Saltar a contenido

Cuando el “Kevin” de la oficina intentó hacer eterno un PDF… ¡laminando la pantalla!

Compañero laminando su pantalla de computadora, malinterpretando humorísticamente archivos PDF de 'solo lectura'.
En un momento cinematográfico de hilaridad laboral, Kevin intenta "guardar" un PDF laminando su monitor, lo que lleva a un giro sorprendente cuando su pantalla se quiebra por el calor. ¿Quién diría que los malentendidos tecnológicos podían ser tan divertidos?

Todos tenemos ese compañero en la oficina que, aunque le pone muchas ganas, parece estar peleado con la tecnología. En México y América Latina, solemos llamarlos “el Godínez despistado”, el “ingeniero improvisado” o, como en Reddit, simplemente… Kevin. Hoy les traigo una historia tan increíble que podría haber salido de una comedia de Eugenio Derbez, pero que fue compartida en el foro r/StoriesAboutKevin. ¡Prepárate para reír (y llorar) con el caso del PDF “permanente” y la pantalla laminada!

El día que Kevin intentó “guardar” un PDF a la mexicana

Imagínate llegar a la oficina, café en mano, listo para enfrentar otro día de juntas y reportes, cuando ves a tu compañero Kevin con toda la seriedad del mundo, pasando una laminadora sobre su monitor. Sí, ¡leíste bien! No estaba plastificando una credencial, ni una hoja de reporte, sino la mismísima pantalla de su computadora.

Al preguntarle qué estaba haciendo, Kevin respondió muy seguro: “El archivo decía que era solo de lectura, así que lo estoy haciendo permanente.” Para él, eso de “read-only” sonaba a que el archivo debía ser inalterable para toda la eternidad, y qué mejor forma de lograrlo que envolviéndolo en una fina capa de plástico caliente… ¡sobre el monitor!

Obviamente, a los pocos minutos, la pantalla hizo “crack” y todo terminó en tragedia digital. Si esto hubiera ocurrido en una oficina en la CDMX, seguro ya estaría circulando el meme del “No inventes, Kevin”.

¿Quién no tiene un Kevin en la vida?

En los comentarios de Reddit, el escepticismo no se hizo esperar. Un usuario, como buen mexicano desconfiado que no se la cree tan fácil, comentó: “No estoy seguro de creerte”. Y es que, admitámoslo, todos conocemos a alguien que ha cometido errores dignos de una buena anécdota de sobremesa, pero esto ya es nivel “leyenda urbana de la oficina”.

Otro usuario, con la voz de la experiencia, preguntó: “¿Cómo es posible meter un monitor en una laminadora?” Y tiene razón, ¿quién de nosotros, al ver esos aparatos que apenas pueden con una hoja tamaño carta, pensaría en plastificar una pantalla? Aquí es donde la creatividad de Kevin alcanza niveles de ingenio muy a la mexicana: si no cabe, pásalo “meticulosamente” por encima, como cuando intentamos arreglar algo con cinta adhesiva y fe.

Claro, también hubo quienes dudaron de la historia, diciendo: “Eso nunca pasó”. Y no los culpo, porque suena tan increíble como cuando tu tío dice que conoció a Chabelo en persona. Pero, seamos honestos: en cada oficina hay historias que parecen inventadas y otras que superan la ficción.

El eterno dilema tecnológico: instrucciones mal entendidas

Lo que le pasó a Kevin refleja algo muy nuestro: el miedo a la tecnología y esa costumbre de interpretar las instrucciones “a nuestra manera”. ¿Cuántos no hemos visto a alguien tratando de imprimir un PDF y, al no poder editarlo, pensando que el archivo está embrujado? O al típico compañero que, cuando la computadora se traba, le da un golpecito como si fuera tele de bulbos.

En América Latina, la frase “solo de lectura” suele sonar tan confusa como cuando el cajero automático dice “operación no autorizada”. Y si a eso le sumamos la creatividad latina para encontrar soluciones poco ortodoxas, pues terminamos con pantallas laminadas y anécdotas para toda la vida.

Moraleja: Entre risa y aprendizaje

Aunque la historia de Kevin puede parecer exagerada, nos deja dos grandes lecciones. Primero, hay que perderle el miedo a preguntar cuando no entendemos algo, antes de aplicar la “ingeniería inversa”. Segundo, nunca hay que subestimar el poder de una buena capacitación tecnológica en la oficina.

En la cultura latina, disfrutamos de reírnos de nuestras propias metidas de pata. Así que si alguna vez te pasa algo parecido, recuerda que lo importante es aprender… y luego compartir la anécdota para que todos se rían contigo y no de ti.

Y para cerrar, como diría cualquier abuelita mexicana: “Más vale preguntar y parecer ignorante un minuto, que arruinar el monitor y quedar como Kevin toda la vida.”

¿Tienes alguna historia parecida? ¿Conoces a algún “Kevin” en tu trabajo? ¡Cuéntanos en los comentarios! Aquí no juzgamos, solo nos reímos juntos y aprendemos de los errores ajenos.


Publicación Original en Reddit: My coworker Kevin tried to 'save' a PDF by laminating his computer screen.