Cuando Kevin y la tecnología chocan: una historia épica de caos en la oficina
Todos tenemos ese compañero en la oficina que, por más buena onda que sea, la tecnología simplemente se le da fatal. El clásico que manda correos en blanco, imprime 40 veces la misma hoja o le pone “aceptar” a todo lo que le sale en pantalla. Pero lo de Kevin, el protagonista de esta historia viral de Reddit, es otro nivel. Hoy te cuento cómo un solo empleado puede hacer temblar a todo un departamento de IT… y a la paciencia de medio país.
El Kevin de la oficina: No es mala onda, solo… no entiende nada
Para los que no lo sepan, en internet “Kevin” es ese apodo universal para la persona que siempre mete la pata con cosas de sentido común. Pero este Kevin era especial: llevaba más de 30 años en la empresa, y aunque sobrevivió a la transición de máquinas de escribir a computadoras, la tecnología moderna nunca fue su fuerte. Durante décadas usaron el mismo programa sencillo, pero llegó el día temido: cambiaron todo por un sistema nuevo, con mouse y ventanas por todos lados.
Mientras sus compañeros navegaban las nuevas funciones, Kevin estaba perdido. El nuevo sistema permitía abrir varias ventanas para hacer ventas, pero él creía que había que abrir una nueva por cada factura… ¡y nunca cerró ninguna! Peor aún, jamás apagaba la computadora. En unos meses, tenía más de 1,200 ventanas abiertas. ¿El resultado? El sistema de ventas lento como tortuga, reportes que tardaban diez minutos en abrir… ¡hasta el dueño de la empresa se desesperó!
Cuando el caos digital se convierte en pesadilla nacional
La historia se volvió leyenda en la oficina cuando, semanas después, Kevin intentó cambiar un precio en el sistema POS (Point Of Sale, o sistema de punto de venta) y, sin querer, ¡lo hizo colapsar para toda la empresa! No una, ni dos, sino TRES veces en una hora. Los de IT pensaron que los estaban hackeando y hasta suspendieron el sistema mientras buscaban la causa. Cuando se dieron cuenta de que todo era obra de Kevin, seguro más de uno se tomó un café para el susto… o una cerveza para el olvido.
Como era de esperarse, nadie quería ayudar a Kevin con sus dudas tecnológicas. Ya no era solo un tema de paciencia, sino de sobrevivencia emocional en la oficina. Así que Kevin empezó a anunciar en voz alta sus problemas, buscando que alguien le tirara un tip. Un día, cerró su escritorio “muy fuerte” y, según él, la computadora se apagó sola. Después de las risas, lo convencieron de llamar al soporte técnico en altavoz. Cuando Kevin dijo su nombre, el técnico solo pudo soltar un suspiro audible, ese que todos conocemos cuando la vida te pone a prueba.
¿De quién es la culpa? Reflexiones y carcajadas de la comunidad
La historia de Kevin desató todo tipo de reacciones en Reddit. Un usuario, adaptando el humor gringo para nuestros lares, comentó: “Este sistema POS sí que es una porquería… Si un Kevin puede hacer esto, imaginen lo que haría un hacker de verdad”. Otro agregó que muchos de estos sistemas se desarrollan a la carrera, con presupuestos recortados, y a veces hasta el sobrino del jefe hace las pruebas “porque le gustan las computadoras”.
Muy a la mexicana, otro usuario citó un viejo chiste de IT: “Si los albañiles construyeran casas como los ingenieros hacen software, el primer pájaro carpintero destruiría la civilización”. Y no faltó el que lo bautizó el “caos monkey Kevin”, como esos monos traviesos que sueltan en los sistemas para ver en dónde truena todo.
Otros fueron más empáticos y dijeron que Kevin no era mala persona, solo alguien que se acostumbró a una sola manera de trabajar y le costó adaptarse. Incluso destacaron que al menos pedía ayuda en voz alta, cosa que muchos “Kevins” no hacen.
Lo que nos enseña Kevin: Ríe, pero también reflexiona
Más allá de las risas, esta historia nos deja varias lecciones. En Latinoamérica, donde muchas empresas aún están en plena transformación digital, las historias de “Kevins” abundan. No se trata solo de burlarse, sino de pensar cómo capacitamos a nuestros compañeros, cómo diseñamos sistemas más amigables y, sobre todo, cómo la paciencia y el buen humor pueden salvar el día cuando la tecnología nos pone de cabeza.
Así que, la próxima vez que la computadora de la oficina haga de las suyas, recuerda: todos llevamos un Kevin dentro… solo que unos lo disimulan mejor que otros.
¿Tienes tu propia historia de “Kevin” en tu trabajo? ¿Qué fue lo más absurdo que viviste con la tecnología en la oficina? ¡Cuéntanos en los comentarios! Nos leemos con tu anécdota y un buen café en mano.
Publicación Original en Reddit: Kevin pisses off the IT department