Cuando el “Explodia” te explota: Crónica de un vuelo perdido por confiar en OTAs
Todos tenemos una historia de aeropuerto para contar. Esas anécdotas que empiezan con algo tan inocente como una maleta mal cerrada y terminan siendo leyendas familiares. Pero hay historias que son advertencias ambulantes, y la de hoy es de esas: una pareja que perdió su vuelo por confiar más en la palabra de Explodia (sí, esa agencia de viajes online) que en la realidad del aeropuerto. ¡Agárrate, porque esto está mejor que novela de las 9!
La escena: más perdidos que turista en el metro del DF
Imagina la típica escena: aeropuerto, mostrador de boletos, gente corriendo como si regalaran tacos en el abordaje y, al fondo, una pareja de unos 60 años que camina como si fueran de paseo por Chapultepec. Mientras el reloj marca 8:43 y el check-in cerró a las 8:30, ellos llegan sonrientes, seguros de que todo está bajo control.
La conversación fue digna de guion de comedia:
—¿Destino final? —pregunta la agente.
—Duckburg —responden, como si fueran a la feria del pueblo.
La agente, con el “sexto sentido” bien encendido (ya se olía el drama), les pregunta si es vuelo directo o con escala. El marido, indignado, contesta: “¡Directo! ¿Por qué nos harían parar?”. Y en ese momento, el desastre era inevitable.
Al enterarse de que ya no podían abordar, la pareja explota: “¡Explodia nos dijo que teníamos hasta las 8:41 para hacer check-in!”. Pero el sistema del aeropuerto es más terco que burro viejo: check-in cerrado, pase de abordar bloqueado, y ni cómo hacerle. La esposa, angustiada, grita: “¡Tenemos hotel y auto rentado!”, mientras el marido repite la hora mágica de Explodia como si fuera conjuro.
Lecciones de oro: ¿Por qué seguimos confiando en las OTAs?
En los comentarios de la historia, la comunidad fue implacable (y divertida). Un usuario lo resumió perfecto: “En pleno siglo XXI, hacer check-in faltando menos de 45 minutos para el vuelo es... de no creerse”. Otro aconseja: “Llega temprano, lleva un libro o una botana, y relájate”.
¿Pero por qué tanta gente sigue confiando en las famosas OTAs (Online Travel Agencies) como Explodia o Suxpedia? Muchos buscan el mejor precio, pero la mayoría de las veces, comprar directo con la aerolínea cuesta lo mismo y, si algo sale mal, te atiende alguien que sí tiene poder para ayudarte. Como dijo otro comentarista: “Si todo se va al carajo, ¿prefieres pelearte con un humano del mostrador o con un call center que atiende de lunes a viernes de 9 a 5?”.
Y es que en Latinoamérica todos conocemos esa sensación de llegar a la ventanilla y que te digan “Uy, joven, ya cerramos el sistema”. Da igual si tienes el correo impreso, la app abierta o el santo de cabeza: el sistema manda.
El tiempo, ese enemigo invisible: llegar al límite nunca sale bien
Aquí va el dato cultural: en muchas familias mexicanas, el dicho es “mejor llegar una hora antes que un minuto tarde”. Pero siempre hay quien se siente el rey del tiempo y se la juega al último segundo. Como bien decían otros viajeros experimentados en los comentarios, “desde el 11 de septiembre todos sabemos que hay que llegar al menos dos o tres horas antes”. Y si no, pregúntale a tu tía la que perdió el vuelo a Cancún por querer comprar elotes afuera del aeropuerto.
Los protagonistas de esta historia, pese al drama, regresaron al día siguiente. Eso sí, después de decirle a la agente que habían estado desde las 6 de la mañana... aunque fueron de los últimos en abordar. ¿Será que el tiempo solo corre para algunos?
El lado amable: aprende en cabeza ajena (y no le eches la culpa a Explodia)
Al final, la moraleja es simple: revisa siempre la información oficial de la aerolínea, haz tu check-in desde la app y, sobre todo, no confíes ciegamente en lo que dice una agencia online. Como comentó uno de los usuarios, “aunque te digan que tienes hasta las 8:41, si el sistema cierra a las 8:30, ni el Chapulín Colorado te salva”.
Y si eres de los que imprime todo “por si las dudas”, tampoco está mal... pero no te confíes. Un poquito de prevención te puede ahorrar un coraje monumental, una noche extra de hotel y la molestia de andar corriendo por el aeropuerto como personaje de telenovela.
¿Y tú, eres de los que llegan rayando o de los que esperan con café y pan dulce?
Cuéntanos en los comentarios: ¿has tenido alguna experiencia similar? ¿Prefieres confiar en OTAs, en la aerolínea, o eres de los que llega tres horas antes “por si las dudas”? ¡Queremos conocer tus anécdotas de aeropuerto!
Porque al final, todos somos protagonistas en la gran novela llamada “Viajar en Latinoamérica”, donde nunca sabes si el drama vendrá en migración, en el mostrador... o en el WhatsApp de tu agencia online.
Publicación Original en Reddit: OTAs claim yet another victim