Turnos partidos y noches sin dormir: ¿Cómo sobreviven las parejas en la hotelería?
Trabajar en hotelería suena glamoroso hasta que te toca el turno partido y, de paso, el audit nocturno. ¿Quién no ha soñado con recibir turistas, escuchar historias de viajeros y sentir el pulso de la ciudad desde la recepción? Pero si alguna vez te ha tocado vivir ese ritmo, sabes que la realidad es más dura que el café de la madrugada. La vida personal, sobre todo en pareja, tiembla cuando el reloj nunca está a tu favor y los días libres se vuelven más escasos que los aguinaldos en enero.
¿Y qué pasa cuando tu media naranja trabaja en horario de oficina y tú vives de noche? Aquí te cuento la historia —y los consejos— de quienes han pasado por ahí y siguen de pie (o al menos intentándolo).