Cuando el karma llega en bicicleta: una pequeña venganza sobre ruedas en el tráfico
¿Alguna vez te han querido apurar en el tráfico con tal ansiedad que pareciera que quieren llegar al Mundial en lugar de a su casa? Ahora imagina que eres ciclista, vas tranquilamente después de un cafecito con un amigo, y de repente, un conductor en su camioneta se pone más intenso que la final de la Copa Libertadores. ¿Qué harías? La respuesta de nuestro protagonista fue tan ingeniosa como inesperada: una venganza chiquita, pero sabrosa, digna de contar.
El caos latinoamericano: estacionamientos imposibles y construcciones eternas
Si has sobrevivido a un estacionamiento de centro comercial en plena hora pico, sabes que ahí se juega el verdadero ajedrez urbano. En esta historia, nuestro amigo ciclista, usuario de Reddit, relata cómo salió de una cafetería y se enfrentó a una escena digna del Viaducto de Ciudad de México o de la Avenida 9 de Julio en Buenos Aires: autos de todos lados, obra pública bloqueando salidas, y gente peleando cada centímetro de asfalto como si fueran las últimas empanadas en la mesa.
Como buen ciclista urbano, decidió pedalear entre los autos porque la banqueta estaba llena (y seamos sinceros, en Latinoamérica la banqueta es territorio de vendedores, peatones y uno que otro perro dormilón). Sin carril para bicis y con el tráfico parado, intentó pasar sin molestar a nadie. Pero como siempre, no podía faltar el clásico conductor “agresivo de camioneta”, ese personaje tan universal como el bolero de pan en la panadería.
Cuando el apuro se topa con la ley de Murphy (y el karma)
Justo cuando la luz del semáforo se pone verde y todos quieren salir disparados, el conductor detrás del ciclista empieza a presionarlo, casi empujándolo con la trompa de la camioneta. Aquí es donde se pone buena la cosa: el ciclista iba “clipeado” a los pedales, como los profesionales, lo que le permite pedalear mejor, pero también dificulta poner el pie en el suelo si de repente tienes que frenar.
La presión del conductor, sumada al estrés de la situación, hace que el ciclista pierda el equilibrio. Intenta zafarse rápido de los pedales, pero termina cayendo justo delante del impaciente conductor. ¡Zas! Venganza instantánea sin querer queriendo, como diría el Chavo del 8. Ahora, mientras todos avanzan, el señor de la camioneta tiene que esperar a que el ciclista, con toda la calma del mundo, se levante, revise que no se rompió el pantalón y recupere el orgullo. Nadie se lastimó, pero el karma sí que llegó en dos ruedas.
El debate: ¿culpa del ciclista, del automovilista o del sistema?
La comunidad de Reddit, como buena sobremesa latinoamericana, no tardó en opinar. Algunos lo felicitaron por enseñarle al conductor una lección de civismo: “¡Bien hecho, le diste una buena clase de educación vial al burro de la camioneta!”, comentó uno. Otros cuestionaron la decisión de ir clipeado en medio del caos, a lo que el ciclista explicó que a veces es más fácil ir así que arriesgarse a perder el equilibrio en otro momento.
Alguien más, con ese humor ácido tan nuestro, soltó que en estos casos el ciclista tiene derecho a ocupar el carril completo si su vida está en peligro, aunque pocos conductores lo saben o les importa. También hubo quien sugirió llamar a la policía para denunciar manejo temerario, pero seamos honestos: en nuestra cultura, a veces la venganza de la lentitud es más efectiva que un parte policiaco.
Y claro, no faltó el comentario típico de “¿por qué no te compras un carro?”, recibiendo respuesta inmediata: “¿Y volar o teletransportarme, no se puede?”. Porque así somos, siempre buscando la broma en cada esquina.
Moraleja sobre ruedas: paciencia, empatía y un poco de karma urbano
Esta pequeña anécdota tiene más fondo de lo que parece. En sociedades donde el tráfico diario es una prueba de paciencia y supervivencia, los ciclistas suelen ser los más vulnerables y los menos respetados. Pero, como dice el dicho: “el que se apura, pierde el taco”. El conductor, por apurado y agresivo, terminó esperando más de lo que hubiera imaginado.
Quizá la próxima vez que estés tras el volante y veas a alguien en bici, recuerda que un poco de paciencia puede evitar un accidente... o al menos, que tengas que esperar mientras el ciclista se levanta con toda la parsimonia posible.
¿Te ha pasado algo parecido? ¿Tienes alguna historia de venganza chiquita en el tráfico? ¡Cuéntanos en los comentarios! Aquí todos hemos sido víctimas y villanos en el asfalto alguna vez.
¡Nos leemos pronto, y que el karma siempre te encuentre pedaleando tranquilo!
Publicación Original en Reddit: Freak me out while I bike? Ok guess I will fall over and now you have to wait