El duelo de miradas más incómodo en la recepción de un hotel: cuando el huésped quiere pasar de listo
Trabajar en la recepción de un hotel es como estar en una novela de suspenso: nunca sabes si el próximo huésped será un santo, una diva, un genio del engaño… o un campeón mundial de “duelo de miradas”. En temporada baja, cuando el ritmo baja y se respira un poco de paz, uno espera días tranquilos. Pero a veces, justo cuando piensas que nada puede sorprenderte, llega el personaje del día y te hace sentir que trabajas en una comedia de enredos, versión mexicana.
Hoy te traigo una historia que parece sacada de un sketch de Eugenio Derbez o una telenovela: un huésped que llegó armado con documentos dudosos, una tarjeta misteriosa y, sobre todo, una mirada que ni el mismísimo Chabelo podría aguantar por tanto tiempo.