Cuando el cable es el villano: historias reales de soporte IT entre expertos
¿Quién dijo que trabajar con otros expertos en tecnología es garantía de paz mental? En el mundo del soporte técnico, uno pensaría que hablar entre colegas IT es como platicar con amigos que entienden tus memes y tus dramas… hasta que el destino (y un cable defectuoso) deciden poner a prueba la paciencia de todos.
Esta historia, que viene directo desde el foro de Reddit r/TalesFromTechSupport, nos muestra que incluso los más experimentados pueden tropezar con la misma piedra —o, mejor dicho, con el mismo cable— y que la ley de Murphy aplica doble cuando se trata de servidores y redes.
Entre colegas: ¿un paraíso tecnológico o solo más drama?
En Latinoamérica, solemos pensar que si ya estás hablando con el encargado de sistemas o el admin de servidores, la resolución llegará rápido y sin rodeos. "Entre ingenieros nos entendemos", dicen por ahí. Pero la realidad es que a veces ni todo el conocimiento del mundo puede contra un simple cable Ethernet defectuoso. Así le pasó al protagonista de nuestra historia, quien ofrece soporte para un software especializado que corre en los servidores de sus clientes.
La mayoría de sus llamadas son con otros ITs: nada de usuarios preguntando cómo imprimir en PDF o por qué la impresora no prende. Pero —y aquí viene lo bueno—, cuando algo falla, la pelea de "ese problema no es mío, es tuyo" puede durar una eternidad. Y eso fue justo lo que pasó: diez días de correos, mensajes y vueltas al mismo asunto porque un servidor no tenía conexión a internet. El software estaba perfecto, los logs claros: el problema era de red. Pero nada que convencía al equipo remoto de que el asunto era suyo.
La guerra del “no es mi culpa”
Esta historia no es exclusiva de empresas gringas: en cualquier oficina de Latinoamérica, ya sea en México, Colombia, Argentina o Chile, conocemos esa batalla eterna de echarle la culpa a otro departamento. Un comentarista lo resumió con humor: “¡Claro que ya cambié el cable, no soy ningún tonto!”… solo para descubrir después que el cable seguía fallando porque, bueno, era el mismo cable defectuoso rescatado de la basura. Es como cuando tu abuelita te pide el control de la tele y jura que ya cambió las pilas, pero resultan ser las viejas que guardó "por si acaso".
Otro usuario compartió una anécdota que todos podemos entender: “Llamé a soporte de Nintendo porque mi Wii no funcionaba. ‘Sí, claro que lo conecté’, dije. Pero no, no estaba conectado”. ¿Cuántos no hemos hecho algo parecido con el módem, la licuadora o hasta el microondas?
Y por supuesto, no faltan los casos en que la solución milagrosa es un simple “apaga y prende otra vez”. En palabras de otro forista: “Reinicié mi computadora y mágicamente todo volvió a funcionar”. A veces el remedio más básico es el que más vergüenza da admitir.
Cuando los expertos también tropiezan (y no es solo en IT)
No solo en tecnología pasan estas cosas. En cualquier oficina latinoamericana, el especialista puede caer en los errores más básicos. Como el que intentó arreglar una bandeja mecánica cambiando el cinturón, pero usó uno rescatado de la basura (¡qué creativo, pero qué riesgo!). O el que juraba que todo el sistema estaba perfecto, pero olvidó enchufar la extensión. Es el clásico “ya revisé todo”, pero se les fue lo más obvio. En México, diríamos: “Le buscaron tres pies al gato”.
Y es que, como bien mencionaron varios en la discusión, los problemas básicos a veces se nos pasan porque estamos tan metidos en lo complicado que olvidamos lo elemental. Un comentarista lo ilustró perfecto: “A veces tienes la soga para ahorcarte tú mismo y la confianza de que la silla nunca se va a caer… hasta que se cae”. ¡Cuántos hemos estado ahí!
Reflexiones: humildad, humor y volver a lo básico
Después de diez días de correos y estrés, la respuesta llegó: “Era el cable Ethernet. Ya lo cambiamos. Puedes cerrar el ticket”. Una solución tan sencilla que provoca risa (y ganas de llorar). ¿Cuántos días de trabajo, cuántas horas de discusiones, todo por no revisar lo más simple?
En Latinoamérica, donde la picardía y la creatividad muchas veces salvan el día, también debemos recordar la importancia de la humildad y la paciencia, aun cuando tratamos con supuestos expertos. Todos, desde el becario hasta el jefe de TI, podemos caer ante un cable defectuoso, un enchufe flojo o un simple olvido.
Así que la próxima vez que tengas un problema de tecnología, antes de empezar la guerra de los culpables, revisa los cables. Y si eres soporte técnico, respira hondo, cuenta hasta diez y recuerda: hasta los genios tienen días en que el enemigo es un simple cable.
¿Te ha pasado algo parecido? ¿Cuál ha sido tu peor (o más graciosa) experiencia de soporte técnico? ¡Cuéntanos en los comentarios y ríete con nosotros de los dramas tecnológicos que nos unen en toda Latinoamérica!
Publicación Original en Reddit: Supporting other IT people is usually better than the general populace. Usually.