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Cuando el golf, el alcohol y los señores mayores chocan: pesadilla en el turno nocturno de hotel

Grupo de hombres mayores disfrutando del golf con bebidas, creando un caos en el turno nocturno de un hotel.
Una vívida representación fotorealista de un grupo de hombres mayores celebrando después de una partida de golf, con bebidas en mano, causando revuelo en un hotel. Esta escena retrata los divertidos desafíos que enfrenta el personal nocturno al tratar con huéspedes alborotados.

¿Alguna vez te has preguntado cuál es el verdadero infierno de trabajar en la recepción de un hotel durante la noche? Si crees que lo peor es el insomnio o el café frío, estás equivocado. Hoy te traigo la historia de una pesadilla digna de película, donde los protagonistas son un grupo de señores mayores, mucho golf, y cantidades industriales de alcohol. ¿El resultado? El turno nocturno que ni el más paciente quisiera vivir.

La anécdota, que viene de un valiente trabajador de hotel en Reddit, nos recuerda que no importa el país, siempre habrá grupos de “amigos” que creen que están en Las Vegas... y los pobres empleados que tienen que recoger los pedazos (literalmente).

El arte de sobrevivir a los “golfistas de fin de semana”

El hotel en cuestión no es un resort enorme, sino un lugar con 90 habitaciones y una barra exclusiva para huéspedes que nunca cierra. Perfecto para los que quieren sentirse como en casa, pero también el caldo de cultivo ideal para desastres etílicos. El protagonista cuenta que, excepto viernes y sábado, solo hay una persona en recepción por las noches; pero cuando llegan los golfistas, hay que doblar el personal porque ya saben lo que se viene.

Ese fin de semana llegaron 18 hombres listos para el golf, la fiesta y, aparentemente, dejar olvidados el pudor y la dignidad. Nada fuera de lo común para el recepcionista: cada vez que llega un grupo así, ya sabe que habrá llaves extraviadas, huéspedes que no recuerdan ni el número de habitación y, por supuesto, borrachos en ropa interior vagando por los pasillos.

“Ver a señores en calzoncillos, afuera de su cuarto, es suficiente para dejarte traumado”, comenta el trabajador. Y, seamos sinceros, ¿quién no ha visto en alguna boda o fiesta familiar al tío que da pena ajena? Eso, pero multiplicado por 18.

El momento “¡esto no puede estar pasando!”

Pero esa noche, como dirían nuestros abuelos, “la cosa se puso color de hormiga”. La situación alcanzó su clímax cuando un compañero de turno pidió ayuda: un huésped estaba desmayado en el pasillo, en calzones... y rodeado de lo que primero pensaron eran sus pertenencias. Pero no. Era, literalmente, un desastre biológico.

La escena era digna de una película de Pedro Almodóvar, pero sin glamour ni risas: un olor insoportable, el señor mayor inconsciente, y la tarea de despertarlo entre empujones suaves (porque tampoco se trata de ser salvajes). Al final, lograron que volviera “al mundo de los vivos”, aunque seguía más perdido que turista en el metro de Ciudad de México.

Entre bromas, el recepcionista cuenta que su compañero y él se jugaron a la suerte quién limpiaría el desastre... y le tocó a él. “No nos pagan lo suficiente para esto”, dice, y la comunidad de Reddit no tardó en solidarizarse.

Reflexiones, memes y consejos de la comunidad hotelera

En los comentarios, abundan las carcajadas y los consejos prácticos. Un usuario, con el humor tan ácido como un tequila barato, dice: “Pasé mi fin de semana mal pagado, cuidando a un montón de borrachos creídos”. Otro recomienda escribir el número de habitación en el brazo de los huéspedes, como si fueran niños en excursión escolar, porque ni los llaveros sobreviven a tanta fiesta.

Alguien más, que también trabaja en hoteles, confiesa: “El gerente puso la regla de que si un huésped está desmayado, si no despierta con una llamada, hay que llamar a emergencias. No nos pagan para lidiar con eso”. Y sí, muchos coinciden: lo “normal” sería cobrar una tarifa extra por limpieza, pero la administración prefiere mirar para otro lado.

¿Y el señor del accidente? Al parecer, ni multa ni regaño severo. Al día siguiente volvió, cabizbajo y con la esperanza de más alcohol, pero esta vez le negaron hasta el agua. El karma existe, amigos.

La vida nocturna: más allá del golf y los excesos

Quizás lo más impresionante es la resiliencia del personal. Uno de ellos cuenta que, a pesar de la noche caótica, no perdió el antojo de pizza para la madrugada. Porque al final, como decimos en Latinoamérica, “al mal tiempo, buena cara”.

Estas historias no solo nos sacan risas y asombro, sino que nos recuerdan la importancia de valorar a quienes trabajan durante la noche, lidiando con lo que muchos ni imaginan. Si alguna vez te hospedas en un hotel después de una noche de fiesta, recuerda: hay alguien detrás del mostrador que merece tu respeto (y una buena propina).

¿Tú también tienes historias de terror trabajando de noche? ¿Cuál ha sido la peor anécdota que te tocó vivir en un hotel, restaurante o bar? ¡Cuéntanos en los comentarios y sigamos riendo para no llorar!


Publicación Original en Reddit: Old men + golf + far too much alcohol = a nightmare for the night staff.