Cuando el “crédito” del timeshare no te alcanza para la cena: una odisea hotelera
¿Quién no ha soñado con irse de vacaciones sin preocuparse por nada, sentir que todo está pagado y simplemente disfrutar? Para muchos, los clubes vacacionales o timeshares prometen justamente eso. Pero, como diría cualquier abuelita, “el diablo está en los detalles”. Hoy te traigo la historia de un huésped que creyó que su membresía lo hacía intocable... hasta que llegó la cuenta de la cena.
El club vacacional y el crédito perdido en la traducción
En muchos hoteles de lujo y resorts en Latinoamérica, los programas de membresía funcionan como esos carnés de puntos de la tiendita de la esquina, pero con trajes de baño y cocteles incluidos. Tú compras tu tiempo, y si no lo usas, puedes convertirlo en créditos o incluso dinero electrónico para gastar en el mismo resort. Claro, siempre y cuando sigas las reglas. Pero ya sabemos que hay quienes creen que las reglas son solo “sugerencias”.
En la anécdota que inspira este relato, un huésped de uno de estos clubes vacacionales llegó decidido a gastarse $400 dólares en una cena. Pero no en cualquier restaurante: eligió uno de otro hotel “Western” (algo así como irte del Oxxo al 7-Eleven pensando que todo es lo mismo). Su lógica era simple: “Si es de la misma cadena, seguro me dejan pasar la cuenta a mi crédito del club.” Spoiler: no.
El mesero, quizás confundido o queriendo evitarse problemas, dijo que sí a la pregunta de “¿puedo cargarlo a mi habitación del ‘Western’?” Pero cuando llegó el momento de pagar, la administración del restaurante le dijo: “Aquí no aplica tu crédito, joven.” El huésped explotó como cuando te das cuenta que la promo del dos por uno ya expiró.
“Siempre lo he hecho así” y otros mitos del viajero empoderado
Lo curioso es que nuestro protagonista juraba que antes sí lo habían dejado hacer ese cargo. Aquí aplica el clásico “Hace años yo vine y sí se podía”, esa frase que todos los que trabajan en atención al cliente han escuchado mil veces. El encargado del front desk, con la paciencia de un santo, le recordó que las reglas nunca han permitido ese tipo de cargos cruzados entre hoteles, y hasta le preguntó si había leído y firmado la hoja de términos (spoiler: sí la firmó, pero probablemente ni la leyó).
En los comentarios del post original, la comunidad no tuvo piedad: uno comentó con ironía “Ojalá haya disfrutado la mejor cena de su vida”, y otro remató: “No, nunca había comido tan bien antes.” Hasta hubo quien se burló del clásico drama de “¡Nunca volveré!” que suelen usar los clientes tóxicos como amenaza. Pero entre bromas y verdades, todos coinciden: hay personas que creen que el mundo gira a su alrededor, y si no, arman berrinche.
“Nunca vuelvo”… hasta que vuelves
No hay trabajador de hotel que no haya escuchado la amenaza: “¡Nunca regresaré!” Y, como bien dijo otro comentarista, “Volverá, desafortunadamente, siempre lo hacen.” Porque la verdad, estos personajes suelen olvidar el coraje en cuanto les llega el siguiente correo de promoción o el antojo de playa.
En Latinoamérica, solemos decir que “el que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse”. Y en la hotelería, la amenaza de no volver suele ser más drama que realidad. Al final, el encargado hizo lo correcto: fue firme, educado y no cedió ante el berrinche. Porque si una regla está clara, no hay reclamo que valga, aunque se pongan a gritar como en novela de las nueve.
Lecciones para no hacer el oso en vacaciones
¿Qué podemos aprender de esta historia? Primero, siempre lee lo que firmas, aunque sea aburrido. Segundo, no todos los hoteles de una misma cadena comparten sistemas o beneficios, así que mejor pregunta bien antes de ordenar la langosta. Y tercero, los empleados de hotel no son tus enemigos, solo siguen las reglas (y créeme, han escuchado excusas mucho peores).
Y como buen resumen de la comunidad: hay que reírse de estas situaciones, porque, como dijo uno por ahí, “Promesas, promesas…” El cliente se fue enojado, pero la cena, esa sí la disfrutó, aunque la cuenta la pagó de su bolsillo.
¿Te ha tocado ver o vivir un drama parecido en hoteles o vacaciones? Cuéntame en los comentarios, ¡que aquí las buenas anécdotas se celebran con humor!
Publicación Original en Reddit: Timeshare world