Saltar a contenido

Cuando el exceso de control en la oficina hace que todos sepan que vas al baño (y por qué)

Ilustración en 3D de un empleado de call center anunciando humorísticamente una pausa al baño.
En esta divertida imagen en 3D, nuestro héroe del call center nos recuerda que el humor puede suavizar incluso los momentos más incómodos en el trabajo.

¿Te imaginas estar en tu trabajo y que tu jefe no solo quiera saber si vas a ausentarte, sino también exactamente por qué? Y no cualquier "por qué", sino que tengas que anunciar a todo el equipo si vas al baño… o peor, para qué vas al baño. Pues algo así le pasó a un equipo en un call center, donde la micromanagement llegó a un nivel tan insólito que hasta los memes de oficina se quedaron cortos.

Esta historia, que arrasó en Reddit, comienza como muchas otras que circulan en los cafés de las oficinas de Latinoamérica: un nuevo jefe, con ganas de demostrar quién manda, llega y cambia las reglas que siempre han funcionado bien. Pero, como dice el dicho, quien busca, encuentra… ¡y aquí encontró más de lo que esperaba!

El arte de complicar lo simple: la nueva regla del jefe

En casi todas las oficinas de México, Colombia, Argentina o Perú, existe una especie de entendimiento tácito: si tienes que levantarte un momento del escritorio, avisas con un simple "Ya regreso", "BRB" (be right back) o hasta "voy por cafecito". Nadie pregunta más de la cuenta; todos sabemos que a veces el baño llama, el café se acaba o simplemente necesitas estirarte tras horas frente a la compu.

Pero en este call center, el nuevo supervisor decidió que eso no era suficiente. La transparencia absoluta era su meta: ahora, cada vez que alguien se ausentara, debía detallar el motivo ante todo el equipo en el chat grupal. Así, sin pudor. Cuando uno de los empleados le comentó que no se sentía cómodo diciendo a todos que iba al baño, la respuesta fue fría y tajante: “Es la regla, necesitamos saber qué hace cada quien”.

Y así, la oficina pasó de ser un ambiente relajado a un “reality show” de necesidades fisiológicas transmitidas en vivo por Microsoft Teams.

Venganza con humor: “BRB, voy a hacer del dos”

Como buen latinoamericano, cuando la autoridad se pasa de la raya, la respuesta suele ser con creatividad e ingenio. El empleado protagonista de la historia decidió cumplir la regla al pie de la letra… pero con un toque de picardía: la próxima vez que necesitó ir al baño, escribió en el chat grupal: “BRB. Voy a hacer popó en el baño”.

La reacción de la supervisora fue inmediata: lo llamó por privado para decirle que eso “no era profesional”. Pero el empleado, con toda la serenidad del mundo, le recordó que solo estaba siguiendo sus órdenes de ser específico.

Y como suele pasar, la chispa prendió fuego. Pronto, otros compañeros se sumaron con mensajes cada vez más creativos y escatológicos. Algunos favoritos de la comunidad, adaptados al estilo latino, fueron:

  • “Ya regreso. Voy a pararme frente al urinario a hacerle competencia a una fuente.”
  • “BRB. Tengo que sonarme la nariz, a ver si sale ese moco rebelde.”
  • “Ya vuelvo, mi bebé acaba de vomitarme como en película de terror.”
  • “BRB. No sé si fue solo gas, pero por si acaso mejor reviso.”
  • “Atención equipo, voy a cambiarme la toalla porque llegó la marea roja.”

El chat se volvió una pasarela de honestidad brutal y carcajadas, al punto que la supervisora, en menos de una semana, tuvo que recular y admitir que tanta especificidad no era necesaria. ¿Quién lo hubiera imaginado?

El trasfondo cultural: ¿Por qué nos molesta tanto el micromanagement?

En América Latina, aunque hay oficinas formales y empresas multinacionales con procesos rígidos, la mayoría de los lugares de trabajo funcionan con una sana dosis de confianza y respeto por la privacidad. Nadie espera que informes si tuviste una “urgencia de estómago” o si necesitas cambiarte la toalla femenina. La mayoría entiende que somos humanos y que, aunque la chamba es importante, no dejamos de ser personas.

Como bien comentó un usuario de la comunidad, “Si fuera una oficina presencial en CDMX, ni de chiste le dirías a tu equipo cada vez que vas al baño. ¡Imagínate el oso!”. Otro recordó cómo en su trabajo intentaron poner reloj a las idas al baño y, tras una dosis de sarcasmo colectivo, los jefes tuvieron que rendirse.

No faltó quien aportó su humor: “Avisen cuando vayan a dejar a los niños en la alberca”, o “Voy a surfear la ola roja, regreso en breve”. Este tipo de respuestas, cargadas de doble sentido y picardía, son parte del ADN de la oficina latinoamericana: nos reímos de lo absurdo y enfrentamos el exceso de control con humor.

¿Hasta dónde llega la privacidad laboral?

El debate sobre la privacidad en el trabajo es universal, pero en Latinoamérica se combina con un sentido de comunidad, confianza y un poco de irreverencia que hace que estas situaciones terminen en risas (y, a veces, en memes que se vuelven virales en los grupos de WhatsApp). Al final, todos sabemos que el exceso de control solo genera desconfianza, incomodidad y, como vimos en esta historia, un efecto búmeran que termina ridiculizando a quien quiso imponerlo.

Así que, si algún jefe por aquí lee esto y piensa que debe saber hasta el color de los calcetines de su equipo… ¡piénselo dos veces! A veces, es mejor confiar y dejar que el trabajo hable por sí solo.

¿Y tú? ¿Qué harías si tu jefe te pidiera anunciar cada ida al baño en el grupo? ¿Tienes alguna anécdota de micromanagement absurdo en tu trabajo? ¡Cuéntanos en los comentarios y sigamos riéndonos juntos de lo surrealista que puede ser la vida laboral!


Publicación Original en Reddit: Supervisor said ‘don’t just type BRB.’ So I told the whole team I had to poop.