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Cuando el ChatGPT de tu usuario quiere enseñarte a hacer tu trabajo (y falla épicamente)

Ilustración de anime mostrando a un usuario frustrado abrumado por las respuestas del chatbot durante una llamada de soporte.
En esta vibrante escena de anime, vemos a un usuario lidiando con la confusión mientras las respuestas del chatbot inundan su espacio de trabajo, capturando la esencia de la lucha que muchos enfrentan al buscar apoyo.

¿Alguna vez te han querido explicar cómo hacer tu chamba… usando respuestas de ChatGPT? Si trabajas en soporte técnico, seguro ya sabes a lo que me refiero. Es ese momento incómodo en el que un usuario, con toda la buena intención del mundo, llega y te muestra orgulloso lo que su IA favorita le dijo que hiciera. A veces hasta te mandan el prompt completo por correo, como si te estuvieran entregando la receta secreta de la abuela. Y ahí estás tú, con años de experiencia, aguantando las ganas de decir: “Sí, joven, pero así no es”.

Esta es la nueva realidad de muchos en áreas de TI en Latinoamérica y, francamente, es tan graciosa como frustrante. Porque a veces, más que ayudar, esas respuestas solo complican las cosas y nos dejan con cara de “¿neta crees que yo, con todo lo que he visto, no sé cómo arreglar esto?”.

El fenómeno ChatGPT: del “compadre me dijo” al “la IA me recomendó”

Antes, en las oficinas, lo clásico era que alguien llegara diciendo: “Mi primo el ingeniero dice que le pique aquí”. Ahora, el primo fue reemplazado por ChatGPT, Copilot o la IA de moda, y el resultado… bueno, sigue siendo el mismo, pero con más tecnicismos y menos lógica.

Un usuario reporta un problema con un webhook de Teams. Antes de dejarte trabajar, ya te mandó las instrucciones que ChatGPT le dio. Por supuesto, no funcionaron. Otro quiere una laptop para diseño y te envía la lista que le arrojó la IA, pero todos los modelos ya ni se venden o quedaron en el olvido junto con el Windows XP. Al final, terminas buscando la solución con tu conocimiento y experiencia, y sí, resolviéndolo como siempre.

Un comentarista lo resumió mejor que nadie: “Es increíble cómo ChatGPT sabe todo sobre temas de los que no tengo idea, pero se equivoca el 40% de las veces en lo que sí domino”. Y así es: la IA puede sonar confiada, pero la mitad del tiempo solo te vende espejitos.

Entre memes y verdades: ¿la IA ayuda o solo estorba?

En los foros de tecnología y soporte, este tema da para memes, anécdotas y hasta debates filosóficos. Un colega contó que le pidieron unas gafas de seguridad para una linterna UV-C, y ChatGPT les dio tres respuestas distintas, todas entregadas con absoluta seguridad… aunque solo una era medio correcta. Otro usuario dijo: “La única vez que ChatGPT me sirvió fue para traducir algo que ni importaba tanto”.

Y es que la IA sirve para lo básico, como traducir o darte ideas cuando ya no tienes más cartuchos. Pero para problemas complejos, la mayoría coincide: la IA solo arma “ensalada de palabras”, predice lo que sigue, pero no entiende ni soluciona de verdad.

Hasta los conceptos de seguridad salen a relucir. Algunos usuarios piden permisos peligrosos porque “la IA dice que solo necesitas activar esto”, sin pensar en la seguridad de los datos. Imagínate darle permisos de administrador a cualquiera solo porque ChatGPT lo sugirió… ¡Ni loco!

Un comentarista de soporte educativo lo expresó con humor: “Los profes piden ser admins porque la IA les dijo que así se arregla, pero aquí solo cuatro personas tienen ese acceso, y no es por capricho”.

El efecto “WebMD” y la amnesia tecnológica

Muchos comparan esto con lo que pasa en la medicina: la gente busca sus síntomas en Google, llega al doctor y le quiere decir qué tiene. Ahora, con la IA, es igual, pero en la oficina. Vas con el experto, le llevas la receta que te dio el chatbot, y esperas que te aplaudan por tu iniciativa. Pero, como dijo un usuario, “solo están diciéndole al que sabe amarrarse los zapatos cómo debe hacerlo”.

Hay quienes ya proponen soluciones drásticas: “Deberíamos añadir una demora extra a los tickets que incluyan respuestas de IA, así tenemos tiempo para investigar de verdad”. Otros sueñan con cerrar los tickets con un: “Si confía tanto en ChatGPT, siga su consejo y suerte”.

El problema, como bien dijo otro colega, es que las empresas ahora empujan tanto el uso de IA que la gente la usa hasta para responder correos que ni entiende. Con tanto “resúmeme el mail y dime cómo responder”, al final se pierde más tiempo que si leyeran y respondieran como corresponde.

¿Estamos perdiendo el rumbo con la IA en el trabajo?

Al final del día, la IA no es el enemigo, pero tampoco es el gurú que muchos creen. Sirve para lo que sirve: traducir, dar ideas, o ayudarte a salir del paso con tareas simples. Pero confiarle la seguridad, la compra de equipos o la solución de problemas complejos… mejor no.

Como dijeron varios en la comunidad: “La IA es como ese amigo que siempre tiene una opinión, aunque no tenga la menor idea del tema”. Y si en Latinoamérica sabemos algo, es que los consejos del compadre se agradecen, pero no siempre se siguen.

Así que, la próxima vez que un usuario quiera salvar el día con la respuesta de ChatGPT, sonríe, respira hondo y recuerda: nada reemplaza la experiencia y el buen juicio de quien sí sabe hacer su trabajo.

Conclusión: ¿Te ha pasado algo similar?

¿Tienes alguna anécdota graciosa (o frustrante) con usuarios y sus respuestas de IA? ¿Crees que la IA ayuda o solo complica? Cuéntanos en los comentarios, ¡que de historias así se alimenta la vida en soporte técnico latino!

¿Y tú, ya le preguntaste a ChatGPT cómo escribirle a tu técnico?


Publicación Original en Reddit: People think they are helping by showing me what their AI Chatbot said, but it just doesn't...