Cuando el botón equivocado te arruina el día: aventuras de soporte técnico desde el otro lado del cable
¿Quién no ha tenido ese momento en la vida en que la tecnología te juega una mala pasada? Ya sea en la oficina, en la casa o ayudando a tu tía con el celular, todos hemos sentido ese sudorcito frío cuando el aparato simplemente no responde. Hoy te traigo una historia real, de esas que sólo pueden ocurrir en el mundo de soporte técnico, donde los botones parecen tener vida propia y el sentido común a veces se va de vacaciones.
Imagínate: trabajas en soporte técnico para agencias de autos y tu día va normal, hasta que recibes una llamada que nunca vas a olvidar. De esas que te hacen reír y perder la fe en la humanidad… pero sobre todo, que te recuerdan que todos, absolutamente todos, tenemos un “momento botón”.
Cuando el botón de encendido es un misterio internacional
La historia comienza con una mamá y su hija, llamando porque necesitan instalar un archivo en la computadora de la agencia. Todo va bien: te conectas en remoto, instalas el archivo y, como buen técnico, indicas la instrucción mágica: “Apaga la computadora y vuelve a encenderla, por favor”.
Hasta aquí, nada fuera de lo común. Pero pasan los minutos… y nada. Preguntas si ya encendieron la computadora y la mamá, confiada, le dice a la hija que lo intente otra vez. Otro par de minutos, y la computadora sigue “apagada”. Ya en modo detective, la mamá se acerca a la hija y ahí lo descubre: ¡la hija solo estaba apagando y prendiendo el monitor! Nunca había usado una computadora de escritorio, y asumió que, igual que en su laptop, el botón de la pantalla era “el botón del todo”.
Ambas se largan a reír, y tú, desde el otro lado del teléfono, sueltas el clásico “No pasa nada, todos aprendemos algo nuevo cada día”. Y sí, aunque el trabajo a veces sea pesado, la gente siempre te regala anécdotas que valen oro.
No eres tú, son los botones (y la costumbre)
¿Te parece increíble? Pues no eres el único. En la comunidad de Reddit donde se compartió esta historia, muchos técnicos confesaron que esto pasa más seguido de lo que uno quisiera admitir. Como decía un usuario: “Esto me ha pasado al menos tres veces en 24 años. No es la primera vez, ¡ni será la última!”.
Y tiene sentido. Hoy en día, la mayoría creció usando laptops o celulares, donde todo se resuelve con un solo botón, o simplemente cerrando la tapa. Varios técnicos hasta han presenciado con horror cómo gente joven intenta “reiniciar” una laptop solo cerrándola y abriéndola, como si fuera un truco de magia. Como diríamos en México, “con eso y un tequila, ya no necesitas terapia”.
Otro usuario lo resumió con una analogía muy latina: “Apagar las luces del coche no significa que el coche esté apagado”. Así de sencillo, pero así de confuso cuando la costumbre manda.
El infame “Fast Boot” y el eterno debate: ¿Reiniciar o apagar?
Pero la cosa no termina ahí. Resulta que en el mundo Windows, no es lo mismo apagar que reiniciar, sobre todo desde que existe la opción de “Fast Boot” (arranque rápido). Algunos técnicos explican que, por defecto, Windows 10 y 11 no apagan completamente la computadora cuando uno elige “Apagar”; más bien, la pone a dormir con un ojo abierto. Eso puede causar problemas raros, porque hay errores que solo se solucionan con un reinicio “de verdad”.
En las oficinas de Latinoamérica esto es pan de cada día. ¿Cuántas veces no has escuchado al de sistemas decir: “¿Ya intentó apagar y volver a prender?”? Pues a veces ni eso sirve, si el famoso “Fast Boot” está activado. Varias empresas, para ahorrarse dolores de cabeza, ya desactivan esa función desde el principio. Como dijo un usuario: “Me ahorré como 50 tickets semanales solo por desactivar Fast Boot”.
Así que la próxima vez que tu computadora haga berrinche, recuerda: apagar no siempre es igual que reiniciar. Y si eres del equipo soporte, paciencia… y sentido del humor, porque estos momentos son los que hacen que el día valga la pena.
Humor, humildad y mucha paciencia: la receta del soporte técnico latinoamericano
Esta historia nos recuerda que en el mundo de la tecnología nadie nace sabiendo, y que la empatía es la clave. Si un día tu mamá, tu colega, o tú mismo confundes el botón del monitor con el de la CPU, no te preocupes. Como decimos en Colombia, “el que no sabe, es como el que no ve”.
Además, si los técnicos de soporte técnico pudieran cobrar por cada historia chistosa, ya serían millonarios. Y como bien dijo el autor original: “El trabajo era pesado, pero la gente era genial”. Al final, esas carcajadas compartidas son las que hacen que valga la pena atender el próximo llamado.
¿Te ha pasado algo parecido? ¿Eres del team “reiniciar” o “apagar y prender”? Cuéntanos tu anécdota en los comentarios, y recuerda: ¡los botones no muerden, pero sí pueden confundir hasta al más ducho!
Publicación Original en Reddit: Buttons are hard