaba la honestidad, se puso tenso, empezó a moverse en la silla y, de repente, la honestidad ya no era tan bienvenida.

“Bueno, no todo lo que piensas tienes que decirlo. Hay que ser respetuoso, y eso que dijiste puede ser resistencia o proyección”, respondió el psicólogo, dejando a nuestro protagonista más confundido que cuando intentas entender la letra de un reggaetón nuevo.

El resto de la sesión se fue en analizar por qué él sentía la necesidad de decir esas cosas, en vez de abordar lo que realmente había dicho. Salió del consultorio sintiéndose culpable, incómodo y preguntándose si eso era “malicious compliance” (cumplimiento malicioso) o si simplemente era malo para la terapia.

La sabiduría de la comunidad: “Ese terapeuta necesita terapia”

La publicación explotó en Reddit, y los comentarios no tardaron en llegar. Y es que, como decimos aquí, “cada cabeza es un mundo”, pero a veces hay planetas que están mejor alineados.

Uno de los comentarios más votados fue al grano: “Hora de buscar otro terapeuta”. Varios usuarios, incluyendo a algunos psicólogos, coincidieron en que la reacción del profesional fue una red flag más grande que el Zócalo en 15 de septiembre. “No todos los terapeutas son buenos terapeutas”, decía otro, mientras un psicólogo agregaba que recibir retroalimentación honesta debería ser motivo de orgullo, no de molestia.

Un comentario que se volvió casi proverbio entre los lectores fue: “No preguntes algo si no quieres escuchar la respuesta”. Y es que, ¿cuántas veces en Latinoamérica no hemos visto a alguien pedir honestidad y luego enojarse cuando se la dan? Como cuando tu jefe pide tu opinión en la junta y luego te ignora todo el mes.

Otro usuario compartió una anécdota similar, donde su terapeuta se ofendió cuando le dijeron la verdad. “Si tienes que empezar a cuidar los sentimientos de tu terapeuta, ya valió”, resumió otro con la contundencia de una abuela cuando te dice que no traigas a tu novio a la casa si no es serio.

¿Malicious compliance, gaslighting o simplemente mala terapia?

En medio del debate, algunos usuarios se preguntaron si lo que vivió el protagonista era “malicious compliance”, es decir, cumplir las reglas tan al pie de la letra que termina siendo contraproducente. Otros le llamaron “gaslighting” cuando el terapeuta lo hizo sentir culpable por expresar lo que sentía. Pero la mayoría coincidió: el problema no era la honestidad del paciente, sino la fragilidad del ego del terapeuta.

En Latinoamérica, donde la salud mental aún suele ser tema tabú y conseguir un buen terapeuta es casi como encontrar aguacates baratos, estas historias resuenan fuerte. Como dijo otro usuario: “El terapeuta está más preocupado por sus emociones que por ayudarte. Mejor busca otro. La terapia es tu espacio, no el suyo”.

Reflexión final: El cliente siempre tiene la razón… incluso en terapia

Al final, la moraleja es clara: la terapia debe ser un espacio seguro y de confianza, donde puedas ser tú mismo, sin miedo a represalias. Si tu terapeuta no puede manejar una crítica constructiva, tal vez es momento de buscar a alguien que sí pueda. Como decimos aquí, “más vale solo que mal acompañado”, incluso si se trata de tu psicólogo.

¿Te ha pasado algo parecido? ¿Te animarías a decirle a tu terapeuta exactamente lo que piensas, aunque no sea bonito? Cuéntanos en los comentarios, porque en este blog —como en la buena terapia— la honestidad sí es bienvenida.

¿Y tú, ya le preguntaste a tu psicólogo si de verdad sabe escuchar?


Publicación Original en Reddit: My therapist told me to always be 100 percent honest and unfiltered, so I did