Cuando el “Kevin” del súper ataca: historias insólitas de pedidos y confusiones
¿Alguna vez has ido al supermercado y te has encontrado con una montaña de productos que nadie parece querer? ¿Cajas y cajas del mismo cereal olvidado, o bebidas extrañas que nadie pidió? Pues, aunque no lo creas, estas situaciones suceden más seguido de lo que imaginas, y todo por culpa de un personaje que podríamos llamar “Kevin”: el rey de las confusiones en los pedidos.
Hoy te traigo una historia que viene directo desde los foros de Reddit, donde una usuaria compartió la odisea que vive su supermercado local cada vez que alguien –presuntamente el Kevin del lugar– hace los pedidos. Prepárate para reír, identificarte y, quizá, recordar alguna anécdota parecida en la tiendita de la esquina.
El poder de Kevin: cuando la incompetencia se convierte en arte
En todos los trabajos –y más en los supermercados– siempre existe una persona que, sin querer, termina haciendo las cosas más complicadas de lo necesario. En la comunidad de Reddit, este tipo de personajes son llamados “Kevin”, en honor a una especie de leyenda urbana sobre la incompetencia involuntaria. Pero ojo, aquí no hablamos del típico despistado, sino de alguien que, con cada error, parece superar el anterior.
En la historia que nos ocupa, el supermercado local se enfrenta a un fenómeno recurrente: pedidos mal hechos que resultan en montañas de productos que nadie pidió y que nadie sabe cómo vender. Un comentarista, con mucho humor, lo resumió así: “¡Alguien descubrió cómo aprovechar los poderes de Kevin! Una incompetencia armada.” Y es que, ¿quién no ha visto en su país esas pilas de galletas de jengibre en pleno verano, o cajas de refresco de dieta cuando todos buscan la versión normal?
Cereal para todos… menos el que quieres
Uno de los grandes misterios revelados en el hilo es el de los cereales. Resulta que muchas veces los supermercados no pueden pedir solo el producto que más se vende (como el famosísimo Cinnamon Toast Crunch, que aquí podríamos comparar con nuestro Choco Krispis o Zucaritas). En vez de eso, deben comprar “packs” o “modos” que traen una mezcla de cereales, incluyendo esos sabores raros que nadie quiere ni en oferta.
Un usuario explicó: “Los malditos paquetes de cereales solo vienen como surtido. El Cinnamon Toast Crunch vuela, y el resto se queda.” Así que, si alguna vez te has preguntado por qué hay tanto cereal de salvado en los estantes, ya sabes la razón. Otro comentó entre risas: “¿O sea que no puedo pedir solo el que me gusta? ¡Qué tragedia!” Y es que, en Latinoamérica, también hemos sufrido cuando solo queda el pan blanco más tieso o el refresco de tamarindo olvidado en el fondo del refri.
Agua tónica, refrescos raros y los mitos del supermercado
La conversación se volvió aún más interesante cuando alguien preguntó: “¿Qué diablos es el agua tónica de dieta?” Aquí muchos se sorprendieron al descubrir que el agua tónica normal tiene casi tanto azúcar como un refresco tradicional. Un comentarista confesó: “Yo pensaba que solo era agua con quinina… ¡toda mi vida ha sido una mentira!” ¿Te imaginas cuántos Gin & Tonic fueron menos “ligeros” de lo que creíamos?
Y, como buen foro de historias insólitas, no faltó el que comparó el sistema de pedidos con el soporte técnico de computadoras: “Dices que quieres 20 cajas, ¿pero cajas o tarimas? ¿O mejor 20 tarimas de cajas?” Seguro más de uno en alguna bodega de México, Colombia o Argentina se ha reído de un compañero que pidió 20 costales de azúcar por error y terminó organizando una kermés para venderlos.
Todos llevamos un Kevin dentro (o cerca)
Finalmente, la historia se tornó casi filosófica: “Necesitamos hablar de Kevin”, escribió un usuario. Porque, seamos sinceros, todos hemos cometido ese error en el trabajo, o conocemos a alguien que pide 20 kilos de jitomate cuando solo necesitaba dos. En Latinoamérica, siempre hay una tía, un primo o el amigo del amigo que termina comprando un costal de arroz pensando que era de un kilo, y luego tiene que regalarlo en Navidad.
Otros lectores compartieron sus propias historias, como el jefe que pidió 20 cajas de repollo en vez de 2, o el que llenó la tienda de refresco de dieta porque no supo distinguir el código del producto. Al final, como dice el dicho, “al mejor cazador se le va la liebre”, y en los supermercados, al mejor encargado se le va el pedido.
Conclusión: ¿Te ha pasado algo así? ¡Cuéntanos tu historia!
Las historias de Kevin en el supermercado nos recuerdan que todos somos humanos y que los errores pueden ser fuente de risas, anécdotas y, a veces, de promociones inesperadas en la tienda. Si alguna vez te tocó ver una montaña de productos extraños, o si trabajas en un súper y tienes tu propia anécdota “Kevin”, ¡anímate a compartirla en los comentarios! Aquí, reírnos de los errores nos une más que cualquier promoción de 3x2.
¿Tienes una historia parecida? ¿Qué producto raro inundó tu tienda o tu despensa? ¡Cuéntanos y sigamos alimentando el folclore latinoamericano de los supermercados!
Publicación Original en Reddit: Apparently this just keeps happening at my local grocery store