¿Por qué mi nombre no es suficiente? La loca historia de una huésped y su obsesión con los “nombres reales” en recepción
Trabajar en recepción de un hotel es como ser actor en una telenovela: nunca sabes si el próximo cliente será un santo, un villano o un personaje sacado de una comedia absurda. Pero hay días en que la realidad supera a la ficción, y te toca presenciar escenas dignas de la Rosa de Guadalupe… o de un meme viral.
¿Alguna vez te han cuestionado tu nombre solo porque suena “raro” o “extranjero”? ¿O te han hecho sentir que necesitas un apodo “más fácil” para que los demás puedan pronunciarlo? Pues esta es la historia de cómo una huésped se tomó demasiado en serio el asunto de los nombres en un hotel de Estados Unidos, y de cómo, a pesar de todo, el respeto y la empatía deberían estar por encima de los caprichos de los demás.