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Cuando crees que el presidente duerme en tu cuarto: historias surrealistas desde la recepción de un hotel histórico

Ilustración 3D en caricatura de un hotel histórico con suite presidencial y presencia del Servicio Secreto.
Adéntrate en un mundo encantador con esta ilustración 3D en caricatura del hotel histórico donde se alojó un presidente de EE. UU. ¡Descubre la intrigante historia detrás de escena, donde suceden eventos inesperados durante el turno de auditoría nocturna!

Trabajar en la recepción de un hotel siempre es una aventura, pero hay noches que parecen sacadas de una película de Almodóvar. Imagina llegar a tu turno nocturno, medio despierto, listo para la rutina de siempre, y de repente te encuentras negociando con la mismísima Casa Blanca... o al menos, eso creía uno de los huéspedes.

No es broma: la historia comienza con un huésped de larga estadía asegurando que no podía entrar a su cuarto porque el presidente de los Estados Unidos y el Servicio Secreto estaban ahí adentro. Así como lo lees. ¿Crisis internacional? ¿Visita sorpresa? Nada de eso. Solo una noche más en un hotel con más historias que estrellas.

El huésped que vio fantasmas (o presidentes) donde no los hay

Todo empezó con un señor que llevaba tiempo hospedado en el hotel. Llegó alterado a la recepción, reclamando que no podía tomar sus medicamentos ni dormir porque “el POTUS” (siglas de “President of the United States”) estaba en su cuarto junto con el Servicio Secreto.

La recepcionista, con la paciencia que solo se aprende tras años de tratar con clientes difíciles y algún que otro borracho de boda, lo acompaña hasta la habitación. La puerta estaba entornada y se escuchaban voces. Al abrir, la sorpresa: el cuarto estaba vacío. Lo que el huésped escuchaba era la televisión, donde justo estaban transmitiendo noticias sobre Donald Trump.

“Le sugerí que tomara sus medicinas y tratara de dormir”, relató el recepcionista en Reddit. Pero la noche apenas empezaba: horas después, el mismo huésped llamó a la policía porque, según él, los francotiradores del Servicio Secreto le apuntaban con lásers desde fuera del hotel. Si esto no es material para una película de suspenso, no sé qué lo es.

De presidentes, leyendas urbanas y hoteles históricos

La anécdota desató una lluvia de comentarios y confesiones de otros trabajadores hoteleros. Uno contó que vivió algo similar cuando un huésped aseguraba que la CIA le había hecho agujeros en el techo para espiarlo con lásers. Otro recordó que, cuando un expresidente o una primera dama se hospedan en un hotel, todo el piso queda blindado: ni los empleados pueden pasar, y hasta las camareras son elegidas con lupa por el Servicio Secreto.

Aquí en Latinoamérica, aunque no solemos recibir presidentes gringos en nuestros hoteles de paso, todos conocemos historias del “cliente famoso” que supuestamente durmió en tal habitación, o del político que dejó su firma en el libro de visitas. Pero, como bien comentó uno de los usuarios, “dudo mucho que un presidente de verdad se hospede en un cuarto de 100 dólares la noche, y menos si ya está ocupado”.

No faltó quien le puso humor al asunto, diciendo que, si el presidente de Estados Unidos viniera, seguro traería su propia señora de la limpieza, o que lo único que asusta de verdad es la dieta a base de hamburguesas de algunos líderes mundiales. Y es que, como decimos aquí, “cada loco con su tema”.

La delgada línea entre la realidad y la imaginación

Más allá de la anécdota graciosa, muchos señalaron la importancia de la salud mental, sobre todo para quienes han pasado por traumas difíciles, como veteranos de guerra. Uno de los comentaristas mencionó que el huésped era un exmilitar de 42 años y que probablemente necesitaba atención médica especializada. Otros recordaron casos de personas con depresión profunda que llegan a confundir la realidad, o que sufren episodios de paranoia cuando las cosas no van bien.

En Latinoamérica, a veces nos cuesta hablar abiertamente de estos temas, pero son más comunes de lo que pensamos. Trabajar en atención al cliente, ya sea en un hotel de dos estrellas o en un resort de lujo en Cancún, te enseña a reconocer cuándo alguien necesita ayuda profesional y cuándo solo necesita una buena charla y un café bien cargado.

¿El presidente pagó la cuenta o solo fue un fantasma más?

La historia termina sin presidentes ni francotiradores, pero con una lección muy clara: en los hoteles, como en la vida, las apariencias engañan y la imaginación puede jugarte una mala pasada. Como dijo una usuaria, recordando otra anécdota: “Una vez nos tocó una señora que, al pedirle que dejara la habitación, respondió muy tranquila: ‘El presidente Eisenhower está pagando la cuenta’. Y eso que Eisenhower ya llevaba décadas muerto”.

Si alguna vez te hospedas en un hotel y escuchas pasos en el pasillo, voces detrás de la puerta o crees que el presidente está en la habitación de al lado, respira profundo… probablemente solo sea la tele, el vecino roncando, o tu imaginación haciendo de las suyas.

Al final, trabajar en un hotel es como vivir en una novela de realismo mágico, donde cualquier cosa puede pasar y nadie se sorprende. Como decimos en México, “no hay mal que por bien no venga”, y al menos estas historias nos sacan una sonrisa y nos recuerdan que todos, hasta los presidentes, somos humanos… aunque algunos duerman mejor en su propia cama.

¿Tienes alguna historia loca en hoteles? ¿Te tocó ver fantasmas, famosos o simplemente huéspedes excéntricos? ¡Cuéntanos en los comentarios! Aquí nos encanta leer relatos que superen la ficción.


Publicación Original en Reddit: A historical hotel that a US president stayed in...