La historia de Kevina: la recepcionista despistada que conquistó la oficina
¿Te imaginas trabajar con alguien que siempre se equivoca con la puerta, olvida a quién preguntar las cosas y entra en pánico cuando la computadora se bloquea… pero aun así termina siendo la pieza clave de la oficina? Así es la historia de Kevina, una recepcionista que, a pesar de su "cabeza en las nubes", supo ganarse el corazón y el respeto de todos en su trabajo. Y sí, esta historia no es de las típicas de jefa tóxica o compañero flojo: aquí la protagonista es un ejemplo de humildad, perseverancia y, por qué no, de ternura.
En el mundo laboral latinoamericano, siempre hay personajes que se roban el show: el que se sabe todos los chismes, la que trae la comida más rica, el que nunca falta… y, claro, la persona que, aunque parece no dar una, termina siendo la más valiosa. Kevina, con su libreta, su pluma y su actitud de “¡échenme la mano, por favor!”, es el tipo de compañera que todos quisiéramos tener, aunque a veces la desesperación nos gane. Pero te aseguro que, después de conocer su historia, vas a mirarla con otros ojos.