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Cuando el trabajo ideal es… no tener trabajo: La extraña vida del sysadmin en tiempos de migración

Ilustración en 3D de un Administrador de Sistemas nostálgico manejando un sistema Banyan Vines obsoleto.
Esta divertida imagen en 3D captura la esencia de una época pasada, donde un joven Administrador de Sistemas enfrentaba los retos de gestionar una red Banyan Vines envejecida antes de la transición a Windows NT. ¡Un viaje por la nostalgia tecnológica!

¿Te ha pasado que te pagan por estar “disponible”, pero en realidad no tienes nada que hacer? Suena al sueño dorado de medio mundo, pero para muchos en el mundo tech, es una mezcla de culpa, aburrimiento y risas internas. Hoy te traigo la historia de un sysadmin que, en plena transición tecnológica de una empresa gigante, aprendió que a veces el mejor trabajo es el que no se nota (pero sí se cobra).

¿Listo para sumergirte en la montaña rusa emocional de un joven administrador de sistemas que se gana la vida navegando en internet y leyendo libros mientras espera que algo explote? No te despegues, porque esto es más común de lo que imaginas en los equipos de tecnología de cualquier empresa —desde Monterrey hasta Buenos Aires.

El síndrome del pulgar inquieto: Cuando el aburrimiento se vuelve enemigo

Imagina: trabajas en una empresa tipo Fortune 500, eres el encargado de un sistema que ya nadie usa (el mítico Banyan Vines, para los nostálgicos), y tu chamba consiste en mantenerlo vivo solo hasta que terminen de migrar a Windows NT. El sistema ya está tan estable que ni las cucarachas pueden dañarlo, y cada vez menos personas lo usan. ¿Resultado? Te la pasas navegando la web y leyendo libros, pero con el sudor frío de sentirte un “impostor” por no estar ocupado.

Aquí en Latinoamérica, muchos pensarían: “¡Qué suerte! ¡Páguenme por no hacer nada!”. Pero la realidad es que el ocio forzado puede ser una tortura para el que trae la mentalidad de “chambeador” a tope. Como contó el protagonista original en Reddit, sentía una presión invisible de tener que verse ocupado, aunque no hubiera nada qué hacer. ¿A poco no te ha pasado que si el jefe te ve sin mover un dedo, uno se siente culpable, aunque todo funcione perfecto?

¿Por qué pagamos a los de sistemas si todo anda bien?

Una de las respuestas más populares de la comunidad resumió perfecto el dilema: “Las dos etapas del IT: Todo va bien—¿por qué les pagamos si no hacen nada? Todo está en llamas—¡Nada funciona, por qué les pagamos!”. Es el clásico chiste de oficina, pero tiene su verdad: nadie nota al sysadmin hasta que el servidor se cae y hay pánico general.

En Latinoamérica, solemos decir que “el mejor plomero es al que nunca llamas porque nunca tienes fugas”, pero eso no significa que no haya un trabajo valioso detrás. De hecho, otro usuario adaptó la famosa anécdota del ingeniero retirado: “No te pagamos por dar un martillazo, te pagamos por saber DÓNDE dar el martillazo”. Así, el sysadmin recibe su sueldo por estar listo cuando llegue la crisis, aunque el resto del tiempo solo cuide que todo siga en paz.

Muchos comentaron que el trabajo tech ideal es como ser bombero: en la estación, el tiempo pasa lento, pero cuando suena la alarma, todo depende de ti. Y en esos momentos, la empresa agradece cada centavo invertido en tener a alguien que sabe qué hacer.

¿Qué hacer con tanto tiempo libre? Certificaciones, aprendizaje y hasta tejido

No faltó quien contó que, en esos periodos de calma, aprovechó para aprender nuevas tecnologías, sacar certificaciones, o ponerse al día con documentación. Uno de los comentaristas, por ejemplo, se puso a tejer mantas y hasta a ver series completas de Netflix mientras esperaba que llegara la fecha de su despido (¡muy al estilo latino, sacando el lado creativo del aburrimiento!).

Otros, más aventureros, recomendaron pedirle a la empresa que pague cursos o especializaciones. “Si ya te valoran por estar disponible cuando las cosas funcionan, seguro agradecerán que mejores tus habilidades para cuando se arme el caos”, decía uno de ellos (¡y razón no le falta!).

Hasta hubo quien recordó con nostalgia esos días de “trabajo sin trabajo”, y confesó que si pudiera regresar, aprovecharía más el tiempo, viajaría o simplemente disfrutaría leer en la biblioteca en horario laboral. Porque, como decimos por acá, “juventud, divino tesoro… que no supimos aprovechar”.

Lecciones de vida: Disfruta la calma antes de la tormenta

Al final, la gran enseñanza es que el trabajo invisible es igual de valioso que el visible, aunque cueste aceptarlo. Muchos en el mundo tech (y en cualquier rubro, la verdad) hemos sentido ese “síndrome del impostor” cuando todo va tan bien que parece que no hacemos nada. Pero la verdad es que, como dijeron varios en el hilo, el mejor trabajo es el que no se nota porque todo fluye.

Así que, si te toca un periodo de calma, ¡aprovéchalo! Aprende algo nuevo, resuelve pendientes, o simplemente disfruta la paz antes de que caiga el meteorito. Y si tu jefe pregunta, recuérdale: te pagan para evitar incendios, no para andar echando agua donde no hay fuego.

¿Te ha pasado algo parecido? ¿Cómo lidiaste con el aburrimiento culposo? Déjanos tu historia abajo y comparte este post con ese amigo techie que siempre parece estar “muy ocupado”… o muy relajado, según el día.


Publicación Original en Reddit: Twiddling My Thumbs