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¡Compañeros de trabajo y fechas de caducidad: una historia para brindar (o escupir) tu refresco!

Colegas contando inventario en una tienda de regalos en Nochevieja, con Dr. Pepper caducado al fondo.
Una bulliciosa Nochevieja en la tienda de regalos, donde la emoción de contar inventario se mezcla con la sorpresa de encontrar productos caducados. ¡Esta escena fotorealista captura los momentos peculiares que hacen del coworking una experiencia inolvidable!

¿Quién no ha tenido un compañero de trabajo que, aunque lleve años en la empresa, siempre parece sabérselas todas (y no siempre para bien)? Ahora imagina que te toca hacer inventario por primera vez, es Año Nuevo, y de pronto te metes en una discusión filosófica sobre si un Dr. Pepper puede sobrevivir más que tus ganas de salir temprano. Así arranca esta anécdota real, compartida por un usuario en Reddit, sobre esos pequeños grandes momentos en la vida laboral que, aunque nos sacan canas verdes, después se convierten en historias inolvidables.

Porque la verdad, en América Latina, todos tenemos algún colega con el que “ni pa’ delante ni pa’ atrás”, y cuando se trata de discutir sobre temas tan trascendentales como la fecha de caducidad de un refresco, la cosa puede ponerse más picante que unas papas con salsa valentina.

El bendito inventario y el Dr. Pepper “milenario”

Todo comenzó en una de esas noches donde el tiempo se siente más ligero: el 31 de diciembre, justo antes del brindis. El protagonista de esta historia estaba estrenándose haciendo el inventario de la tiendita del hotel, contando papas, dulces y, por supuesto, bebidas. Al revisar el stock, ¡oh sorpresa! Descubre que las botellas de Dr. Pepper en la bodega tenían una fecha impresa: 12-26. “¿Será el día o el año?”, pensó, pero de inmediato, el sentido común latinoamericano le gritó: “¡N’ombre, ningún refresco dura cuatro años!”

Así que va y le dice a su compañera, quien con la actitud de “sabelotodo” que caracteriza a muchos, le responde con voz de maestra regañona: “¿Estás seeeeguro que no es el año?”. Y aquí viene la joya: “Estoy bastante seguro de que el refresco no caduca en cuatro años”, le responde él, con la calma de quien lleva años viendo a abuelitas revisar fechas en el súper.

Y sí, aunque en muchos países de América Latina estamos acostumbrados a que la comida tenga fechas raras, raro es el refresco que sobrevive más que un político en campaña.

¿Caduca o no caduca? El debate que encendió Reddit

El debate no terminó ahí. La comunidad de Reddit, que nunca falta con sus opiniones, se prendió como si fueran a regalar cerveza gratis. Algunos comentaron cosas como: “Yo también habría pensado que era el año”, mientras otro usuario contó una historia que podría pasarle a cualquiera en el Caribe: compró una lata de refresco en una tiendita y, al darle el primer trago, casi lo escupe por la ventana. “Resulta que tenía dos años caducada, y así aprendí que el refresco SÍ caduca”, contó entre risas (y arcadas).

Y es que, aunque muchos productos aquí traen solo mes y año, la verdad es que el refresco tiene sus mañas. Según algunos datos que sacaron a relucir en los comentarios, el Dr. Pepper dura, en promedio, de 6 a 9 meses si está cerrado, y mucho menos si es versión light. Así que, si ves uno guardado desde hace la última Copa América, mejor ni lo abras.

¿Condescendencia o simple ignorancia? El eterno dilema entre compañeros

Muchos lectores defendieron a la compañera, diciendo que preguntar nunca está de más y que no todos sabemos cuánto dura un refresco. Como bien dijo uno: “No todos tomamos refresco, así que no es tan obvio”. Pero otros señalaron que, después de cinco años trabajando ahí, la compañera ya debía saberlo. El mismo autor del relato aclaró que la señora era experta en rotar la mercancía, así que la duda tenía más de necedad que de ignorancia.

Aquí en Latinoamérica, siempre hay espacio para la broma: “Yo leí ‘grift shop’ (tienda de estafas) en vez de ‘gift shop’”, confesó alguien, recordándonos que en todos lados se cuecen habas… y se venden refrescos vencidos.

¿Qué hacer con el refresco vencido? Un clásico del “no se tira, se reparte”

Y, como en muchas empresas y tienditas de barrio en nuestra región, la solución fue sencilla: “Cuando algo caduca, lo sacamos de la tienda y dejamos que los empleados lo agarren. El que llegue primero, agarra primero”, explicó el autor. Nada de tirar a la basura; aquí se comparte, se recicla, o se lleva a casa para la reunión con los primos.

Un usuario incluso sugirió que el refresco todavía tenía unos días de vida y que hasta se podía regalar a los empleados para la cena de Año Nuevo. Pero claro, otro le respondió que a la gente no le gusta comprar productos vencidos, aunque sea por dos días. Y ni hablar del sabor: uno más añadió que justo acababa de tomar un Dr. Pepper a punto de expirar y “sabía rarísimo”, como cuando pruebas mole que lleva tiempos en el refri.

Conclusión: Entre risas, refrescos y compañeros tercos

La historia del Dr. Pepper vencido nos recuerda que, en cualquier trabajo, hay debates tan absurdos como entrañables. Ya sea defendiendo fechas de caducidad, rotando inventario o discutiendo sobre si el refresco puede sobrevivir más que un árbol de aguacate, lo importante es reírse, aprender… y no confiar ciegamente en la fecha del envase.

¿Y tú? ¿Te ha tocado lidiar con un compañero terco o con productos que parecen momias del supermercado? Cuéntanos tu anécdota en los comentarios y comparte este post con tus amigos para que nadie, pero nadie, termine brindando con un refresco caducado este fin de año.

¡Salud, y que viva la convivencia laboral (y los inventarios sin dramas)!


Publicación Original en Reddit: Coworkers...well some coworkers.