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¡Compañeros de trabajo: esos héroes, villanos y los que sólo quieres espantar con el matamoscas!

Ilustración estilo anime de un compañero frustrado lidiando con un colega molesto en el trabajo.
En esta vibrante escena de anime, nuestro protagonista enfrenta el caos de un compañero fastidioso. ¿Te sientes identificado con la dificultad de manejar las dinámicas laborales? Únete a la conversación en nuestro último blog, "¡Compañeros! No, gracias," donde compartimos nuestras experiencias divertidas y frustrantes con colegas.

Todos hemos tenido ese compañero de trabajo que nos hace preguntarnos si la vida laboral no sería mucho más fácil sin ellos. En Latinoamérica, solemos decir que el trabajo te da familia... pero nadie dijo que no fuera la tía chismosa, el primo metiche o el cuñado que nunca falta a la fiesta. ¿Quién no ha querido alguna vez sacar el matamoscas y darle un buen susto a ese colega que parece tener el talento especial de sacarte de quicio?

Hoy te traigo la historia de una valiente recepcionista de hotel, compartida en Reddit, que nos demuestra que la paciencia tiene límites y que la convivencia laboral puede ser digna de telenovela.

Sonriendo por obligación… ¡ni que fuera concurso de belleza!

En muchos trabajos de atención al cliente, especialmente en hoteles, existe la falsa creencia de que “hay que sonreír siempre”. Pero, ¿qué pasa cuando ese consejo viene de un compañero que no ayuda y encima te repite “deberías sonreír más”? Nuestra protagonista, mientras peleaba con el sistema de reservas y los típicos problemas tecnológicos, recibió este “consejo” dos días seguidos de un colega que, para colmo, es conocido por ser el alma de la fiesta… pero sólo para él mismo.

En Latinoamérica, todos conocemos a ese tipo que cree que puede decirle a las mujeres cuándo y cómo deben sonreír, como si estuvieran en una fiesta patronal y no en plena chamba. “No necesito sonreír, el trabajo no me da alegría, y menos con vos aquí”, fue la respuesta honesta y directa de nuestra heroína. ¡Punto para ella!

Los muffins y el arte de envolver (o cómo buscar problemas donde no hay)

No sólo es experto en dar consejos no pedidos, sino que también gusta de opinar sobre TODO. ¿Que hay que envolver muffins para el desayuno porque así lo pide la gerencia? Pues él, que ni se queda mucho tiempo en el hotel, quiere cambiar el sistema porque piensa que sabe más. ¿Te suena? Seguro sí, porque en todos lados hay compañeros que, aunque apenas pisan la oficina, ya quieren revolucionar la empresa.

Nuestra protagonista tiene un método eficiente: envuelve seis muffins en tres minutos, pero su colega insiste en que tarda horas. “Broder, ya te enseñé y hasta dijiste que era un cambio de vida, pero bueno…”, comenta la autora. Como decimos aquí: “No le busques tres pies al gato”.

Y no falta el que se enoja porque la gerencia no compra muffins ya envueltos. Pero, como bien señala la autora, los que compraban antes eran tan malos que parecían “aceitosos y secos al mismo tiempo, ¡guácala!”. Mejor ir con la panadería local, aunque toque envolver.

Jefes, robos y el arte de evadir responsabilidades

La historia se pone más jugosa cuando la comunidad de Reddit comparte sus propias anécdotas. Un comentarista recuerda cómo descubrieron a una gerente que llegaba tarde y, encima, robaba del refrigerador. “Le pusieron cámara y en 24 horas, ¡zas! Descubrieron el robo de cientos de miles”, cuenta. Otro usuario revela que su antiguo gerente se robó casi un millón y aún así, la disciplina brilla por su ausencia: “¿Quieres ser subgerente? Pero no puedes disciplinar a nadie”. “Entonces, paso”, responde la autora. Aquí en Latinoamérica diríamos: “¡No me meto donde no puedo poner orden!”

Entre risas, otro usuario compara a los compañeros de trabajo con “resortes para escaleras: pueden darte alegría, pero a veces la verdadera felicidad es verlos rodar escaleras abajo”. Puro humor negro, muy de nuestra tierra.

El club de los compañeros insufribles (pero con buena onda)

No sólo los jefes dan dolores de cabeza, también hay compañeros que parecen salidos de una comedia de enredos. Desde la que no sabe abrir una pestaña en la computadora hasta la que se queja de todo para ganar más horas y hasta mete chismes para quedarse con el turno. Un usuario narra cómo una compañera le ofrecía “raite” sólo para sonsacarle la vida y luego ir con el chisme a todo el personal. Y otro confiesa que, cuando le toca turno con cierto colega, prefiere que se reporte enfermo porque así hay menos lío.

El matamoscas, aunque sea de utilería, se convierte en el “arma secreta” de la oficina. Como dice la autora, “no duelen mucho, pero sí asustan”.

Conclusión: A falta de pan, ¡a envolver muffins y poner un audiolibro!

Trabajar en recepción de hotel puede ser un reto digno de reality show. Pero si algo nos une en Latinoamérica es el humor, la resiliencia y la capacidad de reírnos de nuestros propios dramas laborales. Al final, nuestra protagonista se despide con una sonrisa (pero de las auténticas, esas que sólo salen cuando el compañero molesto por fin se va), se pone los audífonos y sigue envolviendo muffins mientras escucha un buen audiolibro.

Y tú, ¿tienes una historia de compañeros insufribles? ¿Qué armas secretas usas para sobrevivir en la oficina? Cuéntanos en los comentarios, porque en esta vida laboral, todos necesitamos un poco de catarsis y mucho sentido del humor.


Publicación Original en Reddit: Coworkers! No thank you