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Cuando arreglar el problema... ¡te mete en más problemas! La historia de un cable y una lección en TI

Técnico en TI solucionando problemas de energía en una oficina portátil en un depósito municipal en Australia.
Representación fotorrealista de un técnico en TI trabajando con dedicación para resolver problemas de energía en una oficina portátil recién instalada. Esta escena ilustra los desafíos del soporte técnico en un entorno municipal, subrayando la importancia de una solución rápida en el dinámico mundo de la tecnología.

A todos nos ha pasado: te dan una tarea complicada, le echas ganas, resuelves el problema como todo un héroe y… ¡zas! Resulta que tu “ingeniosa” solución es, en realidad, un boleto directo a deshacer todo lo que hiciste. Hoy te traigo una historia tan real como divertida, perfecta para quienes han tenido que improvisar en el trabajo (o en la vida) solo para descubrir después que había un reglamento de 300 páginas que nadie leyó.

Esta es la crónica de cómo un joven técnico en Australia, con más entusiasmo que experiencia, terminó cavando su propio problema—literalmente—por querer ayudar y aprender. Y sí, aunque esto ocurrió en las antípodas, cualquiera que haya trabajado en una oficina en Latinoamérica se va a sentir identificado con el clásico “¡tú arréglalo, que luego vemos!”… hasta que llega el jefe.

El cable clandestino: cuando el ingenio se topa con la ley

Nuestro protagonista era un novato en su segundo trabajo de soporte técnico en un consejo local australiano (piensa en una alcaldía o un municipio latinoamericano). El reto: un nuevo edificio de oficinas portátiles necesitaba conexión a la red, pero nadie pensó en instalar puntos de datos. Era una época pre-WiFi, así que nada de “ponle el módulo inalámbrico y ya”.

Como buen latino, el chavo se puso creativo. Platicando con el personal y recién estrenando sus habilidades para crimpear cables de red, propuso algo sencillo: “Si ustedes pueden excavar una zanja con la retroexcavadora entre el edificio principal y el nuevo, yo paso un cable de red, lo crimpeo y listo: ¡internet al instante!” Dicho y hecho. El cable cruzó bajo tierra, todo funcionó, y el muchacho regresó orgulloso a contarle al jefe.

Aquí es donde la historia da el giro inesperado: Australia tiene reglas ultra estrictas sobre quién puede instalar cableado, tanto eléctrico como de datos. No basta con saber crimpear: necesitas licencia, certificación y, por supuesto, usar el tipo de cable adecuado para entierro directo. Nuestro héroe, sin saberlo, cometió varias infracciones graves. Como decía un usuario en los comentarios: “¡Aprender de errores (que no causan incendios) es la mejor forma de aprender!” Pero ojo, porque como le respondieron: “Algunos errores sí pueden salir muy caros; mejor preguntar antes de lanzarse.”

Sabiduría colectiva: entre el humor y la experiencia

La comunidad de Reddit no tardó en reaccionar. Un comentario que se volvió viral decía: “Uno pensaría que si es un cable común de jardín, entonces sí puede ir enterrado en el jardín. Error honesto… ¡ya me voy antes de que me linchen!” Y como buen foro de tecnología, no faltaron los chistes de jardinería: “Estos comentarios ya están echando raíces, mejor me callo antes de que me saquen a rastras.”

Otros compartieron historias de terror con cables y redes en oficinas viejas, desde computadoras que se desconectaban misteriosamente porque dos tarjetas de red tenían la misma dirección (¡en pleno siglo pasado!), hasta la clásica de conectar varios cables con cinta aislante y rezar para que funcione. Porque, como bien dijo otro usuario, “esto fue una prueba de concepto: demostraste que servía antes de gastar en hacerlo bien”.

Pero también hubo reflexiones serias y comparaciones con la realidad latinoamericana. En muchos de nuestros países, aunque hay normas, a veces la improvisación es ley de vida. ¿Quién no ha visto al “ingeniero de cables” de la oficina pasar extensiones por la ventana o colgar routers del techo con cinta adhesiva? Sin embargo, la experiencia internacional nos recuerda que cuando se trata de seguridad y normatividad, más vale preguntar primero, sobre todo si hay riesgo de multas (o de que te despidan).

Leyes, cables y cultura: ¿qué podemos aprender en Latinoamérica?

Aunque en Australia las reglas sean casi de “no puedes ni mirar el cable sin licencia”, en Latinoamérica solemos tener un enfoque más relajado, hasta que pasa una desgracia o cae una inspección. De hecho, en los comentarios algunos recordaron que incluso en casa está mal visto andar metiendo mano al cableado sin permiso. Y otros bromearon con que sería mejor usar fibra óptica—cero problemas de corriente ni rayos, aunque aquí todavía no es tan común en todas partes.

Lo que sí aplica en todo el mundo es el valor de aprender de los errores, pero también la importancia de conocer las reglas, aunque a veces nadie te las explique hasta que ya la regaste. Como resumió un usuario: “Por lo general, uno se entera de que existe una regla justo el día que la rompe.”

Y para rematar, la historia tuvo final feliz: el jefe, lejos de enojarse, reconoció el entusiasmo del joven, pero le pidió que desenterrara el cable de inmediato. Al poco tiempo, un profesional con licencia instaló todo legalmente. ¡Lección aprendida sin mayores dramas!

¿Y tú, qué anécdotas tienes del mundo del “arreglalo como puedas”?

En todos lados se cuecen habas. Si alguna vez te tocó improvisar en la oficina, en la casa, o conoces a ese colega que arregla todo con cinta y fe, comparte tu historia. ¿Te tocó deshacer un “arreglo” por no leer las reglas? ¿O fuiste el héroe de oficina hasta que llegó el jefe con la lista de infracciones?

Cuéntanos en los comentarios, porque de los errores—y de las metidas de pata ajenas—¡también se aprende!


Publicación Original en Reddit: Excellent work on fixing the issue, however, you will need to immediately undo it.