No, señora, no puede traer su propia bebida al bar del hotel: crónica de una “Karen” en vacaciones
Todos los que han trabajado alguna vez en la recepción de un hotel saben que el verdadero reto no es encontrar la reserva perdida, sino sobrevivir a la temporada alta… y a los huéspedes que llegan creyendo que las reglas son solo decoración. Así fue como nuestro protagonista, recepcionista de un hotel de negocios, terminó enfrentándose a una “Karen” digna de telenovela mexicana.
Imagina el ambiente: luces cálidas, terraza elegante, letreros clarísimos que dicen “No se permite el ingreso de alimentos o bebidas del exterior”. ¿Quién podría confundirse? Bueno, alguien siempre encuentra la manera…