Cuando decir tu nombre en el trabajo se vuelve una batalla campal
¿A ti también te han cambiado el nombre en la chamba tantas veces que ya ni te sorprende? En Latinoamérica, donde los apodos y diminutivos salen hasta por debajo de las piedras, uno pensaría que sabemos lidiar con nombres difíciles. Pero la verdad es que, ya sea en un hotel, restaurante o banco, si tienes un nombre poco común o extranjero, ¡prepárate para que te rebauticen a cada rato!
Hoy te traigo la historia de una persona que trabaja en la recepción de un hotel y que, aunque lleva su gafete bien puesto y repite su nombre con paciencia casi zen, siempre termina siendo “Melissa”, “Lisa”, “Pizza” o cualquier otra cosa menos su verdadero nombre. ¿Te imaginas?