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Cuando el personal de seguridad duerme más que los huéspedes: historias de un hotel de locura nocturna

Ilustración de anime de un personal de seguridad perezoso en un hotel, ignorando disturbios y alarmas de incendio.
Esta vibrante imagen al estilo anime captura la frustración de lidiar con personal de seguridad desinteresado en un hotel, resaltando su papel crucial durante emergencias.

¿Quién dijo que trabajar de noche en un hotel era tranquilo? En Latinoamérica, muchos piensan que el turno nocturno es para los más valientes (o los más locos), y la verdad es que a veces parece más una telenovela que un trabajo serio. Imagina estar a cargo, con la seguridad y el equipo de mantenimiento supuestamente vigilando... pero terminas buscando a todos porque, sorpresa, ¡no están donde deberían! Esta es la historia de un jefe de turno nocturno que, entre dormilones, secretos y dilemas morales, terminó preguntándose: ¿cómo manejo a un equipo que brilla por su ausencia?

Héroes invisibles (pero no de la mejor manera)

Cuando hablamos de hoteles grandes, pensamos en lujo, atención de primera y personal siempre alerta. Pero la realidad, como diría cualquier mexicano en la sobremesa, “no es como la pintan”. Nuestro protagonista, un FOM (Front Office Manager), quedó a cargo del turno nocturno después de que el anterior fuera “corrido” (¡o mejor dicho, huyó!) por andar de amores clandestinos y fiestas privadas en la suite presidencial. Sí, así como en las historias de vecindad, pero con más glamour.

El nuevo jefe pensó que, al menos, tendría un equipo de seguridad y mantenimiento que, aunque no sean superhéroes, cumplieran su chamba. Pero resultó que los “guardianes” de la noche prefieren hacer pesas en el gimnasio, dormir en rincones secretos o, simplemente, ignorar la radio cuando hay una alarma de incendio. ¡Vaya nivel de compromiso!

¿Rata o cómplice? El dilema latinoamericano

En Latinoamérica, todos conocemos la frase: “No seas sapo” o “no seas soplón”. Denunciar a un compañero, aunque sea un flojo empedernido, es casi pecado. Pero, ¿qué pasa cuando los demás saben tus secretos y pueden voltearte la tortilla? Como contó el protagonista, los de seguridad podrían contar lo que él hizo en el pasado (cosas que, si el gerente general se entera, lo mandan directo a la fila del paro).

Aquí entramos en el clásico dilema ético: ¿me hago de la vista gorda y aguanto vara, o denuncio a todos y que el diablo reparta suerte? Algunos en la comunidad de Reddit, como ManicAscendant, fueron directos: “Si pagas a gente que no hace nada, es como tirar el dinero a la basura. Ningún negocio gana así.” Pero otros, como RoyallyOakie, advirtieron: “Si los denuncias, ellos te van a estar cazando a ti para cuando tú falles.”

Más allá de la ética, muchos comentaron sobre la realidad de los trabajos en hoteles en Estados Unidos y el contraste con Latinoamérica. Mientras unos se sorprendían de que hubiera seguridad y mantenimiento por la noche (¡acá la mayoría del tiempo, el recepcionista es todólogo!), otros resaltaban que, a veces, lo mejor es buscar otro trabajo antes de que los chismes te alcancen.

Chismes, cámaras y cultura de la flojera

Como buen mexicano, colombiano o argentino sabe, el chisme es tan peligroso como el tequila doble. Varios usuarios de Reddit sugirieron usar las cámaras del hotel, porque “todo el mundo sabe que el gym está vigilado”, para evidenciar a los flojos. Pero, ¿quién tira la primera piedra cuando nadie tiene la conciencia limpia?

SassySophie42 fue contundente: “No puedes exigir disciplina si tú mismo no la tienes. Aquí nadie merece el trabajo.” Y aunque suene duro, refleja una realidad que muchos conocemos: la cultura del “yo no me meto si tú no te metes conmigo”, que solo perpetúa el relajo.

En un comentario digno de meme, otro usuario resumió la situación: “Este post será una serie de Netflix el próximo año.” Y no le falta razón: entre amores prohibidos, compañeros dormidos y dilemas morales, el drama está servido.

¿Qué haría un latino?

Al final, varias opciones salieron a flote (y se parecen mucho a lo que haríamos aquí):

  1. Hacerte pato y seguir tu vida, porque “nadie se salva”.
  2. Hablar con el equipo y negociar hasta dónde llega la flojera permitida (sí, como cuando el de recursos humanos te dice: “mira, no llegues tarde todos los días, porfa”).
  3. Denunciar a todos y prepararte para la guerra de chismes.
  4. Buscar otro trabajo donde no tengas que ser ni héroe ni villano.

La mayoría coincidió en que, si tu pasado es tan turbio como el de tus compañeros, lo mejor es irte antes de que la bomba explote. Como dijo zeroingenuity: “Mejor cámbiate de trabajo mientras aún tienes buena fama.”

Conclusión: Entre la espada y la flojera

Trabajar de noche en un hotel puede sonar glamoroso, pero a veces es como estar en un episodio de “La Rosa de Guadalupe”, versión laboral. Si tienes compañeros flojos, secretos que te pueden hundir y un ambiente donde todos se cuidan la espalda (pero solo para apuñalarla después), la mejor estrategia es cuidar tu integridad y pensar bien tus movimientos.

¿Te ha pasado algo así en tu trabajo? ¿Te animarías a soplar la sopa, o prefieres aguantar y esperar que el karma haga su trabajo? Cuéntanos tus historias de oficina, hotel o cualquier lugar donde los dramas sean pan de cada día. ¡Porque en Latinoamérica, si algo sobra, son las buenas historias y la creatividad para sobrevivirlas!


Publicación Original en Reddit: Lazy Security Staff