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Cuando el vecino ruidoso prueba de su propia medicina: una venganza pequeña, pero sabrosa

Persona frustrada planeando una venganza contra un vecino ruidoso en una escena fotorrealista.
En esta ilustración fotorrealista, una persona frustrada contempla formas creativas de lidiar con las constantes molestias de su vecino ruidoso, mostrando hasta dónde pueden llegar algunos para encontrar un poco de paz en casa.

¿Quién no ha tenido ese vecino que parece disfrutar de hacer ruido justo cuando más quieres dormir? Todos conocemos al clásico “maestro de la bricolaje” que se cree Bob el Constructor, martillando, taladrando o cortando madera en el peor momento posible. Pues bien, hoy te traigo una historia que, aunque no sea digna de un Nobel de la Paz, sí que te sacará una sonrisa y te hará pensar en ese vecino que te ha tenido de los nervios más de una vez.

Esta anécdota, sacada directamente de los foros de Reddit, es la muestra perfecta de cómo la vida da vueltas… y a veces, el karma llega en forma de martillo a las tres de la mañana.

El vecino carpintero y la paciencia al límite

Imagina que vives tranquilo, pero cada domingo amanece con el sonido de un martillo, una sierra o el típico “¡pum! ¡pum!” de alguien convencido de que su casa necesita más reparaciones que la Torre Latinoamericana después de un sismo. Así vivía nuestro protagonista, quien tenía la mala suerte de tener su dormitorio a unos escasos 5 o 6 metros del patio del vecino más ruidoso de la cuadra.

Cualquiera en América Latina sabría que, aunque aquí nos gusta la fiesta y la parranda, hay algo sagrado: el descanso dominical. Pero este vecino parecía tener otros planes. No importaba si era domingo a las siete de la mañana, el hombre se ponía a cortar madera como si estuviera armando la feria del pueblo.

Diálogo de sordos: De la petición amable al “te llamo a la policía”

Después de aguantar un par de madrugones forzados, el protagonista decidió hablarle con toda la educación del mundo. Le pidió que, si podía, hiciera menos ruido o que, al menos, cambiara su taller de carpintería casero para más tarde. ¿Respuesta del vecino? Se ofendió como si le hubieran insultado a la mamá, y hasta amenazó con llamar a la policía. “No me digas qué hacer en mi casa”, le dijo, con ese tono que todos hemos escuchado alguna vez: el del que no quiere entender razones.

Por supuesto, no faltó quien en los comentarios de Reddit preguntara si el protagonista era un niño por contar esta historia (“¿Esto lo escribió un niño?”). Pero, como bien respondió otro usuario, a veces el inglés no es la primera lengua de todos, y lo importante es el fondo, no la forma.

Venganza a la mexicana: El ruido regresa a las 3 de la madrugada

Como buen latino que no se deja, el protagonista decidió aplicar una lección de esas que no se olvidan: si el vecino puede hacer ruido cuando todos duermen, ¿por qué él no? Así que, una noche, ni corto ni perezoso, salió a su patio a eso de las 3 de la madrugada y se puso a hacer sus propios “arreglitos”.

La reacción no se hizo esperar. El vecino, al día siguiente, estaba echando chispas. No solo fue a reclamar, sino que hasta llamó al papá del protagonista para quejarse y amenazar con demandas legales. Pero nuestro héroe, lejos de achicarse, le respondió que si quería ir a lo legal, adelante, que él no tenía problema y que sería él quien gastaría en abogados por algo difícil de probar.

Aquí es donde viene lo sabroso: “Cuando les das de su propia medicina, entienden mejor”, le dijo a su papá. Y aquí en Latinoamérica, más de uno estaría de acuerdo. ¡A veces sólo así caen en cuenta!

La voz de la comunidad: Entre risas y consejos

Los comentarios en Reddit, como era de esperarse, fueron una mezcla de risas, sentido común y algunas puyas. Un usuario preguntó, confundido, si “las 3 de la tarde” era realmente tarde en la noche (¡clásico error de traducción!), y otro bromeaba sobre si el protagonista era un trabajador del turno nocturno.

Pero lo que más destacó fue el apoyo a la “venganza pequeña pero justa”. “Excelente venganza”, comentó alguien, mientras otro recordaba que el descanso es sagrado y que, aunque parezca infantil, a veces sólo así los vecinos entienden.

En muchos barrios de América Latina, los problemas entre vecinos suelen resolverse con diálogo, café y hasta una carne asada en el patio. Pero cuando uno no entiende razones, a veces hay que ponerle sabor al asunto… aunque sea con el ruido.

¿Y tú, qué hubieras hecho?

La moraleja aquí es sencilla: el respeto entre vecinos es fundamental para vivir en paz. Pero si alguna vez te toca un vecino terco, recuerda que la creatividad también puede servir para poner límites… y de paso, echarte unas buenas risas.

¿Has tenido algún vecino ruidoso? ¿Cuál ha sido tu “venganza” o cómo lograste solucionarlo? Cuéntanos tu historia en los comentarios, porque aquí, ¡el chisme y la solidaridad vecinal nunca faltan!


Publicación Original en Reddit: Petty revenge to noisy neighbor