Cuando el teléfono del hotel se convierte en la peor pesadilla: historias de recepcionistas y 'llamadas extrañas
Si creías que trabajar en la recepción de un hotel era solo sonreír, entregar llaves y dar recomendaciones turísticas, prepárate para descubrir el lado oscuro de la atención al cliente. En la madrugada, cuando la ciudad duerme y las calles se vacían, el teléfono del hotel puede transformarse en la puerta de entrada a situaciones realmente incómodas. Hoy te traigo una historia que podría sacarte una risa nerviosa, un poco de indignación y, sobre todo, mucha empatía con todas esas personas que atienden llamadas a deshoras.
¿Listo para conocer lo que pasa cuando el teléfono suena a las 5 de la mañana y la conversación toma un giro inesperado? Agarra tu café (o tu mate, para los del Cono Sur), que esto se va a poner bueno.