Cuando el mapa no ayuda: La divertida confusión de mi hermana Kevinina con Michigan y Wisconsin
Hay momentos en la vida en los que uno se pregunta si realmente conoce el lugar de donde viene su familia. Y es que, aunque uno haya crecido entre costumbres, apellidos y recetas familiares, ¡los mapas pueden ser todo un desafío! Hoy les traigo una anécdota que no solo me hizo reír hasta las lágrimas, sino que me recordó que a veces, hasta la persona más cercana puede tener sus momentos de “despiste geográfico”. Les presento la historia de mi querida hermana Kevinina y su inolvidable camiseta de Michigan.
La camiseta que lo empezó todo
Todo comenzó durante una videollamada de esas que ayudan a acortar distancias cuando uno vive lejos de casa. Yo, instalado en otro estado de Estados Unidos, platicaba con mi hermana Kevinina, quien recién volvía de vacaciones por Michigan. Hasta ahí, todo iba normal: chismes, recuerdos y risas. Hasta que de repente, noté su camiseta nueva, bien puesta y con mucho orgullo.
La camiseta tenía la silueta de un estado, acompañada de la palabra “Native”. Automáticamente le pregunté por qué compró esa camiseta, si nosotros somos nativo americanos… ¡pero de Wisconsin! Con toda la seguridad del mundo, me dijo que la compró precisamente porque es “nativa”. Yo, entre curioso y divertido, le expliqué que ese tipo de camisetas suelen significar que eres originario del estado que aparece en el dibujo. Y ahí fue cuando vino el remate: ella juraba que el estado en la camiseta era Wisconsin.
¡Kevinina tiene 65 años y no reconoció la forma de nuestro propio estado!
¿Quién no ha confundido un mapa?
Antes de reírnos demasiado de Kevinina, hay que reconocerlo: no todos nacimos con el don de reconocer mapas o siluetas de estados. En Latinoamérica nos pasa igual: ¿cuántos no han confundido la silueta de Argentina con la de Chile? O peor, el mapa de Honduras con el de El Salvador. Pero claro, en el caso de Kevinina, la cosa toma un matiz gracioso porque Michigan y Wisconsin ¡son vecinos y hasta tienen cierta forma parecida!
Un comentarista en Reddit lo resumió con humor: “Al menos ambos son medio en forma de manopla. Pudo haber sido peor y confundir Wisconsin con Montana o, peor, con Texas”. Y es verdad, porque para los locales, esas formas son tan familiares como la arepa en Venezuela o el mate en Uruguay. Pero para los que no son tan de mapas, ¡todas esas formas parecen lo mismo!
El orgullo regional y la guerra de las manoplas
En los comentarios, se armó una pequeña “guerra” amistosa entre quienes defienden que solo Michigan tiene derecho a la fama de la “manopla” (o mitten, como le llaman allá), mientras que los de Wisconsin afirman que también pueden usar la mano como mapa. Uno de los comentarios más celebrados fue: “No crean la propaganda de Wisconsin de que el estado tiene forma de manopla. Solo hay un Estado Manopla y es Michigan”. Como si acá, en Latinoamérica, discutiéramos quién tiene el mejor ceviche o la mejor empanada.
El propio autor de la historia respondió: “¡Es cierto! Pero en Wisco todavía usamos la mano como mapa… ¡Nuestra mano derecha, claro!”. No faltó quien le recordara que, por lo menos, Kevinina no confundió Wisconsin con Minnesota, porque “ese error puede costarte caro en temporada de fútbol americano universitario”. Algo así como confundirse de equipo en un clásico Boca-River o América-Chivas.
El sentido del humor salva todo
Aunque la anécdota de Kevinina puede sonar a despiste, lo cierto es que la familia se lo tomó con mucho humor. Al final, reconocer o no la silueta de tu estado natal no te hace menos orgulloso de tus raíces. Como dijeron en Reddit, “Ahora sí, soy nativa… ¡en Michigan!”, y otro remató: “Me da pena por la gente del oeste, todos sus estados son cuadrados”. ¡Imaginen si en vez de Wisconsin y Michigan, Kevinina hubiera tenido que distinguir entre los cuadradotes de Nuevo México y Colorado!
La historia también nos muestra que incluso en Estados Unidos, donde la rivalidad entre estados es casi tan intensa como la de equipos de fútbol aquí, hay espacio para reírse de uno mismo y de los errores inocentes. Porque, como bien dicen por acá, “el que no se equivoca, no aprende”.
¿Y tú, reconoces tu propio país en el mapa?
Al final de cuentas, estas historias son las que se quedan en la memoria familiar y se cuentan una y otra vez en reuniones o videollamadas. ¿Te ha pasado algo parecido? ¿Algún familiar tuyo confundió la bandera, el himno o incluso el mapa de tu país? Cuéntanos en los comentarios, ¡que seguro no eres el único!
Las familias, con todo y sus despistes, son el mejor recordatorio de que la vida está llena de anécdotas que valen oro. Y, sobre todo, que siempre hay tiempo para reírse de uno mismo… y de la hermana que no reconoce Wisconsin ni aunque se lo pongan en la camiseta.
¿Te animas a compartir tu historia de confusión geográfica? ¡Nos leemos abajo!
Publicación Original en Reddit: My sister Kevinina