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Cuando el karma llega por mensaje: la mini venganza más satisfactoria del año

¿Quién no ha sentido esas ganas de aplicar una pequeña venganza, de esas que no hacen daño pero que dejan el corazón contento? Hoy te traigo una historia real que se viralizó en Reddit, donde lo que empezó como una amistad universitaria terminó en una “venganza” digital de esas que solo se pueden saborear en la era de Instagram y los memes.

Prepárate para reírte un rato y sentirte identificado, porque todos hemos estado en el lugar de nuestro protagonista: el que manda un mensaje y se queda esperando… y esperando… hasta que decide devolver el “favor” con elegancia.

De la mesa de ping pong a los chats sin respuesta

Imagínate: terminaste la universidad, tienes una amiga con la que jugabas tenis de mesa en India, buena onda, cero drama. El destino los junta otra vez, esta vez en una universidad de Estados Unidos. Se saludan, se pasan los números y todo pinta bien, como esas películas donde piensas que van a ser compinches para siempre.

Pero, ¡oh sorpresa! Cuando el protagonista le escribe proponiéndole jugar ping pong, ella aplica la clásica: ni una sola respuesta. Radio silencio total, como cuando le mandas “Feliz cumpleaños” a tu crush y ni los vistos te llegan.

Meses después, se cruzan de nuevo en el campus. Él, buena onda, le menciona que le escribió. Y ella, fresquísima, le suelta el típico “Uy, perdón, lo vi tarde y ya me dio pena contestar…”. Aquí en Latinoamérica conocemos bien ese truco, ¿a poco no? Es el “te juro que sí lo vi, pero se me fue el avión”.

Ni modo, el protagonista sigue siendo cordial e intenta una vez más. Esta vez ella sí responde, propone día para jugar… y a última hora cancela. Ya en este punto, cualquiera pensaría: “Bueno, ya quedó claro el mensaje”.

El karma digital y el arte de dejar en visto

Saltamos al verano de 2025. Nuestro protagonista va a un show de comedia (de esos con chistes de ingenieros que solo entienden los que han sobrevivido a un semestre de cálculo). El destino, siempre juguetón, pone a la “amiga” en el mismo evento. Él, con boletos en primera fila, se toma fotos con los comediantes y sube todo a Instagram, como buen latino que presume las mejores experiencias.

Aquí viene el giro digno de una telenovela. De repente, después de meses de silencios y cancelaciones, la “amiga” responde a la historia: “¿Me puedes pasar las fotos? 😂”.

¡No bueno! Como decimos por acá, “qué cara dura”. Después de tanto ghosting (sí, ese arte moderno de desaparecer sin decir nada), ahora sí le urge el contenido exclusivo. El protagonista, aplicando la misma moneda, simplemente la deja en visto. ¡Pum! El ciclo del karma digital se completa.

Uno de los comentarios más populares en Reddit lo resumió perfecto: “Imagínate la audacia de pedir fotos después de ignorar todos los mensajes”. Otro usuario añadió: “Esa pequeña venganza es perfecta para un amigo, nada grave, solo sabroso”. En Latinoamérica le diríamos “le diste una cucharadita de su propio chocolate”.

La dulce satisfacción de la venganza light

No es la historia más rencorosa del mundo, pero sí una de esas pequeñas victorias que todos celebramos. Como comentó otro usuario: “Pequeña pero dulce”. Porque en el fondo, dejar en visto también es una forma de decir “ya entendí la indirecta, ahora te toca a ti”.

Incluso hubo quien sugirió que lo mejor era responderle con un clásico “Parece que ahora es demasiado tarde para contestar, ¿verdad?”. Pero el silencio, en este caso, habló más fuerte que mil palabras.

En nuestra cultura, donde la comunicación y la cortesía pesan mucho, ignorar un mensaje suele ser motivo de chisme entre amigos. Así que entenderán por qué esta minivenganza pegó tanto en redes. Es la justicia poética digital, como cuando el que se cuela en la fila del súper acaba pagando con billetes rotos.

Reflexión: Pequeñas revanchas, grandes satisfacciones

¿Realmente sirve de algo una venganza tan light? Claro que sí. No se trata de hacer daño ni de armar drama, sino de poner límites y, de paso, reírse un poco de la vida. Como decimos en México, “no es por ardido, es por dignidad”.

La historia se volvió viral porque todos hemos estado ahí: esperando una respuesta que nunca llega y, cuando menos lo esperas, te buscan porque les conviene. Y aunque no se trata de guardar rencores, a veces dejar en visto también es una forma elegante de cerrar el ciclo y seguir adelante.

¿Y tú? ¿Alguna vez aplicaste la venganza del “dejar en visto”? Cuéntanos tu historia en los comentarios, porque seguro hay anécdotas dignas de película.

¡Nos leemos en la próxima historia de mini-venganzas digitales!


Publicación Original en Reddit: Oops I forgot to reply too