El amor se sirve caliente: la historia de mi señora del desayuno favorita
¿Alguna vez has sentido que alguien en tu trabajo realmente te entiende, al grado de hacerte sentir como si estuvieras en casa? Así me siento yo cada vez que termina mi turno nocturno y mi querida señora del desayuno me recibe con ese olor celestial a galletas recién horneadas y gravy de salchicha. Ahora, déjame contarte por qué, para mí, no hay mejor forma de terminar la noche (o empezar el día) que con su desayuno y su compañía.