Cuando el cliente “experto en tecnología” termina enseñándote… nada
A todos nos ha tocado en algún momento ese amigo, compañero de trabajo, o incluso familiar que presume de saberlo todo sobre tecnología. Sí, ese que te explica cómo funciona el WiFi aunque ni siquiera sabe la diferencia entre Bluetooth y el microondas. Pero ¿qué pasa cuando ese “sabio digital” es un huésped en un hotel, seguro de que tiene la razón y dispuesto a discutir hasta la muerte? Hoy te traigo una historia digna de un episodio de La Rosa de Guadalupe, pero con menos viento y más WiFi.
El huésped que quería ser el “Gurú del WiFi”
Imagina que trabajas en la recepción de un hotel en plena ciudad de México, Bogotá o Buenos Aires. Acabas de terminar tu café y ya sientes que el día va a estar pesado. De pronto, aparece un huésped con cara de estrés y el celular en la mano. Sin saludar, te suelta el clásico: “¡El WiFi de aquí es una porquería! Se desconecta cada vez que hago una llamada”.
Como buen recepcionista latino, respiras hondo, sonríes y le preguntas detalles. El huésped, muy seguro de sí mismo, te asegura que su iPhone siempre usa WiFi para las llamadas y que, si la conexión falla, automáticamente cambia a los datos móviles. Tú, que has visto más tutoriales de tecnología que episodios de El Chavo del 8, sabes que eso no es tan simple.
Entre la sabiduría de “tía” y la realidad tecnológica
Aquí es donde empieza la verdadera telenovela. El huésped insiste y tú, para no dejarlo en ridículo (porque, seamos honestos, nadie quiere ser el “sobrino sabelotodo” frente a un adulto testarudo), le revisas el celular. Confirmas lo evidente: no tiene activada la opción de “llamadas por WiFi”. Se lo explicas con calma, casi como si le enseñaras a tu abuelita a enviar un WhatsApp. Incluso le enseñas paso a paso dónde está la configuración.
Pero el señor, cual personaje de novela que no acepta su destino, sigue aferrado a su teoría. “No, joven, mi iPhone siempre lo ha hecho así. El problema es su internet”. En este punto, ya te sientes como cuando intentas explicarle a tu tía por qué no puede reenviar cadenas de Facebook para ganarse un auto.
La sabiduría popular y los refranes modernos
Lo más divertido es que esta historia de Reddit (publicada por u/Drew-) generó un montón de respuestas que resumen la experiencia de cualquiera que ha lidiado con “expertos” así. Un usuario, por ejemplo, soltó una joya que bien podría ser el nuevo dicho mexicano: “Puedes explicárselo, pero no puedes entenderlo por ellos”. ¿A poco no te recuerda a esos refranes de la abuela, pero versión siglo XXI?
Otro usuario adaptó el clásico “Puedes llevar al caballo al agua, pero no obligarlo a beber”, diciendo: “Puedes llevarlos al conocimiento, pero no puedes hacerlos pensar”. Y claro, como buen latino, ya hay quien quiere una playera o una taza con esa frase, porque si algo nos gusta es reírnos de nuestras propias tragedias.
Un comentario que también llamó la atención fue el de quien dijo: “Seguro alguien le contó hace años que el iPhone hacía llamadas por WiFi, y él ya lo guardó como verdad absoluta. Ahora que le dices lo contrario, no lo puede aceptar porque sería admitir que estuvo equivocado todo este tiempo”.
Tecnología, orgullo y el eterno “yo sé más”
Si algo caracteriza a nuestra cultura es el orgullo. A veces, es tan fuerte que preferimos seguir discutiendo aunque sepamos, en el fondo, que estamos equivocados. Admitir un error, sobre todo relacionado con tecnología, es casi tan difícil como dejar de comer pan dulce con el cafecito.
Incluso hubo quien bromeó diciendo que algunos huéspedes no sólo saben de WiFi, sino también de cómo manejar el hotel. ¡Seguro más de uno se ha topado con el típico cliente que hasta quiere enseñarte a hacer check-in!
Y para los que sí saben un poco más, otros usuarios explicaron que las llamadas por WiFi deben estar habilitadas manualmente en el celular, y que depende de la compañía telefónica. Es decir, no es magia, ni cosa de fe: es cuestión de configuración.
El aprendizaje detrás de la anécdota
Al final, esta historia es un recordatorio de que a veces la tecnología avanza más rápido que nuestra capacidad de aceptarla... o de entenderla. Y que, como buenos latinos, siempre encontraremos la manera de reírnos, aunque sea de nuestra propia terquedad.
Así que, la próxima vez que alguien te quiera dar clases de tecnología sin saber ni cómo prender el WiFi, acuérdate de esta historia y respira hondo. Recuerda que, como dicen en la comunidad: puedes explicárselo, pero no puedes entenderlo por ellos.
¿A ti te ha pasado algo parecido con algún familiar, amigo o cliente? ¡Cuéntanos tu anécdota en los comentarios! Y si tienes uno de esos refranes tecnológicos dignos de una taza, ¡compártelo para que todos nos riamos juntos!
Publicación Original en Reddit: Guests who think they are tech savvy