Ricos pero tacaños: las increíbles historias de un hotel de lujo con “seguridad” de mentiritas
¿Has escuchado el dicho “dinero llama dinero, pero no paga por seguridad”? Pues hoy te traigo una historia que parece sacada de una telenovela, pero es real: la vida dentro de un hotel de lujo donde los dueños nadaban en billetes… pero eran más tacaños que el ratón de la iglesia. Prepárate para reír, indignarte y, sobre todo, sorprenderte con las locuras de la seguridad en este paraíso de la austeridad con presupuesto millonario.
Imagínate trabajar en el hotel más bonito de la zona, el que daba para mantener los otros hoteles más feítos del portafolio de los mismos dueños. Todo suena de ensueño… hasta que ves que las cámaras de seguridad son de adorno, los guardias son personajes dignos de un sketch, y el microondas más caro del país llegó por capricho de un “interno” con apellido de dueño.