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Confesiones del mostrador: lo que no te cuentan de trabajar en hoteles

Una animada escena de foro con personas diversas discutiendo varios temas en un acogedor café.
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¿Alguna vez te has preguntado qué ocurre realmente detrás del mostrador de recepción en un hotel? No hablo solo de los saludos sonrientes y las llaves magnéticas que nunca funcionan a la primera, sino de ese universo paralelo donde los empleados de recepción sobreviven a clientes intensos, compañeros peculiares y situaciones dignas de una telenovela. Hoy nos sumergimos en el “Weekly Free For All Thread” de Reddit, un espacio donde los recepcionistas sueltan la sopa, se desahogan y, de paso, nos regalan anécdotas con las que más de uno se sentirá identificado… o sorprendido.

Si alguna vez pensaste que trabajar en un hotel era puro glamour y propinas, prepárate porque esto está más cercano a una fiesta de quinceañera interrumpida por los primos traviesos que al ambiente de una película de Hollywood.

Padres desentendidos y niños traviesos: el pan de cada día

¿Has escuchado ese dicho de “niños son niños”? Bueno, en los hoteles parece que algunos padres lo toman demasiado literal. Una usuaria (adaptémosla como Rosa, porque todos conocemos una tía Rosa en la familia) se queja: “¿En serio vamos a justificar que los preadolescentes anden tocando puertas ajenas solo porque ‘son niños’? ¡Que alguien controle a esos chamacos, por favor!”. Y la verdad, ¿quién no ha visto a un escuadrón de niños corriendo por los pasillos del hotel, como si fueran en persecución de la piñata?

En Latinoamérica nos encanta la familia, pero también sabemos poner límites. Si un niño anda haciendo travesuras, no falta la abuela que le lanza una mirada que paraliza más que cualquier regaño. ¿Por qué será que en los hoteles, algunos padres dejan la disciplina en casa? Tal vez porque piensan que el “todo incluido” también cubre la paciencia infinita del personal.

Cuando solo uno sigue las reglas (y el resto vive en el limbo)

Otro tema que salió en el hilo fue esa sensación de ser el “único que cumple con las reglas”. Rosa, nuestra tía favorita, lanza otro dardo: “¿A alguien más le pasa que parece ser el único empleado siguiendo las normas?” Y es que, admitámoslo, en todos los trabajos hay ese compañero que parece tener el manual de la empresa tatuado en la frente, mientras el resto hace malabares para esquivar los procedimientos.

Esto no es exclusivo de recepciones hoteleras; lo ves en la tiendita de la esquina, en el restaurante de tu colonia y hasta en la oficina del compadre. Pero en un hotel, con la presión de decenas de huéspedes, todo se vuelve más intenso. ¿Quién no ha sentido que está remando solo en un mar de improvisación?

Aventuras laborales y el lado divertido del trabajo

No todo es queja, también hay momentos de camaradería. Un usuario cuenta que hizo horas extras el fin de semana y, aunque sacrificó sus días libres, se la pasó bomba con sus compañeros y hasta algunos clientes. “¡Espero que me inviten de nuevo a otra expo! Vale la pena perder el fin de semana”, confiesa. Todos hemos sentido esa chispa de emoción cuando el trabajo se convierte en pretexto para conocer gente nueva, chismear en el cafecito y, por qué no, disfrutar de una escapada pagada.

Otra usuaria le responde: “Qué bueno que disfrutaste el viaje de trabajo. Ojalá vengan más en el futuro”. Y sí, es cierto: a veces los mejores recuerdos del empleo no son los bonos, sino las historias que quedan para la sobremesa. Como cuando el jefe te da trato preferencial porque te ve potencial, o cuando te toca una expo antes de cumplir los temidos 90 días de prueba. Eso en Latinoamérica se llama “tener padrino” (o caerle bien al jefe, que es casi lo mismo).

Chismes del hotel: CLC, llamadas eternas y olores sospechosos

En el hilo también se habló de esas pequeñas tragedias diarias que solo el personal de recepción entiende. Por ejemplo, el usuario que se queja del sistema CLC (un programa de reservaciones para empresas) porque ahora los llaman hasta la saciedad para hacer reservas por teléfono. “Detesto tener que parar todo para hacer siete reservaciones de golpe”, dice. Aquí podríamos decir: “¡Ya párenle, que uno también quiere ir al baño tranquilo!”

Y, como en toda oficina, no faltan los rumores: que si la empleada del segundo turno huele a alcohol al final de su jornada, que si la gerencia hace oídos sordos… Nada que no pase en cualquier negocio de familia o empresa de amigos. En México diríamos: “El que no tiene un compañero así, es porque le toca ser el compañero”.

Un espacio para desahogarse y reírse de uno mismo

Lo más valioso de estos hilos es que muestran que todos compartimos las mismas batallas, desde Buenos Aires hasta Ciudad de México. El trabajo de recepción puede ser duro, pero también está lleno de anécdotas que dan para escribir un libro (o al menos una buena serie para streaming).

Si tienes una historia para contar, una queja para soltar o simplemente quieres reírte de las peripecias ajenas, te invito a sumarte a estos espacios virtuales donde todos son bienvenidos, desde el recepcionista más novato hasta el huésped más exigente. Y si te animas, hasta puedes entrar al Discord del grupo y compartir tus propios chismes… total, lo que pasa en el hotel, se queda en el hotel… ¿o no?

¿Tú qué opinas? ¿Eres de los que sigue las reglas o prefieres improvisar? ¿Alguna vez te enfrentaste a un huésped imposible o a un compañero inolvidable? Cuéntanos tu experiencia y hagamos de este blog el lobby virtual más divertido y sincero de Latinoamérica.


Publicación Original en Reddit: Weekly Free For All Thread