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Cuando fingí que mi hermana estaba siendo perseguida por un fantasma... y casi llamamos al padre Juan

¿Quién no ha tenido una guerra fría con un hermano mayor? En Latinoamérica, la batalla entre hermanos es casi un deporte nacional: desde esconder el control remoto hasta pegarle chicles al cabello. Pero lo que hizo la protagonista de esta historia, publicada en Reddit, llevó la venganza a otro nivel: fingió que el fantasma de una tía-amiga rondaba la habitación de su hermana… y lo mejor de todo es que casi traen a un sacerdote para limpiar la casa.

¿Te imaginas pasar semanas pensando que el más allá te está haciendo bullying solo por ser medio amargada en la adolescencia? Pues esta historia te hará reír, recordar tus propias travesuras y quizás, pensar dos veces antes de ser mala onda con tus hermanos menores.

La Hermana Mayor: Reina del Drama, Emperatriz del Mal Genio

Todo comenzó con una típica historia de “hermana mayor insoportable”. La autora tenía apenas 12 años y su hermana, 15. Como buena adolescente, la hermana mayor andaba por la vida con más drama que telenovela mexicana: mala cara, portazos, y ni hablar de la paciencia. ¿La reacción de la menor? Pequeñas venganzas secretas, como pegar los desodorantes y perfumes con pegamento extra fuerte. Nada que un hermano latino no haya pensado alguna vez (aunque pocos lo ejecutan con esa precisión).

Hasta los papás, que ya estaban hartos de los berrinches de la mayor, no castigaron a la menor por su “obra de arte”, aunque sí la regañaron por mentir. Aquí ya se asoma esa complicidad familiar tan típica de nuestras casas: todos sabemos quién fue, pero nadie lo dice en voz alta.

El Fantasma de Mary y la Diet Coke: Ingredientes para una Leyenda Urbana Casera

La chispa que encendió la mecha fue el fallecimiento de Mary, una amiga de la familia que había estado viviendo con ellos. Mary tenía dos amores: la Diet Coke (de esas que compras de a dos litros en el súper) y el condimento de limón con pimienta, que le ponía a todo, hasta a las papas fritas. Y sí, ese detalle sería clave.

La hermana mayor, aún con sus berrinches, se la pasaba fastidiando a la menor. Hasta que un día, la pequeña vengadora encontró las papas escondidas de su hermana y les puso chile en polvo. Al probarlas, la mayor dijo: “¡Esto huele raro! ¿No será limón con pimienta?”. Momento perfecto: la menor, con cara de inocente, soltó que igual y era Mary, vengándose desde el más allá por cómo la trató.

Fue entonces cuando la venganza se volvió paranormal: la menor escondió botellas de Diet Coke medio vacías en la habitación de su hermana, en el closet, la cómoda, debajo de la cama… como si el fantasma de Mary hubiera regresado a dejarle señales.

De la Venganza Menor al Exorcismo: Cuando la Broma se Sale de Control

La reacción no se hizo esperar. Cuando la hermana mayor encontró la primera botella en su cajón, casi se le sale el alma por la boca –seguro gritó más fuerte que cuando la Selección mete gol en el último minuto. Y cada vez que encontraba otra botella, el miedo crecía.

La cosa se puso tan intensa que la hermana casi convence a su mamá de traer a un padre para hacer una limpieza espiritual. Aquí es donde los comentarios de la comunidad de Reddit brillan: uno de los más votados dice, “En serio, esto es venganza nivel profesional de parte de una amateur. El hecho de que quisiera llamar a un sacerdote lo convierte en legendario”. Otro usuario remató, “Nunca le cuentes la verdad, puede que algún día vuelvas a necesitar la ayuda de Mary”.

El propio autor aclaró que su hermana ya es mejor persona, pero de vez en cuando le salen sus momentos. Y que, aunque ya son adultos y viven separados, esa historia sigue siendo un mito familiar. Incluso uno sugirió: “Guarda esta historia para el brindis en su boda”, porque en cada familia latina hay al menos una anécdota que se cuenta en cada reunión.

Reflexión: El Poder de una Buena Venganza... y de No Tomarse la Vida tan en Serio

Al final, la autora confesó todo a su mamá, quien primero se enojó, pero después no pudo parar de reír. Y es que, en las familias latinas, las bromas pesadas y las historias de “espantos” son parte de nuestro folclore. Eso sí, como bien dijeron varios, “Mary seguro se rió desde el más allá viendo todo este show”.

Y si creías que las guerras entre hermanos no dejaban huella, piensa en la pobre hermana mayor, que probablemente hasta hoy siente escalofríos cada vez que ve una botella de Diet Coke.

¿La moraleja? No subestimes a un hermano menor creativo… ni al poder de una buena historia de fantasmas para ponerle sabor a la convivencia familiar.

¿Y tú? ¿Cuál ha sido la venganza más ingeniosa que le hiciste a tu hermano o hermana? Cuéntanos tu anécdota en los comentarios y celebremos juntos esas pequeñas travesuras que hacen de ser familia una verdadera aventura.


Publicación Original en Reddit: I faked a haunting when i was 12