Cuando el huésped quiere que el hotel le pague la multa de estacionamiento (y amenaza con abogado)
¿Te imaginas irte de vacaciones, llegar molesto porque el hotel no tiene piscina por culpa de un huracán, y terminar exigiendo que te paguen una multa de estacionamiento? Pues esto no es un chisme de vecindario, sino una historia real que sucedió en un hotel de playa en Estados Unidos. Y como dice el dicho, “hay gente para todo”, pero algunos huéspedes parecen vivir en un mundo aparte.
La anécdota, contada por un trabajador de recepción en Reddit, se volvió viral y nos recuerda ese tipo de clientes que, en vez de disfrutar el viaje, buscan pleito por cualquier cosa… ¡y hasta amenazan con abogados por una multa de 50 dólares! Si creías que lo habías visto todo en la hotelería, prepárate, porque esta historia viene con todo, desde quejas épicas hasta amenazas de demandas.
El huésped eterno: cuando nada es suficiente
Todo comenzó hace unas semanas cuando una pareja, clientes frecuentes del hotel, regresó para pasar su semana de descanso. El problema: la piscina seguía fuera de servicio por daños del huracán del año pasado. El hotel intentó avisarles, pero el señor había cambiado su número. Apenas llegaron, les explicaron la situación. Y ahí empezó el drama: la esposa se quejó sin parar, diciendo que su casa también sufrió daños y sólo tardaron tres meses en arreglarla. El recepcionista, con toda la paciencia de un santo, le explicó que reparar una casa no es lo mismo que reconstruir una piscina y un muro de contención de hotel, sobre todo cuando el seguro no cubre esas áreas y el costo supera el millón de dólares.
Pero eso no fue suficiente para callar las quejas: la señora estuvo toda la semana repitiendo su disgusto. Aquí en Latinoamérica tenemos un dicho: “el que no se queja, no mama”, pero hay quienes lo llevan al extremo.
La multa de oro: “¡El hotel tiene la culpa, que pague!”
Pasaron los días y, semanas después, el huésped llamó para reclamar algo insólito. Le llegó una multa de 50 dólares por estacionar ilegalmente en un parque público… ¡y quería que el hotel se la pagara! Según él, la culpa era del hotel, porque le habían dicho que podía estacionarse en los parques públicos, ya que el acceso directo a la playa estaba cerrado por el mismo huracán.
Aquí es donde la historia se pone buena. Resulta que el parque donde se estacionó estaba cerrado por obras, había camiones de construcción, maquinaria pesada y un gran letrero de “cerrado por obras”. ¿Qué hizo el huésped? Se estacionó igual, como si nada. Y claro, le llegó su merecida multa.
De fondo, se escuchaba a la esposa gritándole que iban a contratar un abogado para pelear la multa. En los comentarios de Reddit, varios usuarios no pudieron evitar las carcajadas: “¿De verdad vas a pagarle a un abogado 300 dólares la hora para no pagar una multa de 50?”, decía uno. Otro bromeaba: “Cuando alguien menciona abogados, dejo de hablar y le doy la dirección de nuestro departamento legal. Ahí se acaban todas las quejas”.
¿Responsabilidad del hotel… o sentido común?
En los comentarios, muchos trabajadores de hoteles contaron historias similares. Un usuario contó que una clienta insistía en estacionarse en la zona de bomberos porque no quería caminar, y tras recibir varias multas, exigía que el hotel las pagara. La reacción de gerencia fue clara: “La próxima vez que estacione ahí, le remolcamos el auto”.
El debate sobre la responsabilidad también estuvo presente. Un comentarista latino lo resumió perfecto: “Uno tiene que fijarse en los letreros y usar el sentido común. Si hay camiones y un letrero de ‘cerrado’, ¿pa’ qué te metes?”. Otro opinó que hay clientes que nunca aceptan su culpa y prefieren buscar a quién echarle la bronca.
El propio recepcionista aclaró que nunca le dijeron al huésped que podía estacionarse en cualquier lugar, solo que había estacionamientos públicos cerca de la playa, pero algunos estaban llenos. El señor, por no caminar unos metros más, decidió estacionarse donde no debía y ahora quería que el hotel le resolviera la vida.
“¡Voy a llamar a mi abogado!”: La amenaza favorita de algunos clientes
En Latinoamérica, la frase “¡Le voy a hablar a mi abogado!” se usa tanto como “ahorita lo hago”, pero rara vez pasa de ahí, sobre todo en casos tan absurdos como este. En Estados Unidos es casi un deporte nacional, pero la comunidad hotelera ya está curada de espanto. Un usuario con mucha experiencia en el tema recomendó: “Cuando un cliente menciona abogados, dile que de ahora en adelante todo será a través del departamento legal y cuelga. Mano de santo”.
Y es que, como bien decían varios, el costo de un abogado supera con creces el valor de la multa. Otro compartió una anécdota de un huésped que amenazó con demandar al hotel por haberlo echado por fumar marihuana en el cuarto, pero cuando le dijeron que tenían evidencia y un reporte policial, jamás volvió a llamar.
Al final, la mayoría coincidió en que hay clientes que quieren evitar toda responsabilidad y buscan cualquier excusa para culpar al hotel, aunque en el fondo sepan que la regaron.
Moraleja: A veces, el cliente NO siempre tiene la razón
Esta historia nos deja claro que trabajar en hotelería es como ser árbitro en una final de fútbol: hagas lo que hagas, alguien se va a quejar. Pero también nos recuerda que el sentido común es el menos común de los sentidos, y que no importa en qué país estés, siempre habrá quien quiera que le resuelvan todo… hasta las multas que se buscan por necio.
Así que, la próxima vez que vayas de vacaciones, fíjate bien dónde te estacionas, no sea que termines haciendo el ridículo y exigiendo al hotel que te pague la multa.
¿Te ha pasado algo parecido en un hotel o en el trabajo? ¿Crees que el cliente tenía razón o fue una exageración? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios, ¡y que no te toque un huésped así en tu próximo turno!
Publicación Original en Reddit: I had a guest call me yesterday asking to pay for his ticket