Cuando tu jefe paga extra… ¡para NO tener disco duro! La odisea de arrancar Windows 95 con disquetes
¿Alguna vez has trabajado en una oficina donde las decisiones de tecnología parecen sacadas de una telenovela? Pues prepárate, porque hoy te traigo una anécdota que mezcla nostalgia, ocurrencias de jefes y esos tiempos en que la informática era casi magia negra. Imagina llegar cada mañana, meter tu disquete, cruzar los dedos y esperar que, por arte de birlibirloque, tu computadora te permita trabajar. Así era la vida en una empresa donde, por ahorrar (o no sé qué), ¡los PCs venían sin disco duro!