Cuando el jefe tóxico exige puntualidad extrema... y recibe una lección inolvidable
¿Alguna vez has tenido un jefe tan odioso que hasta respirar parece que le molesta? Hoy te traigo una historia digna de telenovela, pero sucedió en la vida real, en una farmacia europea. El protagonista, harto de las injusticias y el maltrato, terminó dándole una cucharada de su propia medicina a su jefe. Prepárate para reír, indignarte y, sobre todo, para recordar que nunca hay que dejarse pisotear, ni siquiera por el “patrón”.
El jefe que confundía el trabajo con el cuartel
La historia comienza con Edwin, un gerente de farmacia que, francamente, haría que hasta la suegra más entrometida pareciera un pan de Dios. Imagínate: el tipo quería que saludaran a cada cliente (sí, a todos) en una tienda que estaba más llena que el Metro en hora pico. No importa si estabas preparando una crema, atendiendo una receta complicada o resolviendo un problema; lo importante era cumplir con su reglamento absurdo. Para colmo, el buen Edwin ni siquiera tenía empatía: cuando el protagonista pidió permiso para ir al funeral de un amigo, se lo negó. Pero al día siguiente, Edwin sí se fue temprano… porque tenía que sacar a pasear a su perro. Doble moral de campeonato, ¿no?
El colmo de la paciencia y el arte de cumplir “al pie de la letra”
Todo explotó cuando, por culpa de un autobús descompuesto, el empleado llegó dos minutos tarde. En vez de entender la situación, Edwin aprovechó para armar un show frente a los clientes: “El horario es de 9 a 12 y de 1 a 6:30… ¿entendido?”. Como diría cualquier tía latina: “¡Qué poca madre!”. Pero aquí es donde la historia se pone buena. Nuestro héroe, cansado de tanto abuso, decidió cumplir las reglas al dedillo y ni un minuto más. Nada de llegar antes, nada de quedarse después, ni de participar en cursos durante su hora de comida (¿quién no ha sufrido esas “capacitaciones” en horario de descanso?).
Uno de los comentarios más populares en Reddit, traducido al buen español, lo pone así: “Cuando un jefe intenta negarte permiso para un funeral, mi respuesta sería: ‘Lo siento, no es una solicitud. Voy a ir al funeral’”. Y aunque nuestro protagonista no se atrevió en ese momento (era su primer trabajo), después reconoció: “Ahora haría lo mismo. Pero era joven y cometí errores. Al final, el karma hizo lo suyo”.
El despido injusto y la dulce venganza legal
¿El final? Edwin terminó despidiendo al empleado por cumplir exactamente con el horario. Pero aquí no acaba la historia. Resulta que en Bélgica (de donde es el protagonista), las leyes laborales protegen muchísimo a los trabajadores. Así que fue a la “unión” —algo parecido a los sindicatos en Latinoamérica—, llevó pruebas y mensajes, y logró que la farmacia le pagara dos años completos de salario por despido injustificado. ¡Imagínate estudiar, viajar o simplemente descansar, pagado por tu ex jefe tóxico!
Pero la cereza del pastel llegó durante la pandemia. Enterado de que Edwin obligaba a sus empleados a trabajar sin protección frente al coronavirus, el protagonista hizo lo que cualquier latino con ganas de justicia haría: denunció a la farmacia ante la autoridad sanitaria. Como bien dijo un usuario: “¡Bravo por los sindicatos y las autoridades que sí hacen su trabajo!”. ¿El resultado? La farmacia sigue cerrada hasta hoy. O, como accidentalmente escribió el protagonista en inglés: “La farmacia sigue ‘shit down’”, lo que provocó carcajadas en los comentarios, porque fue un error de dedo perfecto para describir la situación.
Reflexiones y risas de la comunidad
La comunidad de Reddit no paró de reír y apoyar la historia. Muchos se identificaron con el abuso laboral (“Yo también tuve un jefe que me negó permiso para un funeral y le dije que no era una opción, iba a ir sí o sí”). Otros aprovecharon para bromear sobre el error de “shit down”, diciendo que tal vez la farmacia no tenía buenos medicamentos para la diarrea… ¡y por eso terminó tan “sucia”!
Pero también hubo espacio para reflexionar sobre lo importante que es conocer nuestros derechos laborales. Como bien apuntó el protagonista, no en todos los países es tan fácil defenderse, pero siempre hay que informarse y unirse, porque la ley también está para protegernos.
¿Y tú? ¿Has tenido un jefe tan nefasto como Edwin? ¿Te han querido pasar por encima con reglas absurdas? Cuéntanos en los comentarios tu historia de “compliance malicioso” o ese momento en el que el karma hizo justicia en tu trabajo. ¡No te olvides de compartir este post con ese amigo que necesita una dosis de esperanza laboral!
¡Hasta la próxima, comunidad! Y recuerda: “Donde manda patrón, también manda la ley… y a veces el karma”.
Publicación Original en Reddit: Can't be two minutes late?