Cuando el jefe quiere “llamadas obligatorias” y termina despertándose temprano… ¡por necio!
¿A quién no le ha tocado ese jefe que, de la nada, se inventa reglas como si estuviera jugando a ser dictador de oficina? Si has trabajado en ventas, atención al cliente o cualquier tienda en Latinoamérica, sabes que cuando un superior dice “esto es una política”, probablemente lo sacó de la manga después de un mal café. Pero, ¿qué pasa cuando decides cumplir esas reglas al pie de la letra… y se les regresa el tiro por la culata?
Hoy te traigo la historia de un empleado que, cansado de las reglas absurdas de su jefe, decidió cumplirlas al extremo. El resultado: más que una lección de “cumplimiento malicioso”, ¡una venganza mañanera digna de telenovela!
El “reglamento” más absurdo: certificados médicos y llamadas a la hora del gallo
Imagina que trabajas en una tienda de telecomunicaciones, todo tranquilo, hasta que los gerentes deciden que los certificados médicos solo sirven si los obtiene uno presencialmente. Porque, según ellos, un doctor en línea no te puede ver la cara de enfermo. Como si el resfriado fuera más real con consulta presencial que por videollamada, ¿no?
La comunidad de Reddit explotó con comentarios: “¿Entonces la política debería ser que el jefe conteste el teléfono, no que uno llame eternamente?”, decía un usuario (adaptando el comentario de u/mistdaemon). Y es que, en ciudades grandes de Latinoamérica, conseguir cita médica presencial para el mismo día es casi imposible. Las salas de espera están hasta el tope de abuelitas, jubilados y uno que otro que fue solo por el café gratis.
Pero la cosa no quedó ahí. El jefe también decidió que avisar por WhatsApp o mensaje no era suficiente: había que llamar, sí o sí, aunque sean las 6 de la mañana y tú apenas puedas hablar del dolor de estómago. ¿Y adivinen qué? ¡Nunca contestaban a esa hora! Nuestro protagonista lo intentaba tres veces, luego mandaba mensaje: “Te llamo en una hora si no respondes”. Al final, los asistentes de tienda entendieron el punto: mejor texto que llamadas a la madrugada.
Cumpliendo la regla… al extremo
Pero el jefe principal, ese que nunca falta, un día respondió a las 9am exigiendo: “De ahora en adelante, cada vez que faltes por enfermedad, quiero una llamada, como ya se le dijo a todo el equipo. No es opcional”. ¡Qué coraje! Y justo después de haber tenido un desacuerdo con él. Como decimos por acá, “ya traía la espinita clavada”.
Así que, al día siguiente, nuestro héroe se levantó a las 5am (¡5 de la mañana!), llamó cinco veces seguidas, y mandó el bendito mensaje: “Te llamo de nuevo en una hora, sigo enfermo”. A la siguiente hora, repitió la jugada. ¿El resultado? Un mensaje del jefe: “Ok, que te mejores”.
Un usuario en Reddit lo resumió perfecto: “Si quieren que llames, que contesten cuando los llamas, ¿no?”. Y otro más, con ese humor tan ácido que nos gusta: “Llama tantas veces como sea necesario, como si la oficina estuviera en llamas, hasta que te contesten”. Si te ha tocado jefes de esos, sabes que no hay mejor forma de enseñarles una lección.
Entre la burocracia y el sentido común: Lo que opinan los que han vivido esto
En Latinoamérica, la costumbre suele ser avisar por mensaje o llamada, pero todos sabemos que, a las 6 de la mañana, el jefe está más ocupado con la almohada que con la nómina. Un comentarista recordó: “Antes de los celulares, llamábamos a la oficina y dejábamos recado. Ahora, un WhatsApp basta… hasta que al jefe le toca despertarse a las 5am por seguir su propia regla”.
Otros fueron más filosóficos: “Estas políticas existen porque creen que es más difícil mentirle a una persona que a una pantalla. Pero cuando uno está enfermo, lo último que quiere es estar marcando y marcando para que te den permiso de quedarte en cama”.
Y no faltó quien propuso la solución definitiva: “Si la política es llamar, entonces que pongan una línea especial para reportar enfermedad. O que digan a qué hora sí pueden contestar. ¡No que uno esté tocando el timbre como vendedor de seguros a las 5am!”
¿Políticas tontas? Cumple al pie de la letra y verás…
Esta historia es un recordatorio de algo que todos en Latinoamérica sabemos: cuando una regla no tiene sentido, la mejor manera de exponerla es seguirla al extremo, hasta que a los jefes se les acabe la paciencia. Al final, el jefe aprendió por las malas que ser necio tiene precio… ¡y ese precio es levantar el teléfono antes de que salga el sol!
En la próxima junta, seguro que el jefe pensará dos veces antes de inventar “políticas” solo para demostrar poder. Y si tú trabajas en una empresa donde aún creen que la llamada a las 6am es indispensable, ya sabes qué hacer: cumple la regla… pero a tu manera.
¿Te ha tocado algún jefe inventando reglas absurdas? ¿Cuál ha sido tu mejor venganza “maliciosa” en el trabajo? Cuéntanos tu historia en los comentarios, que aquí todos hemos tenido un jefe que piensa que sigue en la época de las cavernas.
Publicación Original en Reddit: Made up policy by the store managers