Cuando crees estar embrujado por las laptops... y resulta que solo eran imanes
¿Alguna vez has sentido que la tecnología simplemente te odia? Esa sensación de que, por más que hagas todo bien, tus dispositivos deciden jugarte la peor broma justo cuando tienes prisa. Pues bien, prepárate para conocer la historia de un técnico que, como muchos de nosotros, pensó que lo perseguía una maldición... hasta descubrir que la solución era más sencilla (y más chusca) de lo que imaginaba.
El día en que las Dell se rebelaron
Todo comenzó como un día cualquiera en el área de soporte técnico: un técnico tenía la tarea de preparar varias laptops Dell Latitude para los nuevos empleados. Como buen profesional, tenía todo bajo control y una pila perfectamente ordenada de laptops sobre su banco de trabajo. Pero al abrir la primera laptop y empezar a instalarle la imagen del sistema, ¡zas! El teclado y el mousepad no respondían. “Nada grave”, pensó, “seguro es un tema de drivers”. Pero después de actualizar todo, la pantalla comenzó a parpadear y a apagarse de la nada.
No pasa nada, pensó, y agarró la siguiente laptop, pero esta también tenía exactamente los mismos problemas. “¿Será posible que dos equipos seguidos estén descompuestos?” Pero la cosa no terminó ahí. Al tomar la tercera laptop, la historia se repitió: teclado muerto, mousepad congelado, pantalla fantasma. Ya con la cabeza hecha nudos y sintiendo que tenía el mal de ojo encima, el técnico decidió llevarse una de las laptops a su escritorio para pensar con calma.
Y ahí fue cuando sucedió la magia: ¡la laptop funcionaba perfecto! Ni un solo error. Pero al regresar al banco de trabajo y colocarla de nuevo sobre la pila, el problema volvía. Como si fuera un experimento de ciencia para niños, la levantaba y funcionaba, la ponía y fallaba. Así, una y otra vez. ¿Milagro? ¿Embrujo? Nada de eso: ¡eran los imanes!
El secreto oculto de las laptops apiladas
¿La explicación? Resulta que las laptops modernas tienen un sensor magnético que detecta cuando la tapa está cerrada, y así pueden ponerse en modo suspensión o apagar la pantalla. Cuando se apilan varias laptops, los imanes de una pueden activar el sensor de la otra, aunque la tapa esté abierta. Es decir, las laptops creen que están cerradas y dejan de funcionar.
En palabras de un usuario en Reddit: “Lo que pasa es que los imanes activan el sensor de tapa cerrada”. Y claro, de inmediato varios técnicos y usuarios de todo el mundo comenzaron a compartir sus propias anécdotas: desde la banda magnética del smartwatch o pulsera de salud que apaga la laptop al teclear, hasta aquel que, sin querer, puso su Kindle sobre la laptop del trabajo ¡y la apagó sin querer!
Un técnico latinoamericano hasta comentó: “A mí me pasó lo mismo con unas Lenovo, así que ahora siempre giro la laptop unos 30 grados cuando las apilo”. Y otro, con ese humor que tanto nos caracteriza, dijo: “Pensé que ya había visto todo, pero ahora hasta los imanes me trolean en la oficina”.
Más allá del susto: consejos para no caer en la trampa magnética
Este tipo de situaciones parecen chistes, pero son más comunes de lo que imaginas, especialmente en ambientes de oficina donde se usan muchas laptops idénticas, como sucede en muchas empresas de Latinoamérica. Además, no solo los imanes de las propias laptops pueden causar problemas: pulseras magnéticas, relojes inteligentes, audífonos inalámbricos (que se pegan por imán a su caja), ¡y hasta la vaquita de peluche con imanes en las patas que alguien pone encima del monitor!
Un usuario recordaba: “Una vez tuve que cambiarle el monitor varias veces a la recepcionista, hasta que descubrí que la culpa era de su peluche imantado”. Y no falta el que, con ironía, sugiere llevar aceites esenciales o piedras energéticas para “limpiar” la mala vibra tecnológica.
Por eso, aquí van unos consejos al estilo latino:
- Si tienes que preparar varias laptops, no las apiles una sobre otra. Usa una mesa grande y sepáralas, aunque te toque improvisar con cajas o escritorios, como buen ingenioso latino.
- Si notas que tu laptop se apaga al teclear, revisa si tienes alguna pulsera magnética, reloj, o algo con imán cerca del teclado.
- Si trabajas en soporte, no descartes los “fenómenos paranormales” tecnológicos: a veces la respuesta más sencilla es la correcta.
¿Mal de ojo, duende o solo física básica?
Al final, nuestro amigo técnico aprendió una lección que muchos ya han experimentado (aunque no lo cuenten por pena): la tecnología es maravillosa, pero también puede ser tan caprichosa como una abuelita regañona. Lo que parece brujería casi siempre tiene una explicación lógica... aunque en este caso, la explicación viene con imanes incluidos.
Y tú, ¿alguna vez has sentido que tus dispositivos te hacen la vida imposible sin razón? ¿Has vivido alguna situación así de insólita en la oficina, la escuela o tu casa? Cuéntanos en los comentarios y comparte esta historia con ese amigo que siempre jura que “la compu lo odia”. ¡Quién quita y descubres que, en vez de embrujo, solo le falta alejar el imán!
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Publicación Original en Reddit: I thought I was cursed